<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449</id><updated>2011-12-15T04:06:20.427+01:00</updated><category term='Editoriales'/><category term='He leído...'/><category term='Noticias'/><category term='Rebuscando...'/><title type='text'>Industria Farmacéutica Española</title><subtitle type='html'>Una aproximación a la VERDAD.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-5076239864328441</id><published>2006-11-20T20:06:00.000+01:00</published><updated>2006-11-20T20:16:35.993+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>¿Para qué sirve un congreso médico?</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/1600/437943/pildoras7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/200/818451/pildoras7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;"Balas sobre Brodway", de Woody Allen.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pantalla en negro. Pasados unos segundos, los gritos de John Cusack irrumpen en la escena:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"¡SOY UNA PUTA...! ¡SOY UNA PROSTITUTA!!"&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se enciende la luz y el protagonista de esta maravillosa película se confiesa a gritos por la ventana de su habitación en mitad de la noche. Siente que ha vendido su integridad y la de su arte ante las exigencias de un mafioso, para que la obra de teatro a la que a dedicado sus esfuerzos pueda ser representada en Brodway.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Yo no me he levantado así, pero la sensación que tengo después de haber ido a un congreso médico es, creo, bastante parecida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bueno, tampoco vamos a exagerar... comento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No es que haya ido a muchos congresos de Psicología, pero alguno he pisado. Y no tiene nada que ver con lo de este fin de semana: hotel de 5 estrellas, cenas en los mejores restaurantes de la ciudad, barra libre, autobuses y azafatas para el traslado de los asistentes (no más de 100), multitud de regalos (libros, chorraditas varias, etc.) por parte de la industria farmacéutica, etc.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿El programa científico? 12 posters. El que presenté yo, mi peor comunicación científica. De hecho, si alguna vez me preguntan si el segundo autor de ese póster soy yo, lo negaré incluso bajo tortura.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bueno, esto no es del todo cierto, el programa no estuvo mal, despues de todo. Consistió en 10 comunicaciones orales (además de los 12 pósters), ninguna de las cuales era una investigación y cuyo contenido más relevante es el siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- el 70% de las novedades en psicofarmacología lanzadas al mercado entre 2000 y 2005 no supusieron ninguna novedad terapéutica, segun los propios médicos. Un ejemplo. Un famoso laboratorio lanzó hace pocos años un nuevo antidepresivo, el escitalopram. Pues bien, ese lanzamiento coincidió con la pérdida, por parte de es laboratorio, de la patente del citalopram. Qué casualidad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- El 90% de los estudios clínicos que se publican sobre la eficacia de fármacos tienen graves errores metodológicos. Además, la administración autoriza la comercialización de un fármaco si tiene un efecto superior al placebo, no obliga a que se compare con otras soluciones terapéuticas ya existentes. De ese modo, se lanzan al mercado fármacos que tienen un efecto inferior a los clásicos, pero que son vendido como si fueran "milagrosos".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;- En EEUU, la agencia del medicamento no depende del instituto de salud, sino del de industria. Esto se comenta por si solo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eso si, el hotel, la bebida, la comida y los regalos del congreso son absolutamente eficaces si los comparamos con un hotel, bebida, comida y regalo placebo, porque se siguen recetando las novedades, en lugar de los genéricos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Seguiremos informando.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;P.D. Y si os preguntáis por qué soy una "prostituta", yo os lo diré... porque me he puesto ciego, amigos... fino, Rioja, Cava, cervecita, jabuguito, lomo, etc. Salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-5076239864328441?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://perromadrileno.blogspot.com/2006/11/para-que-sirve-un-congreso-mdico.html' title='¿Para qué sirve un congreso médico?'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/5076239864328441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=5076239864328441' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/5076239864328441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/5076239864328441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/para-qu-sirve-un-congreso-mdico.html' title='¿Para qué sirve un congreso médico?'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-4067952240260146426</id><published>2006-11-20T19:46:00.000+01:00</published><updated>2006-11-20T19:54:49.057+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La mayor epidemia de nuestro planeta es la desigualdad.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/1600/453637/pildoras14.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/200/587190/pildoras14.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Entrevista con Joan Benach y Carles Muntaner«La mayor epidemia de nuestro planeta es la desigualdad»&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Salvador López Arnal&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Joan Benach es profesor de salud pública y salud laboral en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y Carles Muntaner es catedrático de salud pública en la Universidad de Toronto. Ambos autores han publicado muchos trabajos científicos y de divulgación sobre varios asuntos de salud pública y las desigualdades en salud como la precariedad laboral, las diferencias geográficas de la salud y el impacto que los factores políticos tienen sobre la salud. La reciente publicación de su libro Aprender a mirar la salud. Cómo la desigualdad social daña nuestra salud (Ed. Viejo Topo, 2005) nos ofrece la oportunidad de conversar con ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Podíamos empezar, si os parece, por hacer algunas aclaraciones conceptuales. ¿Qué debería entenderse por salud pública? ¿Cuál sería su diferencia o posible relación respecto a la noción de salud privada?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay dos maneras diferentes de entender lo que se entiende por "salud pública". Una primera visión, restrictiva, que es la que la mayor parte de la población conoce, tiene que ver con la atención sanitaria y médica que se ofrece en los hospitales y los centros de salud públicos. En este sentido, la "sanidad pública" sería el conjunto de funciones, recursos y actividades que las administraciones ponen al servicio de los ciudadanos para diagnosticar, tratar, curar o paliar sus enfermedades y problemas de salud. Esa visión, suele contraponerse con la compra de servicios de salud de tipo privado que cada cual puede pagar en función de sus ingresos. La segunda visión de "salud pública" es más amplia y aún no ha arraigado lo suficiente en la conciencia popular, desde luego no en el estado español. En este caso, la salud pública hace referencia al campo académico y profesional que abarca el conjunto de actividades sociales destinadas a estudiar, investigar, proteger, promover y restaurar los problemas y causas de salud que afectan a la población o la comunidad. En ese sentido, los conocimientos y acciones que la salud pública realiza abarcan tanto a los individuos, como por ejemplo los servicios que presta una enfermera para cuidar a un enfermo en un centro de atención primaria o un hospital, como a la colectividad, como es el caso de las acciones para mantener la calidad de los alimentos y el agua que ingerimos o el aire que respiramos que caracterizan a la "salud ambiental", o de la mejora del medio y las condiciones bajo las que trabajamos que caracterizan a la "salud laboral". Seguramente, si eso fuera posible, para entendernos mejor debiéramos hablar de este tipo de salud pública como lo hacen los brasileños: como "saude colectiva", la salud de todos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Querría haceros otra pregunta conceptual relacionada con lo que debemos entender por salud. Da la impresión de que cuando se escribe o habla de la salud muchas veces nos centramos en los factores o procesos biológicos y, en menor medida, en los psicológicos. ¿Podríais explicarnos un poco vuestra visión de qué se entiende por salud? ¿En que medida debemos tener también presente los factores sociales?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La pregunta plantea un tema complicado, que no es fácil contestar brevemente. La tarea de definir la salud es compleja y esquiva pensemos que hace unos años un estudio recopiló las distintas definiciones de salud señalando que ésta tenía cuando menos 18 dimensiones distintas. Es bien conocida la definición de salud realizada a mediados del siglo XX por la Organización Mundial de la Salud cuando señaló que la salud es "un estado de completo bienestar físico, mental y social y no sólo la ausencia de enfermedad". Años después, Jordi Gol, un gran médico que se designaba a sí mismo como "médico de personas", criticó y refinó esa visión al afirmar que salud era "aquella manera de vivir que es autónoma, solidaria y gozosa". Gol también señalaba que la salud y la enfermedad no deben separarse sino que de hecho son un continuo y que se puede estar enfermo de forma sana y se puede estar sano de forma insana. No obstante, junto a esas visiones "perceptivistas", otras varias definiciones han puesto el acento en la capacidad de los individuos para adaptarse y afrontar adecuadamente las diversas situaciones vitales. En conjunto, esas definiciones no pueden hacernos olvidar que la salud tiene necesariamente un componente social, económico y político muy importante y que la salud debe ser un derecho humano fundamental. Muchísimos estudios muestran con claridad como la pobreza, la desigualdad, la explotación, la violencia y la injusticia, tan presentes en el capitalismo y la globalización neoliberal, están en los orígenes de la mala salud y muerte prematura que sufre una enorme cantidad de personas. Así pues, si realmente se quiere conseguir que toda la población mejore sustancialmente su nivel de salud, inevitablemente habrá que cambiar de forma drástica muchas de las prioridades políticas y económicas actuales y habrá que cuestionar intereses muy poderosos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En los países desarrollados suele decirse que la esperanza de vida y la salud de la población están mejorando. Sin embargo, en los últimos tiempos parece que estemos asistiendo a la aparición de nuevas enfermedades. ¿Es eso cierto? ¿Se trata de un fenómeno real?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al igual que en el caso de la salud, tampoco es nada fácil definir que es una enfermedad y, claro, si no definimos bien una enfermedad, entonces no la clasificaremos ni la mediremos bien y tampoco será fácil cuantificar su evolución en el tiempo. De entrada podríamos decir que las enfermedades son desviaciones más o menos objetivas del bienestar fisiológico o psicológico. Ahora bien, aquí deberíamos aclarar dos aspectos relacionados con la forma en como cada sociedad percibe las enfermedades y en como éstas pueden definirse. En primer lugar, la percepción de qué significa sentirse enfermo es algo que cambia histórica y culturalmente, ya que un determinado problema puede o no corresponderse con los valores dominantes en una sociedad determinada. Por ejemplo, sólo en el año 1973 la homosexualidad dejó de ser catalogada en Estados Unidos como una enfermedad mental. Por otro lado, una determinada desviación o anormalidad puede hallarse tan extendida entre una población determinada que la misma no sea percibida como una enfermedad. Entre algunos pueblos indígenas mexicanos, el tracoma (una enfermedad que produce la ceguera) es tan frecuente que la comunidad no siente esta situación como una enfermedad.En relación con la definición de las enfermedades, el tema tampoco es sencillo. Aunque es por supuesto cierto que los individuos enferman, las enfermedades no dejan de ser abstracciones, creaciones humanas que cambian históricamente a medida que tenemos un mayor conocimiento científico dentro de cierto contexto social. Por ejemplo, desde que el SIDA salió por vez primera a la luz pública en 1981 en Estados Unidos y en 1982 apareció la primera definición, ha habido dos definiciones más en los años 80 y otra más en los 90 a partir sobre todo de diversos criterios biológicos y clínicos. Claro, cada cambio tiene numerosas implicaciones ya que se altera el número y situación de quienes deben ser considerados enfermos lo cual tiene numerosas implicaciones sanitarias, económicas, legales, éticas y sociales. Ahora bien, hoy en día en los medios de comunicación aparecen constantemente fenómenos que suelen etiquetarse como "enfermedades" nuevas. ¿Qué decir de eso? Seguramente podríamos dividir esas enfermedades en tres tipos. En primer lugar, es cierto que en algunos casos estamos ante problemas patológicos reales como es el caso del descubrimiento de las enfermedades producidas por decenas de nuevos agentes infecciosos como los virus Marburgo o Ébola. Segundo, en otros casos vemos posibles problemas de salud que aun no está claro que deban ser etiquetados como enfermedades como ocurre con la fibromialgia, el síndrome de la fatiga crónica o el síndrome de la clase turista. Finalmente, en muchos otros casos no deberíamos en absoluto hablar de enfermedades sino de la creación de enfermedades imaginarias como la calvicie, la menopausia, el envejecimiento o la disfunción sexual femenina. Es sabido que las industrias farmacéuticas juegan un papel primordial en ese proceso al estar interesadas en crear, difundir y justificar enfermedades nuevas con las que hacer buenos negocios.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que uno de las herramientas más utilizadas por la salud pública pero que aún se conoce muy poco popularmente es la ciencia de la epidemiología. ¿Cómo podríais definirla? ¿Podríais explicar cual es su utilidad?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el segundo sentido que antes hemos apuntado, la salud pública es una disciplina inmensa, imposible de abarcar por un solo individuo o incluso por un grupo de especialistas ya que tiene que tener en cuenta lo social y lo individual, lo ambiental y lo laboral, lo sanitario y lo genético, lo legislativo, ético y político... y así podríamos seguir. En definitiva, la salud pública ha de tener en cuenta el conjunto de factores que inciden en mejorar o empeorar nuestra salud, en crear bienestar y calidad de vida, en prevenir la muerte prematura, la enfermedad o el malestar. Entre las muchas técnicas, instrumentos y ciencias que utiliza la salud pública destaca la epidemiología, a la cual podríamos definir como aquella ciencia que estudia las distribuciones y determinantes de los estados de salud con el objetivo de prevenir, vigilar y controlar los problemas de salud en las poblaciones humanas. Gracias a ella es posible identificar los problemas de salud de una comunidad, identificar los factores que incrementan el riesgo de adquirir la enfermedad, elucidar los mecanismos de transmisión de la enfermedad, predecir tendencias de la enfermedad, probar la eficacia de las estrategias de intervención o evaluar los programas de intervención. Según cual sea su objeto principal de estudio, podemos hablar de la epidemiología genética, la epidemiología de servicios sanitarios, o la epidemiología clínica, que seguramente son las especialidades actualmente dominantes. Gracias a la epidemiología ha sido posible saber, por ejemplo, que fumar, estar obeso o tener la tensión arterial elevada son importantes factores de riesgo para la salud. Sin embargo, algunos creemos que variables sociales como la clase social, el sexo, etc., constituyen deberían constituir un núcleo central de la epidemiología, ya que en caso contrario dejaríamos de lado causas de tipo social, económico y político que son fundamentales en la generación de la salud y la enfermedad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Suele pensarse que la pobreza, y en general la falta de desarrollo económico, se relaciona con tener menor salud. ¿Qué hay de verdad en esa afirmación? ¿Es cierto que los países donde existe una gran desigualdad de ingresos la mortalidad es mayor que en aquellos cuya diferencia de rentas es menor?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aunque la riqueza tiene una clara relación con la salud, no siempre se asocia a ella del mismo modo. A finales del siglo XX los países pobres tuvieron un nivel absoluto de ingresos de 200 dólares por persona y año en comparación con los 8.000 de los países ricos. Pues bien, se estima que en los países pobres un incremento del ingreso per cápita del 10% reduce las tasas de la mortalidad infantil y de la mortalidad en la infancia entre un 2 y un 3,5%. Ahora bien, el posible efecto sobre la salud de esa riqueza medida en valores absolutos se ve también influido por cada contexto. Por ejemplo, no es lo mismo poseer un nivel de renta mensual de 1500 € en un país tan pobre como Haití, que en Suiza, uno de los países más ricos del mundo. Aunque hoy en día el debate científico sigue abierto, parece que en los países pobres el aumento de la riqueza media se asocia fuertemente al aumento de la esperanza de vida mientras que, en cambio, los estudios muestran como en los países ricos una distribución más igualitaria de la riqueza se asocia con una mayor esperanza de vida.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En vuestro libro, vosotros citáis una frase de Bill Gates: "hoy el ciudadano medio disfruta de una vida mucho mejor que la que tuvo la nobleza unos siglos atrás" ¿Compartís esta opinión y el economicismo optimista que le subyace?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No cabe duda de que el bienestar, la salud y la calidad de vida de una parte de la población mundial han mejorado notablemente en los últimos siglos y, especialmente, desde la segunda guerra mundial. Sin embargo, la afirmación de Gates no tiene en cuenta cuando menos tres hechos: el primero, es que se trata de una afirmación ideológica que no se basa en información fidedigna ya que siglos atrás apenas si existían indicadores de salud por clase social. Pensemos que solamente en algunos países ricos se desarrollaron estadísticas por clase social fiables a partir de mediados del siglo XIX; el segundo punto es que los promedios, eso que Gates denomina el "ciudadano medio", esconden enormes desigualdades donde se mezclan personas como él, la más rica del mundo, con personas extremadamente pobres. En un mismo país hay regiones o barrios donde viven personas con niveles de riqueza y riesgos de tipo social, ambiental o personal para la salud muy distintos según cual sean su clase social, sexo o etnia; y el tercer punto es que cuando hablamos de salud y bienestar el tema no es sólo valorar cuanto hemos mejorado sino con respecto a quién, y en las últimas décadas multitud de estudios nos enseñan que las desigualdades sociales y las desigualdades en salud han aumentado notablemente como se ve, por ejemplo, cuando comparamos la desigualdad entre países ricos y pobres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿A que os referís exactamente cuando habláis de desigualdades en salud? ¿Podríais definirlas? ¿Por qué ese término no parece ser de uso muy común?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las desigualdades en salud pueden definirse como aquellas diferencias en la salud que valoramos como injustas, innecesarias y evitables. Pongamos un ejemplo. Es injusto, innecesario y evitable que cada día mueran 30.000 niños y niñas en el mundo a causa de enfermedades que pueden técnicamente fácilmente prevenirse. Ahora bien, para referirse a situaciones de este tipo, los medios de comunicación utilizan a menudo las palabras "variación", "diversidad", "disparidad" o "desequilibrio", entre otras, en vez de hablar abiertamente de "desigualdad". Sin entrar ahora a valorar por qué ocurre eso, es importante que tengamos presente que el uso de las palabras que utilizamos no es nada inocente. No parece desde luego que fuera una casualidad que en el Reino Unido de los años ochenta, bajo el gobierno conservador de Margaret Thatcher, los investigadores preocupados por estudiar las desigualdades en salud fueron "instados" a estudiar las "variaciones" en salud. ¿Por qué? Porque entonces puede parecer que esas diferencias de salud hayan sido causadas por el azar o por razones difícilmente modificables.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cuáles son pues las causas de esa desigualdad? ¿No hay detrás de ello la permanente y antigua discusión sobre lo heredado y los factores ambientales? ¿No podría sostenerse que los cambios sociales tienen muy poco efecto sobre los factores genéticos de cada individuo?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aunque no hay duda que cuando hablamos de salud los factores genéticos deben ser tenidos muy en cuenta, éstos sólo juegan un papel relativamente menor en la salud comunitaria. Eso ocurre por varias razones. En primer lugar, porque las enfermedades que son exclusivamente genéticas, como son por ejemplo la distrofia muscular o la corea de Huntington (el llamado "mal de San Vito") sólo representan una pequeña proporción de los problemas de salud de la sociedad. Segundo, porque estos factores no actúan aisladamente sino en constante interacción con el ambiente, ya que una desventaja inicial genética en la predisposición a ser, por ejemplo, ser propenso a ser obeso o a padecer hipertensión arterial puede ser compensado mediante un cambio social adecuado ya que la predisposición genética casi nunca produce efectos inevitables. En tercer lugar, porque los cambios en el medio social juegan un papel muy importante en la producción de la enfermedad. Un ejemplo de ello podemos verlo en los países desarrollados a través del cambio progresivo de quienes más fuman y tienen más cáncer de pulmón desde las clases sociales más ricas hasta las más pobres. Y finalmente, podríamos añadir que a pesar del enorme alud de información sobre la importancia que los factores genéticos tienen sobre nuestra salud, el conocimiento actual es aún muy incipiente y mucho más incompleto de lo que sugieren los medios de comunicación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si me permitís que insista. ¿No podría ocurrir que, más allá de aquellos casos extremos de pobreza o exclusión social, las causas de las enfermedades radiquen realmente en otros factores de tipo biológico, o en las costumbres o hábitos culturales que realiza libremente cada individuo?&lt;br /&gt;En la actualidad, lo que podríamos llamar la "ideología biomédica dominante" en la sociedad repite una y otra vez con gran insistencia en que las principales causas que producen los problemas de salud de las personas tienen que ver con factores biológicos o con elecciones "personales" como las prácticas dietéticas o el hábito de fumar. Sin embargo, ni los factores genéticos o biológicos explican las diferencias en la salud comunitaria, ni el tipo de alimentación o la adicción al tabaco de cada individuo dependen exclusivamente de una elección libre y personal sino de un complejo entramado de factores culturales, sociales y políticos presentes en cada comunidad. Entre ellos podríamos mencionar, por ejemplo, los tipos y características de la escuela y amigos, las costumbres y hábitos culturales de los familiares más cercanos, las condiciones de trabajo estresantes o, en un plano más general, la existencia o no de publicidad, o de las leyes o políticas preventivas que puedan existir en una sociedad dada. Estando todos esos factores presentes es difícil sostener que la salud se elija "libremente". De hecho, quienes estudiamos los determinantes de la salud pública o colectiva, sabemos que la salud de una comunidad determinada no depende sólo de la suma de las elecciones individuales de las personas sino, también en gran medida, de los múltiples condicionantes y necesidades sociales y políticos que configuran la forma de vivir, relacionarse, trabajar y enfermar de cada grupo social. Hoy en día, tres cuartas partes de la humanidad no parece que disponga de la opción de elegir con libertad factores relacionados con la salud tan importantes como seguir una alimentación adecuada, vivir en un ambiente saludable o tener un trabajo digno que no sea nocivo para la salud. Por tanto, podemos decir que la salud no la elige quien quiere sino quien puede.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si las principales causas tienen un origen social y político, ¿a través de qué mecanismos enferma la gente? ¿De qué manera se producen las alteraciones biológicas -además de psicológicas y de otra índole- que sufrimos las personas cuando enfermamos?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los seres humanos no somos máquinas biológicas. Cada individuo nace, vive, trabaja, se relaciona con los demás, enferma y muere fuertemente influido por el medio social que le rodea. No podemos entender a los individuos aisladamente, sin contar con su contexto familiar, cultural, comunitario y social, las enfermedades ocurren en seres humanos y como que éstos son animales sociales, las enfermedades necesariamente se convierten en fenómenos sociales e históricos. Quizás un ejemplo nos ayude a aclarar cómo lo social afecta a nuestra biología. Imaginemos una mujer mayor que llega al servicio de urgencias de un hospital con un infarto de miocardio. Aunque casi todos, médicos, enfermeras e, incluso, familiares, tendemos fijamos en los factores biológicos y clínicos relacionados con ese infarto, debemos también darnos cuenta que esa mujer expresa en su cuerpo todos los problemas y factores de riesgo que se han acumulado a lo largo de su vida. Esa mujer refleja en su biología y en su psicología su propia historia personal, la de su clase social y la de su sexo, y también la historia del colectivo social, la comunidad y el país en donde vive. Así pues, desde la vida intrauterina hasta la muerte, las personas incorporamos dentro de nuestro cuerpo, expresamos biológicamente, los distintos factores sociales que nos rodean.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En relación con los factores sociales, creéis que se reconoce en toda su dimensión la importancia de las enfermedades y problemas de salud asociados al trabajo? ¿Existe también la desigualdad en el mundo laboral?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Contrariamente a lo que algunos escritores o intelectuales posmodernos creen, el trabajo sigue ocupando un lugar central en la vida de las personas ya que determina no sólo nuestro sustento diario, nuestro grado de influencia social y nivel de vida, sino también nuestra salud. Las personas tenemos o no trabajo, trabajamos dentro, fuera del hogar o ambas cosas a la vez, tenemos o no tenemos contratos laborales y éstos son estables o temporales y en ocupaciones saludables, insalubres o peligrosas. No cabe duda de que en el siglo XXI el tipo de trabajo sigue enfermando y matando a los trabajadores y sigue afectando a sus familias. Pero además, el trabajo no sólo nos enferma y mata, también nos desgasta, deteriora y envejece. Por ejemplo, el "desgaste psíquico" se refiere no sólo a las enfermedades reconocidas por la psiquiatría sino también a enfermedades psicosomáticas y a una serie de sufrimientos, con frecuencia difíciles de definir y raramente reconocidos y estudiados, que van desde la fatiga al insomnio pasando por los dolores musculares, el malestar, la ansiedad o la insatisfacción. Otro aspecto a tener en cuenta es que el trabajo se produce en un contexto social poderosamente influido por las instituciones y las relaciones de poder. Los trabajadores pertenecen a clases sociales y sexos distintos, y la mayor parte de lugares de trabajo se organizan en forma jerárquica reflejando una distribución muy desigual en su nivel de control sobre el planeamiento y la ejecución de tareas. Las diferencias de poder de los trabajadores influyen profundadamente sobre la salud ya que éste determina, por ejemplo, qué tipo de trabajadores tendrán más posibilidades de ser despedidos, cuales estarán sometidos a un contrato precario, o quienes estarán expuestos a factores de riesgo dañinos para la salud.En España las cifras hablan por sí mismas. Uno de cada ocho trabajadores sufra cada año algún tipo de accidente laboral, cada día se producen más de 2.700 lesiones laborales con baja y tres trabajadores mueren cada día por causas que se debieran prevenir. Se estima que alrededor de una cuarta parte de los trabajadores se halla expuesto a carcinógenos, una cifra que sobrepasa el 50% en los sectores de actividad más peligrosos y que cada año mueren más de 7.000 personas a causa del cáncer contraído por productos tóxicos en el lugar de trabajo. Estos ejemplos no son sino "síntomas" muy claros de las enormes deficiencias que existen en España en la organización del trabajo y en los sistemas de prevención de riesgos laborales. Pero además de eso, hay que hablar también de la desigualdad en salud laboral, un problema poco conocido que refleja una situación dramáticamente injusta. Pongamos tres ejemplos. Los trabajadores con contrato temporal tienen una probabilidad entre dos y tres veces superior de padecer una lesión por accidentes de trabajo respecto a quienes tienen un contrato permanente; segundo, casi el 52% de los trabajadores que realizan tareas manuales está expuesto a ruido (30,5% en las mujeres) comparado con sólo el 32% de trabajadores que efectúan un trabajo no manual (20,5% en las mujeres); y tercero, las mujeres de la limpieza están más afectadas por enfermedades como el asma o la bronquitis crónica, y padecen con una frecuencia tres veces mayor de padecer "mala salud" que las mujeres que realizan trabajos no manuales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hablemos un poco de las diferencias por sexos, otro aspecto que creo es muy relevante ¿Es cierto que las mujeres enferman más que los hombres? ¿No hay aquí una contradicción entre la afirmación de que la pobreza tiene nombre y rostro de mujer y el hecho de que las mujeres tengan mayor esperanza de vida por término medio?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es cierto que las mujeres tienen una mayor esperanza de vida que los hombres. Ahora bien, dejando de lado que hay varias hipótesis que permiten explicar este hecho, la esperanza de vida es solo un indicador más de salud aunque desde luego es muy útil e importante. Sin embargo, como se ha dicho, la cuestión no es sólo añadir más años a la vida sino también dar más vida a los años. Así, cuando observamos otro indicador menos conocido como la esperanza de vida libre de incapacidad podemos ver como éste es igual en ambos sexos. En definitiva, las mujeres mueren después pero viven peor. Igualmente, al mirar otros indicadores de salud, lo que observamos es que las mujeres tienen más problemas de salud crónicos a lo largo de su vida. Pero además, en este punto hay que citar el hecho que han señalado investigadoras como la canadiense Karen Messing, que ha criticado parte de las ciencias de la salud al señalar que ésta suele hacerse con un "solo ojo", es decir, que muchos de los problemas de las mujeres son invisibles y faltos de datos e información. Eso ocurre tanto a nivel profesional como de investigación. Veamos algunos ejemplos. Con frecuencia la visión médica de los profesionales de la medicina esta sesgada, sin que tengan en cuenta las diferencias biológicas y sociales de las mujeres. Un estudio mostró como a igualdad de síntomas al entrar en un hospital, los tratamientos son distintos en hombres y mujeres y como éstas últimas seguían con menos frecuencia programas de rehabilitación tras tener un infarto, y también como a los 6 meses del ingreso las mujeres tenían el doble de mortalidad. Por otro lado, las encuestas de salud, una de las fuentes de información más importantes de que disponemos, muchas veces no preguntan, o preguntan poco, sobre cuestiones importantes para la salud de las mujeres como las relacionadas con el trabajo reproductivo o sobre problemas de salud que afectan más a las mujeres como la anemia, los problemas de tiroides, enfermedades de transmisión sexual, las migrañas, la artrosis o la depresión. En relación a la investigación científica en este campo hay que decir que con frecuencia es androcéntrica. Aún hay pocos estudios científicos sobre la violencia sexista, los temas relativos a la conciliación laboral y familiar, la interacción entre el sexo y la clase social, o tantos otros. Las mujeres participan en menos ensayos clínicos. Un ejemplo bien conocido es la investigación sobre enfermedades cardiovasculares donde durante años los datos de estudios hechos en hombres fueron simplemente extrapolados a las mujeres.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ambos habéis investigado las desigualdades en salud en varios países entre los que se incluye España. ¿Podríais resumir cual es la situación actual del Estado español sobre este tema? ¿Podríais ofrecer algunos ejemplos de interés y algunas de las principales características de esa desigualdad?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El tema de la desigualdad en salud es preocupante y debería formar parte de forma prioritaria de la agenda política. En España, bastantes estudios científicos han mostrado su enorme impacto. Veamos varios datos y ejemplos para ilustrarlo. En relación a la mortalidad se estima que la desigualdad social produce la muerte de alrededor de 4 personas por hora, unas 35.000 personas al año, que sobre todo, se concentran en las comunidades más deprimidas como Andalucía y Extremadura. En otros ámbitos geográficos no conocemos si hay o no desigualdad no porque no pueda haberlas sino porque no hay estudios. En la ciudad de Barcelona, el lugar donde más estudios se han llevado a cabo, los distritos, barrios y áreas de salud muestran grandes diferencias: la esperanza de vida de los barrios más ricos es 10 años superior en los hombres y 6,5 años en las mujeres a la de los barrios más pobres. Los análisis por clase social muestran como a medida que se desciende en la escala social de forma progresiva empeora la salud y aumenta la frecuencia de enfermedades como el asma, la bronquitis crónica, la hipertensión arterial, o la diabetes. Por ejemplo, las mujeres que trabajan en la limpieza y el servicio doméstico tienen de dos a tres veces peor salud que las mujeres que realizan un trabajo de carácter no manual. Por otro lado, la frecuencia e intensidad de las conductas perjudiciales para la salud se manifiestan también de forma gradual entre las distintas clases sociales. Así, hábitos como hacer poco ejercicio físico, alimentarse inadecuadamente, fumar, o consumir alcohol en exceso, tienden a aumentar conforme descendemos en la escala social. Por ejemplo, entre los hombres de la clase social con mayores recursos es dos veces más probable el hábito de hacer ejercicio comparado con los hombres de menor nivel educativo. Detrás de todo ello se esconden un sinnúmero de problemas laborales y sociales como son la pobreza, la precariedad laboral o el desempleo. Pensemos que entre los desempleados los problemas de salud mental son 2 o 3 veces más frecuentes que entre quienes trabajan. A pesar de la gravedad de la situación, apenas si ha habido reacción por parte de las administraciones públicas y no existe un debate social y político absolutamente imprescindible. Estos datos no son secretos, han sido publicados en artículos científicos, libros de divulgación y periódicos. ¿Por qué pues ese olvido? La principal razón es seguramente que estamos ante un tema que, por su claro componente social y político, se sitúa en el centro de muchos intereses y conflictos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es conocido que la pobreza afecta a la salud y que los pobres enferman más y mueren antes que los más ricos pero vosotros habéis planteado otra interesante tesis: "Ser pobre y vivir en una zona rica puede ser más dañino para la salud que ser más pobre pero vivir en una zona pobre". De hecho en vuestro libro se sostiene que la esperanza de vida y la salud en general de los habitantes del Estado indio de Kerala son mejores que la de los habitantes negros de Estados Unidos. ¿Por qué?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Aunque a primera vista esta última afirmación puede parecer paradójica no lo es en absoluto. La salud de una comunidad, territorio, o país, se halla determinada en gran medida por los determinantes sociales, económicos y políticos que afectan a cada sociedad. El estado de Kerala en la India puso en práctica durante décadas -ahora las cosas parece que han cambiado- un amplio abanico de políticas sociales, sanitarias y educativas a través de una fuerte inversión pública social y sanitaria y la obtención de un elevado nivel de educación de las mujeres, una amplia disponibilidad de servicios de salud accesibles, una distribución igualitaria de alimentos, vacunación universal y una atención infantil efectiva. Por su parte, en Estados Unidos, a pesar de su riqueza, es un país con desigualdades sociales y sanitarias tan enormes que de hecho deberíamos mirar Estados Unidos como un país en cuyo interior existen "muchos países". Pensemos que en Estados Unidos el 1% de la población más rica tiene en sus manos cerca del 40% de la riqueza nacional y que el 40% más pobre tiene mucho menos del 1%. Un dato esclarecedor es el hecho de que algunos condados pobres de Estados Unidos tienen una esperanza de vida 17 años menor que los condados más ricos. Esa desigualdad se refleja dramáticamente en la salud como mostró hace años una investigación al señalar que era menos probable que los ciudadanos de raza negra de Harlem llegaran a los 65 años que los habitantes de un país tan pobre como Bangladesh. Así pues, es más duro sobrevivir en Harlem debido al alto nivel de explotación, exclusión y segregación que padece que en un lugar mucho más pobre como es Bangladesh.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Hay enfermedades de ricos y enfermedades de pobres? ¿Cómo se explica que el gasto total de la investigación sobre paludismo apenas alcance la mitad de lo que se invierte en investigaciones sobre el asma?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En las campañas de publicidad que realizan las compañías farmacéuticas se presentan a sí mismas como grandes promotoras de la salud de toda la población. Sin embargo, es obvio que su móvil principal son los beneficios que rinde la venta de productos y servicios a poblaciones con la suficiente capacidad de compra. Por ello, investigan sobre todo en fármacos rentables como el tratamiento de la impotencia sexual masculina, la calvicie o la obesidad o vacunas para prevenir el Alzheimer pero no enfermedades como el paludismo, ampliamente extendido en los países pobres. Entre 1975 y 1999, sólo 11 de los 1393 nuevos fármacos puestos al mercado por la industria farmacéutica correspondieron a enfermedades tropicales. Hoy en día se estima que más del 90% de la inversión en investigación se dedica a las enfermedades del 10% de la población mundial que goza del más elevado nivel social y económico. El resultado es que un tercio de la población mundial no tiene acceso a medicamentos esenciales para su salud.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En vuestro libro planteáis que "si todo el planeta consiguiera alcanzar el nivel de mortalidad infantil que hoy tiene Islandia (el más bajo del mundo en 2002), cada año podría evitarse la muerte de más de 10 millones de niños", ¿se trata de una utopía?, ¿de quién depende que se solucionen las tasas de mortalidad infantil en aquellos países más afectados?, ¿en qué alternativas podríamos pensar?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Si bien hoy en día el control o incluso la eliminación de un buen número de enfermedades comunes en la infancia es algo técnica y financieramente factible, millones de niños y niñas siguen muriendo en los países pobres a causa de enfermedades fácilmente prevenibles. ¿Cómo podemos valorar un hecho tan dramático como que no se actúe ante enfermedades o problemas de salud evitables como el sarampión o la diarrea? ¿Que opinaría la opinión pública de los países ricos si existiera un tratamiento efectivo que permitiera prevenir o curar el infarto de miocardio, el cáncer de mama o el sida y no se utilizara? Dado que las soluciones efectivas están disponibles y pueden ponerse en práctica con un coste económico asequible, la ignorancia o la pasividad no pueden tolerarse. Reducir la mortalidad infantil no es pues algo utópico o inalcanzable sino algo posible. Ahora bien, dado que los principales factores que condicionan la elevada mortalidad infantil y la de los ciudadanos y regiones más pobres derivan sobre todo de la desigual distribución de poder económico y social entre y dentro de los países, para remediar esta situación se requieren cambios políticos muy profundos y sobre todo un nivel de democracia y participación social muy superior al actual. En este sentido, un buen ejemplo alternativo es el programa de salud "Misión Barrio Adentro" que se lleva a cabo actualmente en Venezuela.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué características tiene ese programa? ¿Podríais darnos algunos detalles de la situación reciente en Venezuela?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El programa Barrio Adentro provee atención sanitaria gratuita para aproximadamente 17,5 millones de venezolanos excluidos (alrededor del 70% de la población) que previamente no tenían ningún acceso a la misma. La experiencia de Barrio Adentro se realiza según los principios de democracia participativa. El programa incluye la gestión participativa de salud integral por parte de los miembros de la comunidad, un aumento en el número de ambulatorios y la acción de los médicos que viven en el seno de las propias comunidades donde trabajan. Los comités locales de salud escogidos por los vecinos tienen el poder de contactar directamente con los gobiernos federal y local para pedir nuevos y mejores servicios para sus comunidades.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Situándose en una perspectiva global, ¿cuáles son los principales problemas de salud pública que afectan a la humanidad? ¿Dónde están las mayores urgencias?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La mayoría de personas que habitan el planeta no posee el mínimo bienestar material y social que les permita un desarrollo adecuado de su salud. Más de 800 millones de personas tienen hambre, 150 millones de niños tienen un peso menor del que corresponde a su edad y más de 10 millones de niños no alcanzan los 5 años de vida, dos tercios de las cuales son producidas por el sarampión, la diarrea, la malaria, la neumonía y la desnutrición. ¿En quién y dónde ocurre se localizan los problemas? En primer lugar, como es sabido, en los países pobres donde aproximadamente el 40% de los niños i niñas de dos años tienen una estatura menor de la que les corresponde y las tasas de mortalidad materna son, en promedio, 30 veces las de los países ricos. Si analizamos la situación social y económica del planeta, aunque mejor habría que hablar de que la humanidad vive en planetas diferentes, estos datos no nos extrañan: un 1% de la población acumula la misma cantidad de ingresos que varios miles de millones de personas pobres, y mientras el 20% más rico aumenta sus ingresos, el 50% más pobre se empobrece aun más en términos reales. De hecho, en el último medio siglo la cantidad de ricos se ha duplicado y la cantidad de pobres triplicado. Los datos son escandalosos. Doscientos cincuenta millones de niños y niñas transportan ladrillos, acarrean basura, rompen piedras o fabrican de sol a sol bombillas, alfombras, balones de fútbol. El valor anual de los productos para animales vendidos en Estados Unidos es cuatro veces mayor que toda la producción de Etiopía. A la vez, sin embargo, en el Tercer Mundo se asientan islas de privilegio y en los países ricos existen amplios núcleos de barrios marginados y entre un 7 y un 17% de pobres. En Estados Unidos, por ejemplo, el millón de hogares más rico posee 140 veces más riqueza que el millón más pobre. El 1% de la población más rica tiene en sus manos cerca del 40% de la riqueza nacional y el 40% más pobre tiene mucho menos del 1%. Así pues, los pobres, las clases sociales más desfavorecidas, los explotados, los trabajadores precarios, las mujeres, los desempleados y los emigrantes, son quienes sufren en carne propia la peor epidemia de nuestro tiempo: la desigualdad social. Tienen menos recursos económicos, menos poder en la toma de decisiones, peor atención sanitaria y están más expuestos a los factores de riesgo que empeoran su salud. Estos problemas son la consecuencia del capitalismo y la globalización neoliberal y la muy desigual distribución del poder político y económico y la explotación y el dominio de muchos por una minoría.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Podría pensarse que los temas de salud pública tiene una solución relativamente fácil: bastaría con que el Estado de Bienestar, independientemente del sistema económico capitalista, tomase cuenta de la situación y dedicase más medios a las zonas y capas afectadas. En definitiva, la cuestión se reduciría a ofrecer más recursos y actuar ante los más desfavorecidos. ¿Puede ser esta la solución que resuelva los problemas de salud? ¿Qué políticas de salud pública podrían mejorar la salud de las capas sociales y las zonas geográficas en peor situación?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La información y los estudios acumulados muestran de forma contundente como la salud comunitaria o poblacional depende, sobre todo, de la acumulación de los efectos producidos por las condiciones sociales y económicas sobre nuestras vidas. Sabemos que la desigualdad social no es buena para nuestra salud, sabemos que los más ricos y con más educación viven más y tienen mejor salud, sabemos que esa desigualdad persiste incluso en aquellas sociedades con la menor desigualdad de renta, la mejor educación pública, y el nivel de salud pública y servicios sanitarios más elevado, y también sabemos que una mayor igualdad social requiere una redistribución igualitaria de la riqueza que favorezca a quienes menos tienen. Por tanto, reducir las desigualdades en salud necesitamos, cuando menos, reducir las desigualdades en la riqueza mediante políticas fiscales progresivas y políticas sociales que reduzcan el desempleo, la precariedad laboral y la marginación y que incrementen el acceso y la calidad de la educación, la vivienda y los servicios sanitarios entre quienes más lo necesitan. Ahora bien, aunque sabemos que el principal determinante de la equidad en la salud es la justicia, la manifiesta desigualdad social que caracteriza al capitalismo existente contradice los mitos de progresiva libertad e igualdad con los que se quiere justifica el orden social existente. Así pues, si no se transforma la organización, la estructura socio-política y las desigualdades de poder que atenazan al planeta no será posible reducir la desigualdad en salud hasta niveles cuando menos aceptables. La pregunta que podemos hacernos es: ¿es posible eliminar o reducir globalmente la desigualdad a un nivel mínimo bajo un capitalismo que multiplica las injusticias y degrada al planeta, donde unos pocos países sobredesarrollados subdesarrollan a los países pobres, donde la explotación, dominio y discriminación son enormes? Aunque las políticas del Estado de Bienestar son imprescindibles, algunos estamos convencidos de que una reducción adecuada de la desigualdad no será posible bajo este capitalismo, y más que probablemente bajo cualquier otra forma de capitalismo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Creéis que la izquierda con finalidad transformadora ha tomado suficiente nota de las cuestiones relacionadas con los asuntos que estamos tratando? ¿Cómo podemos y qué debemos hacer para "Aprender a mirar la salud" con una mirada que no permanezca ciega o esté obnubilada?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hasta el momento, los temas de salud pública y la desigualdad en salud son aún muy poco conocidos por la ciudadanía. A ello no es nada ajeno la omnipresente visión biomédica dominante que hemos comentado que hace que la inmensa mayoría de la población y los profesionales sanitarios vean la salud como algo biológico, relacionado con la atención sanitaria o, en todo caso, con eso que se denomina "estilos de vida". Con muy pocas excepciones, hasta ahora ni los partidos políticos, ni los sindicatos, ni los movimientos sociales ciudadanos han percibido las desigualdades de salud como un tema fundamental que tiene sus raíces y sus soluciones en la sociedad y la política. De hecho, incluso en el mundo académico ocurre algo curioso ya que quienes estudian los problemas de salud suelen olvidarse sistemáticamente que también se trata de un fenómeno social, mientras que sociólogos y politólogos tratan los temas sociales sin analizar la salud sin darse cuenta de que los temas de salud son sobre todo temas sociales y políticos. Es por ello, que nos parece que sobre este tema debe hacerse una gran labor de pedagogía. Cualquier transformación social profunda tiene su origen -inicialmente al menos- en otra manera de mirar la realidad. Pues bien, en la actualidad puede decirse que en el planeta la pobreza, la exclusión social y la desigualdad en salud son inmensas, escandalosas, mucho mayores de lo que vemos o de lo que imaginamos. Sólo con buena información, capacidad crítica, reflexión, y un cambio notable de valores es posible ver la salud de otra manera. En un tiempo como el que vivimos donde todo se comercializa y la barbarie y el pragmatismo todo lo invaden, donde se manipula la información, se falsea la historia y casi todo se maquilla, es preciso preservar el sentido del horror y de la realidad. Por otro lado, denunciar el problema como hace el Banco Mundial para luego hacer acciones que favorecen el desarrollo de un capitalismo aún más salvaje no es ninguna solución, hacen falta alternativas reales. En los balbuceos del nuevo siglo que comienza, es preciso un compromiso personal y colectivo real con el derecho a la prevención de la enfermedad y a la protección y promoción de la salud que deben tener todos los habitantes de nuestro planeta. Hacerlo es posible, no caben excusas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para finalizar, ¿qué ideas os gustaría destacar por encima de todo en relación con la situación de desigualdad en salud que vive el planeta?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La globalización capitalista actual ha ensanchado las desigualdades sociales y de salud hasta extremos jamás conocidos en la historia. Hoy en día, entre un 10% y un 20% de la población mundial vive con niveles materiales muy elevados, explotando y protegiéndose de quienes no tienen o tienen muy poco. Un poder tan desigual beneficia o daña muy desigualmente la salud de las gentes. Así pues, el bienestar y la salud de unos pocos se alimenta del sufrimiento y la mala salud de muchos. Tras la actual globalización neoliberal lo que está en juego es la salud y el bienestar de las personas. Tras un complicado, y a menudo oculto, entramado de intercambios, intereses y conflictos desiguales, los gobiernos, las instituciones internacionales y las empresas más poderosas toman cada día miles de decisiones comerciales, financieras, militares, y sociales que defienden a unos pocos privilegiados y determinan -aunque no seamos conscientes de ello- la enfermedad y la muerte de millones de seres humanos. Si a lo largo de la historia cada civilización ha creado sus propias enfermedades y sus propias epidemias, en la actualidad nuestra enfermedad más importante, nuestra epidemia más devastadora, no es la tuberculosis, la malaria, el sida, el cáncer de pulmón o las enfermedades cardiovasculares sino la desigualdad social que produce esas y otras enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-4067952240260146426?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://alexisrojas.blog.com.es/2006/11/20/la_mayor_epidemia_de_nuestro_planeta_es_~1348421' title='La mayor epidemia de nuestro planeta es la desigualdad.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/4067952240260146426/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=4067952240260146426' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/4067952240260146426'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/4067952240260146426'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-mayor-epidemia-de-nuestro-planeta-es.html' title='La mayor epidemia de nuestro planeta es la desigualdad.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-592276743903996163</id><published>2006-11-20T19:34:00.000+01:00</published><updated>2006-11-20T19:40:15.119+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Miembros de SEMFYC denuncian que la industria "inventa" enfermedades.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/1600/294094/pildoras3.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger2/217/4496/200/627854/pildoras3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras las controvertidas declaraciones de varios miembros de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) alertando de los riesgos de "inventar" enfermedades por parte de la industria farmacéutica y denunciando que el sector "se esfuerza por ampliar progresivamente los límites de las patologías tratables o prevenibles", las reacciones no se han hecho esperar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En primer término, Farmaindustria ha asegurado que la industria "en ningún caso se inventa enfermedades" y "son los médicos los únicos que deciden sobre la prescripción de medicamentos". Fuentes de la patronal han subrayado, además, que "los médicos de familia españoles disponen de un gran nivel formativo y de conocimientos y saben cuándo y de qué manera prescribir los medicamentos, sin ningún tipo de intromisión".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por su parte, el presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Julio Zarco, ha manifestado a este periódico que esta crítica —realizada en el marco del 26º Congreso de Semfyc, celebrado la pasada semana en Valencia— es "absolutamente arriesgada, no tiene ningún fundamento científico" y, además, "puede generar alarma y también la desconfianza de la sociedad y del paciente hacia la industria farmacéutica".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A juicio de Zarco, la industria "no sólo genera beneficios —algo lícito y transparente—, sino que también genera calidad de vida a la sociedad". Además, el presidente de Semergen hace especial hincapié en el hecho de que "más del 80 por ciento de la investigación biomédica y de la inversión en I+D procede de la industria".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según Zarco, todas las sociedades científicas —incluidas Semfyc y Semergen— se apoyan en el Código Español de Buenas Prácticas para la Promoción de los Medicamentos de Farmaindustria. "Las sociedades científicas velamos por el cumplimiento de este código y nos apoyamos en la industria para realizar actividades en una simbiosis transparente y ética", asegura. Por esta razón, en opinión de Zarco, el "alegato" realizado por varios miembros de Semfyc llamando la atención sobre la "propaganda de enfermedades" y reclamando a la Administración que adopte medidas para contrarrestar esta "marea desinformativa" es "algo paradójico" y "no tiene mucha lógica", ya que "ha sido realizado en el marco de un congreso en el que también está la industria farmacéutica".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Creemos que la industria es ética y tiene una labor social y de incremento de la calidad de vida y por ello colaboramos mutuamente", concluye Julio Zarco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Vale. La polémica está servida. ¿Qué opinas tú?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-592276743903996163?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.elglobal.net/articulo.asp?idcat=505&amp;idart=229204' title='Miembros de SEMFYC denuncian que la industria &quot;inventa&quot; enfermedades.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/592276743903996163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=592276743903996163' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/592276743903996163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/592276743903996163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/miembros-de-semfyc-denuncian-que-la.html' title='Miembros de SEMFYC denuncian que la industria &quot;inventa&quot; enfermedades.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-2688154141010898112</id><published>2006-11-10T12:38:00.000+01:00</published><updated>2006-11-10T12:45:32.878+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La imagen de la industria farmacéutica apesta.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras13.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras13.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Un poco fuertecito el título de este mensaje, ¿no?. Pues la frase en cuestión pertenece a alguien que, por pertenecer al propia sector farmacéutico, algo debe saber sobre el tema. Me refiero a Jack Watters (vicepresidente de Asuntos Regulatorios e Institucionales de &lt;a href="http://www.pfizer.com/"&gt;Pfizer&lt;/a&gt; para Europa, América Latina, África y Oriente Medio) que, tras realizar estas declaraciones, ha avivado el debate en torno a uno de los grandes problemas que actualmente encaran las compañías del sector."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La industria farmacéutica se asocia con un cinismo apabullante, la sociedad recela de las motivaciones del sector y de los enormes ingresos que genera", sentenciaba recientemente Watters en el dominical &lt;a href="http://scotlandonsunday.scotsman.com/"&gt;Scotland on Sunday&lt;/a&gt;. Y es que las compañías farmacéuticas arrastran desde hace años el pesado lastre de una imagen muy poco favorable, a pesar de que sus aportaciones y actividades sociales son muy superiores a las de otros sectores. En cualquier caso, año tras año, la industria ostenta el dudoso honor de liderar el ranking de los sectores peor considerados por los consumidores, una imagen denostada que sólo es superada por las compañías petroleras y la industria del tabaco.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Es curioso que el medicamento goza de una buena imagen pero no así las compañías farmacéuticas, que son quienes los investigan, descubren y ponen a disposición de los pacientes", afirma Vicente Fisac (director de comunicación de &lt;a href="http://www.astrazeneca.es/"&gt;AstraZeneca&lt;/a&gt;). "Los laboratorios farmacéuticos —explica— son los auténticos protagonistas del medicamento y su contribución al progreso de la medicina es innegable, por tanto, si se habla de medicamentos, ¿no habrá que escuchar la voz de quienes los han descubierto, desarrollado y fabricado?"&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una opinión con la que coincide Juan Blanco (director de comunicación de &lt;a href="http://www.bayersalud.com/"&gt;Bayer HealthCare&lt;/a&gt; y presidente de la Asociación de Profesionales de la Comunicación de la Industria Farmacéutica -&lt;a href="http://www.acoif.com/"&gt;ACOIF&lt;/a&gt;-). "No deja de ser paradójico —apunta— que uno de los sectores que más ha contribuido a la mejora de la calidad y esperanza de vida de la población, que más invierte en I+D, que aporta más fondos al desarrollo del Tercer Mundo, que salva vidas..., tenga una imagen, ante determinados sectores de la opinión pública, tan deteriorada".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entre las principales razones que explican la mala imagen de la industria, Lucas Urquijo (director de comunicación de &lt;a href="http://www.roche.es/"&gt;Roche Farma&lt;/a&gt;) señala la abultada facturación de las compañías farmacéuticas y que, además, "tradicionalmente, la industria no se ha comunicado con el exterior, lo que ha podido interpretarse como un intento de ocultación, aunque no sea real".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según reconoce el director de comunicación de &lt;a href="http://www.roche.es/"&gt;Roche Farma&lt;/a&gt;, quizás se ha fallado "a la hora de comunicar lo que hay detrás de un nuevo medicamento en el mercado, la inversión no sólo económica que supone, sino también en recursos humanos". Para Urquijo, "es posible que el público sólo sea consciente de que es una industria lucrativa y no de que existe una inversión previa que hay que amortizar y que tiene que obtener beneficios para reinvertirlos en la investigación de nuevas moléculas que podrán convertirse en fármacos en el futuro".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una afirmación con la que también está de acuerdo su homólogo en &lt;a href="http://www.pfizer.es/"&gt;Pfizer&lt;/a&gt;, Francisco García Pascual. "Las compañías biomédicas han evidenciado un déficit de comunicación con la sociedad, centrándose en los profesionales médicos y obviando la trascendencia de comunicar su trabajo a la sociedad", explica. En su opinión, "unas compañías que son capaces de investigar y desarrollar productos que mejoran la salud y la calidad de vida de los enfermos, y que son capaces de salvar vidas, deben estar en el tramo más alto posible en cuanto a imagen", asevera.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este punto, Iñigo Fernández (director de Políticas Institucionales de &lt;a href="http://www.servier.com/"&gt;Servier&lt;/a&gt;) añade que "pocas veces se han explicado los beneficios de que los pacientes en España dispongan rápidamente de los medicamentos más innovadores; o que el gasto en medicamentos repercute directamente en ganancia en años y calidad de vida; o bien el hecho de que el incremento de inversiones en I+D permite seguir descubriendo medicamentos que faciliten y mejoren el tratamiento de las enfermedades".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por su parte, Fernando Mugarza (director de comunicación de &lt;a href="http://www.novartis.es/"&gt;Novartis&lt;/a&gt;) matiza que "si bien es verdad que la industria farmacéutica no goza de una imagen adecuada entre algunos segmentos muy determinados de la estructura social (especialmente en EEUU y el mundo anglosajón en general), según el último estudio desarrollado por &lt;a href="http://www.foretica.es/"&gt;Forética&lt;/a&gt;, la industria farmacéutica investigadora en su conjunto, los laboratorios en España, son los que gozan de mayor credibilidad entre los ciudadanos encuestados".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por esta razón, Mugarza subraya que "habría que evitar en lo posible los tópicos y en cualquier caso hacer un esfuerzo mayor de comunicación con todos y cada uno de los grupos de stakeholders o partes interesadas, tratando de aportarles respuestas claras, concisas, específicas y de alto valor añadido a sus necesidades e inquietudes, haciendo especial énfasis entre los grupos sociales más críticos, para que con el tiempo puedan ir modulando su percepción de una forma más positiva hacia un sector tan comprometido globalmente como es el del medicamento".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También Gloria Pujol (directora de comunicación de &lt;a href="http://www.sanofi-aventis.es/"&gt;Sanofi-Aventis&lt;/a&gt;) plantea una visión menos crítica sobre el problema, al señalar que "si nos ajustamos a las encuestas publicadas no es cierto que la industria farmacéutica tenga mala imagen entre el público en general , según se desprende del 'Estudio de confianza en el Sistema Nacional de Salud', elaborado en julio de este año por la Fundación Biblioteca Josep Laporte y la Universidad de Harvard". No obstante, Pujol puntualiza que "el público es especialmente exigente con las grandes corporaciones, más aún cuando considera que tienen en sus manos temas tan importantes como la salud, por lo que es importante realizar un esfuerzo especial en las políticas y planes de retorno social y su comunicación".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la misma línea, Julián Zabala (director de comunicación de &lt;a href="http://www.farmaindustria.es/"&gt;Farmaindustria&lt;/a&gt;) explica que "según múltiples encuestas de percepción, la industria farmacéutica no tiene mala imagen ante el ciudadano y mucho menos entre los profesionales sanitarios, que son los que más conocen el sector". Aunque a continuación matiza y dice "otra cosa es que tenga peor imagen de lo que nos gustaría, pero lo cierto es que los esfuerzos que están haciendo las compañías por acercarse a la sociedad están dando sus frutos". El principal problema del sector, según Zabala, es que "en realidad, es un gran desconocido para la sociedad, en parte porque ha permanecido demasiado tiempo sin preocuparse por dar a conocer el valor de lo que hace y representa".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Frente a todo ello, películas como "&lt;a href="http://www.eljardinerofiel.uip.es/"&gt;El jardinero fiel&lt;/a&gt;" (basada en una novela de John Le Carré) contribuyen a perpetuar una imagen negativa de la industria entre la sociedad. En concreto, el largometraje denuncia la corrupción de una multinacional farmacéutica ficticia en Kenia, aunque Le Carré asegura que, para escribir la novela, se basó en "hechos reales" acaecidos en Nigeria. Y no se trata de un caso aislado, ya que próximamente la industria será blanco de las críticas del director de cine estadounidense Michael Moore (&lt;a href="http://www.bowlingforcolumbine.com/"&gt;Bowling for Columbine&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.fahrenheit911.com/"&gt;Farenheit 9/11&lt;/a&gt;), que estrenará su nuevo documental, Sicko, en junio de 2007.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dejando a un lado el mundo cinematográfico, otra voz que se alza contra las compañías farmacéuticas es Marcia Angell, ex directora de &lt;a href="http://cme.nejm.org/"&gt;The New England Journal of Medicine&lt;/a&gt; y autora del libro "The Truth About the Drug Companies: How They Deceive Us and What to Do About It" (La verdad sobre la industria farmacéutica: cómo nos engañan y qué hacer al respecto). Una polémica obra en la que Angell arremete contra la industria y su falta de innovación, con argumentos como que "los precios de los fármacos están altos para mantener unos beneficios elevados" o que "si un medicamento fuera realmente innovador, no habría que hacer tanto marketing".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la misma línea, el bioquímico y periodista alemán Jörg Blech publicó el pasado año un libro titulado "Los inventores de enfermedades. Cómo nos convierten en pacientes", en el que Blech asevera que fármacos para tratar la obesidad, la impotencia y la alopecia inundan las farmacias occidentales, mientras que, en los países africanos, enfermedades como el cólera, la malaria o el dengue siguen matando a millones de personas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además, entre los medios de comunicación abundan también los ejemplos que demuestran escasa sensibilidad hacia el sector. Así, el pasado mes de junio, el diario &lt;a href="http://www.elpais.es/"&gt;El País&lt;/a&gt; se hacía eco de un estudio realizado por &lt;a href="http://www.consumersinternational.org/"&gt;Consumers International&lt;/a&gt; (una organización que agrupa a 230 asociaciones de consumidores de 113 países), denunciando la falta de transparencia del sector en materia de responsabilidad social corporativa (RSC). "Las grandes farmacéuticas gastan el doble en promoción que en investigar", sentenciaba el titular. Otros diarios españoles como &lt;a href="http://www.elmundo.es/"&gt;El Mundo&lt;/a&gt; han seguido la misma senda con titulares como "La avaricia rompe el fármaco" o "Médicos nigerianos acusan a Pfizer de probar un fármaco en niños sin autorización". Crisis de confianza, negocio, avaricia y manipulación son términos que continúan asociándose con el sector.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, tras el bache de los últimos tiempos, la industria ha comenzado a tomar conciencia de las consecuencias de una mala imagen. "Hemos llegado al punto de ser conscientes de los problemas que acarrea una deficiente comunicación o una comunicación ajena a la propia industria", señala Francisco García Pascual. "Por esta razón —argumenta— las empresas del sector van profesionalizando sus departamentos de comunicación, para que la información que se transmita a los medios sea la correcta, con la transparencia como premisa fundamental en todos los mensajes". Del mismo modo, Vicente Fisac se muestra convencido de que "la apertura y la transparencia es el único camino para que te conozcan, pero el lastre histórico aún pesa y llevará su tiempo cambiar los clichés preestablecidos".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por otra parte, el director de comunicación de &lt;a href="http://www.bayer.es/"&gt;Bayer&lt;/a&gt; considera un "error" el hecho de que "las actividades de comunicación de numerosas compañías se centran casi exclusivamente en comunicación de producto, dirigidas únicamente a los profesionales sanitarios y coordinados por los departamentos de marketing". En su opinión, "la comunicación en el sector farmacéutico debería tener una visión mucho más amplia, más acorde con las necesidades actuales de la sociedad y conectar mejor con la opinión pública".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También Iñigo Fernández cree que las iniciativas que se lleven a cabo en este ámbito deberían dirigirse a "crear una comunicación directa con la población general, no sobre medicamentos concretos, sino sobre lo que aporta la industria a la sociedad". En este sentido, destaca que "habría que trasladar a los pacientes y a la población en general los beneficios que aportan los fármacos, explicarles cómo ha cambiado el pronóstico de muchas enfermedades gracias a la innovación en medicamentos, por qué y cómo se hacen los ensayos clínicos, etc.".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cualquier caso, aunque la industria se caracteriza por su compromiso con la sociedad y el grado de excelencia en todos sus procesos, Julián Zabala se muestra convencido de que es necesario hacer un continuo ejercicio de autocrítica y cambiar algunos modelos. "Debemos desterrar el modelo que nos ha llevado a una situación en la que la sociedad no entiende, ni por tanto comparte, algunos de nuestros mensajes más importantes", asegura. "Tenemos argumentos suficientes para aumentar el radio de nuestras actuaciones en materia de comunicación, lo que exige recursos, compromiso y tiempo para empaparnos de esta nueva cultura", apunta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En esta línea, proyectos de responsabilidad social corporativa, campañas de sensibilización y prevención de enfermedades, programas educativos dirigidos a la población, el Código de Buenas Prácticas de Promoción de Medicamentos o el acceso universal a las bases de datos de estudios clínicos, son algunos ejemplos que están impulsando el cambio de imagen del sector, concluye Juan Blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-2688154141010898112?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://pacobarranco.blogspot.com/2006/11/la-imagen-de-la-industria-farmacutica.html' title='La imagen de la industria farmacéutica apesta.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/2688154141010898112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=2688154141010898112' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2688154141010898112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2688154141010898112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-imagen-de-la-industria-farmacutica.html' title='La imagen de la industria farmacéutica apesta.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-6210358594895567960</id><published>2006-11-06T08:39:00.000+01:00</published><updated>2006-11-06T08:43:10.863+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Casi la cuarta parte del dinero que gastan los gobiernos en medicina se pierde debido a la corrupción.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras6.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras6.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Organización Mundial de la Salud (OMS).-&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Casi la cuarta parte del dinero que gastan los gobiernos en medicina se pierde debido a la corrupción, dijo ayer la Organización Mundial de la Salud. Aunque no dio cifras exactas, el organismo dependiente de la ONU calculó los gastos de los gobiernos en medicamentos en unos 50.000 millones de dólares anuales, de los cuales entre el 10 y el 25% se pierden debido al fraude, el soborno y la desviación de drogas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Esto es una aberración cuando se piensa que las poblaciones pobres luchan contra la doble desgracia del enorme peso de la enfermedad y el escaso acceso a los productos médicos”, dijo el director general adjunto de la OMS, Howard Zocker. “Los países deben enfrentar este problema y asegurar que los valiosos recursos dedicados a la salud sean bien utilizados”. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los medicamentos pasan por varios intermediarios del fabricante al paciente, lo cual genera oportunidades para la corrupción, dijo el organismo global de salud en un comunicado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Según la OMS, funcionarios corruptos suelen aceptar sobornos para autorizar medicamentos sin poseer la información suficiente sobre ellos o bien impiden deliberadamente la autorización para recibir pagos de los proveedores. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;También se cometen robos y fraude durante la distribución de los medicamentos y cuando se selecciona el personal regulatorio sobre la base del favoritismo en lugar de la idoneidad profesional, sostuvo la OMS. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La corrupción permite que medicamentos falsificados o de calidad inferior lleguen al mercado, lo cual acrecienta el peligro para la salud de la población, acotó. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Unos 40 especialistas en salud, representantes de gobiernos y la industria farmacéutica se reunieron el lunes y martes en la sede de la OMS para elaborar planes de lucha contra la corrupción. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Guitelle Baghdadi-Sabeti, funcionaria de la OMS en materia de política y pautas para medicamentos, dijo que uno de los objetivos era crear un grupo asesor global para promover la honestidad oficial en materia de adquisición de drogas. Participarían en éste expertos de organizaciones internacionales y funcionarios de gobiernos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-6210358594895567960?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://canariasinsurgente.typepad.com/almacen/2006/11/la_corrupcin_se.html' title='Casi la cuarta parte del dinero que gastan los gobiernos en medicina se pierde debido a la corrupción.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/6210358594895567960/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=6210358594895567960' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6210358594895567960'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6210358594895567960'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/casi-la-cuarta-parte-del-dinero-que.html' title='Casi la cuarta parte del dinero que gastan los gobiernos en medicina se pierde debido a la corrupción.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-1893182998889867385</id><published>2006-11-03T12:00:00.000+01:00</published><updated>2006-11-03T13:36:01.524+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>El chanchullo de la investigación del Gran Farma.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras14.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras14.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;“Al mismo tiempo que ocultan estudios negativos, estas compañías lanzaron al mercado medicamentos que sabían que eran defectuosos de uno u otro modo. Todos estos fármacos han costado caro a los contribuyentes, sin mencionar los sufrimientos personales que han infligido.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Durante los últimos seis años, diez medicamentos aprobados por la FDA [Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (de Usamérica)] fueron retirados del mercado por causa de muertes y lesiones, lo que llevó a legisladores a acusar a la FDA de no cumplir con su tarea de protección del público contra drogas peligrosas y a pedir medidas de mejora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El 20 de junio de 2006, el New York Times informó que “se espera que dos influyentes senadores presenten dentro de semanas una proposición legislativa que podría cambiar de manera drástica cómo los fármacos son probados y autorizados en USA.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los senadores relacionados con la proposición son Michael Enzi (republicano), presidente del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones, y Ted Kennedy (demócrata), el principal demócrata en el comité.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“En términos amplios,” explica el artículo de Gardner Harris en el Times: “La ley requeriría que los fabricantes de medicamentes revelaran los resultados de todos los principales ensayos clínicos humanos de sus fármacos, conocidos como pruebas de la Fase 3 y la Fase 4; crearan un plan de administración de los riesgos para revelar y controlar cualesquiera problemas de seguridad que se presenten después de que un fármaco es aprobado; y que pagaran multas si no se ajustan a este plan, según cuatro expertos que fueron informados sobre las proposiciones.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, mientras los legisladores tratan de asegurar que el Gran Farma no continúe ocultando reacciones adversas que aparecen durante los ensayos clínicos de fármacos” y de romper los vínculos entre los funcionarios de salud pública de la nación y el Gran Farma, el gobierno Bush sigue impulsando sus confortables relaciones y ayudando a que las compañías farmacéuticas escapen a la responsabilidad por su mal comportamiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El mejor ejemplo de los esfuerzos del gobierno por proteger al Gran Farma fue revelado recientemente cuando la FDA anunció una reglamentación preventiva que desestimaría los procesos en los tribunales estatales contra los fabricantes de fármacos si un medicamento ha sido aprobado por la FDA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Consideramos que si su compañía cumple con los procesos de la FDA, si presenta los beneficios y los riesgos de su fármaco, y si permite que su información sea evaluada a través de un proceso con científicos altamente capacitados, no debería ser cuestionada a posteriori por tribunales estatales que no tienen los mismos conocimientos científicos,” dijo el comisionado adjunto de la FDA para asuntos médicos y científicos, Scott Gottlieb.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay que reconocer que ciertamente la FDA no es la única agencia de salud pública que está metida con el Gran Farma. Nadie puede negar que el Gran Farma sea un corruptor que ofrece igualdad de oportunidades. Es obvio que las compañías farmacéuticas han infiltrado todas las agencias reguladoras federales de USA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo, el 14 de junio de 2006, un investigador de Alzheimer del Instituto Nacional de Salud, el doctor Trey Sunderland, apeló a sus derechos según la Quinta Enmienda, y se negó a testificar ante el Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes sobre acusaciones de que se había beneficiado de la autorización que dio acceso a Pfizer a muestras de fluido espinal y plasma recolectadas por el INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Documentos presentados en la audiencia revelaron que entre 1996 y 2004, el doctor Sunderland aceptó pagos por consultoría, presentaciones y asesoría por un total de 612.000 dólares, y miembros del personal del comité calcularon que unos 285.000 dólares tuvieron que ver con 3.245 muestras tomadas de 538 pacientes que participaron como voluntarios en el INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A un precio de unos 12.000 dólares por paciente, el comité calcula el coste de recolectar las muestras que el doctor Sunderland entregó a Pfizer en cerca de 6,5 millones de dólares.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El comité también señaló que el doctor no solicitó aprobación previa a fin de trabajar para Pfizer, y que no informó sobre ninguna parte del ingreso a la agencia, como lo requieren las reglas del INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En realidad, en un cierto punto, el doctor Sunderland, al ser interrogado, dijo que no tenía arreglos económicos externos. Según LA Times del 22 de diciembre de 2004, la funcionaria de ética Olga Boikess notó en marzo de 2000, mientras controlaba informes financieros de científicos en el INS, que el doctor Sunderland no había declarado ningún trabajo para la industria, de modo que le envió un correo electrónico que decía: “Usted no mencionó ninguna posición externa.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A lo que el doctor Sunderland replicó: “No tengo ninguna posición externa que señalar.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Este caso se ha estado alargando durante años, pero es probable que el doctor no se haya preocupado demasiado, porque la historia muestra que cada vez que un legislador republicano se pone demasiado molesto en cuanto a rastros monetarios que conducen al INS, el Gran Farma simplemente ofrece suficiente dinero para inducirlo a abandonar el barco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace un par de años, dos republicanos en poderosos comités se dieron vuelta la chaqueta poco después de que iniciaron investigaciones sobre conflictos de interés entre compañías farmacéuticas y empleados del INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El representante WJ "Billy" Tauzin (Republicano), presidente del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes, había citado “honorarios de consultoría y opciones de compra de acciones de las compañías farmacéuticas” como motivos para solicitar documentación sobre pagos del Gran Farma a científicos del INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Y qué pasó? Tauzin anuncia que no se presentará a la reelección, y abandona el Congreso para ser presidente de los Investigadores y Fabricantes Farmacéuticos de USA, el gigantesco grupo empresarial que representa al Gran Farma, con 2 millones de dólares en salarios, prestaciones y beneficios extra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y luego fue el turno del representante James Greenwood (Republicano), que condujo 3 audiencias sobre conflictos de interés en el INS y criticó a la agencia por permitir que los científicos utilizaran una “silla giratoria” para tomar decisiones mientras recibían dinero de las compañías farmacéuticas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero poco después, en julio de 2004, el representante Greenwood anuncia que renuncia a su puesto como presidente del subcomité de Energía y Comercio para jubilarse, sólo para convertirse en presidente de la Organización de la Industria Biotecnológica, un grupo que en el mismo año, exhortó a los legisladores a no prohibir que los científicos del INS participen en acuerdos pagados de consultoría.Un informe de la Oficina de Ética Gubernamental, publicado el mismo mes en el que el representante Greenwood anunció su “jubilación”, señaló que el INS estaba acosado por una “cultura indulgente” y reveló que un 40% de 155 pagos seleccionados al azar a empleados de la agencia analizados, no habían sido aprobados ni explicados dentro del INS.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La FDA sigue arriba en la lista por corrupción simplemente porque la FDA evalúa la seguridad y la efectividad de los fármacos y decide qué medicamentos pueden ser comercializados en USA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Típicamente, como un primer paso hacia el proceso de aprobación, una compañía farmacéutica inicia pruebas de laboratorio para evaluar la efectividad y seguridad de un medicamento y si los ensayos clínicos de laboratorio tienen éxito, la compañía comienza a probar el fármaco con animales. La FDA no se involucra hasta que el fabricante pide permiso para probar el medicamento con seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando el medicamento llega a ese punto, el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos de la FDA evalúa los resultados de laboratorio y de ensayos clínicos con animales antes de permitir algún estudio con seres humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez que un medicamento es aprobado para ensayos clínicos con seres humanos, se nombra un Consejo de Estudio Institucional (IRB, por sus siglas en inglés) para estudiar y controlar la investigación. Un IRB es compuesto generalmente por científicos, doctores y otros profesionales médicos externos y tiene autoridad para aprobar o desaprobar un estudio o solicitar modificaciones para asegurar la aprobación de la investigación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El propósito de un IRB es asegurar que se adopten pasos adecuados para proteger los derechos y el bienestar de los sujetos humanos. Para ese fin, el IRB utiliza un proceso de grupo para estudiar los protocolos y materiales de investigación, como ser documentos de consenso informado y folletos de investigadores relacionados con la investigación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En los últimos años, han aparecido serias dudas sobre la imparcialidad del proceso de revisión debido a que muchos de los asesores de la FDA que recomiendan la aprobación de un producto están al mismo tiempo empleados por la compañía farmacéutica que desarrolló el medicamento o tienen algún interés financiero vinculado a esa compañía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los críticos dicen que fármacos peligrosos están obteniendo aprobación gracias a estos conflictos de intereses. Por ejemplo, casi un tercio de los miembros del panel asesor que revisó los datos sobre Vioxx, Celebrex y Bextra, y votaron a favor de que se permitiera que los fármacos continuaran en el mercado, incluso después de que Vioxx fue retirado del mercado, tenían lazos financieros con los fabricantes de los medicamentos y sin sus votos, estos jamás habrían recibido un voto de aprobación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además, siguen apareciendo problemas en la industria privada de investigación. La industria ahora emplea a Organizaciones Contractuales de Investigación (CRO, por sus siglas en inglés), para realizar investigaciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los críticos dicen que las CRO competidoras, amañan la investigación para favorecer la aprobación a fin de obtener más contratos. El financiamiento disponible es enorme. Según un comentario de MSNBC del 24 de marzo de 2006, de Arthur Caplan, director del Centro de Bioética de la Universidad de Pensilvania: “Compañías privadas que realizan estudios para las compañías fabricantes de fármacos y de dispositivos constituyen ahora una industria de 14.000 millones de dólares sólo en USA.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según John Abramson, instructor clínico en la Escuela de Medicina de Harvard, y autor de "Overdosed America": “Cuando fueron creados los consejos de revisión institucional [IRB, por sus siglas en inglés], la mayor parte de la investigación médica era realizada por las universidades y por instituciones sin fines de lucro.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“De la misma manera, dice el señor Abramsom: “la supervisión de la seguridad de los voluntarios humanos en la mayoría de los estudios usamericanos ya no es realizada por IRB sin fines de lucro, sino por compañías de comprobación en busca de beneficios, contratadas directamente por compañías de investigación en busca de beneficios.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;”Dice que, a su juicio, el sistema carece de los controles y contrapesos adecuados para proteger a los voluntarios humanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el LA Times del 6 de abril de 2006, el señor Abramsom hizo una escandalosa revelación cuando dijo: “La FDA aprobó recientemente “estudios de fase 0” en los que puede darse a seres humanos dosis minúsculas de fármacos experimentales incluso antes de completar los estudios con animales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;”Un caso reciente en Gran Bretaña demuestra los peligros que podrían ocurrir en un estudio semejante. En marzo de 2006, seis hombres por lo demás saludables terminaron en condición crítica en un hospital londinense después de participar en una prueba de un nuevo medicamento anti-inflamatorio, llamado TGN1412, para tratar condiciones que tienen que ver con el sistema inmunológico, como ser leucemia, múltiple esclerosis y artritis reumatoide, realizada por la compañía basada en USA, Parexel International Corp, por cuenta del fabricante farmacéutico alemán TeGenero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El más afectado de los seis hombres, Mohamed 'Nino' Abdelhady, llamado el Hombre Elefante por la extrema hinchazón de su cabeza, declaró el 5 de abril al Daily Mail que lo plagan las pesadillas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Mientras todavía se recuperaba en el hospital, explicó lo que llegaba a recordar: “Comencé a sentirme enfermo,” dijo, “prácticamente en cuanto terminaron de inyectarme.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Me sentí como si tuviera piedras sobre mi cabeza,” recordó, “y debo haber comenzado a tener alucinaciones.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Ayúdenme,” dijo al periódico y gritó: “Me muero.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ryan Wilson, el hombre más críticamente enfermo, imploró a los médicos que lo mataran porque estaba desesperado de dolor. Advirtieron a su familia que fallaban su corazón, sus pulmones y sus riñones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Su cuñada, Jo Brown, recordó el horrible momento cuando vieron al señor Wilson en terapia intensiva. Dijo a los periodistas que su cabeza se había hinchado a casi tres veces su tamaño normal, que su cuello era igual o más voluminoso que su cabeza y que su piel se había tornado color púrpura oscuro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El señor Wilson continuó en coma durante tres semanas, y al despertarse supo que podría perder partes de los dedos de sus manos y pies, que se volvieron negros como reacción al medicamento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Me dicen que es como congelación y que mis dedos simplemente se caerían,” declaró recientemente al británico News of the World.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además, el señor Wilson también sufrió de insuficiencia cardiaca, hepática y renal, septicemia, neumonía, y necrosis, y se estima que tiene mucha suerte de estar vivo, según News Target de 20 de mayo de 2006.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La investigación de Parexel fue de la etapa de Fase I, cuando un medicamento es probado en cuanto a su seguridad con un número limitado de personas que reciben una ínfima dosis bajo una supervisión cuidadosa, no para determinar si el fármaco funciona, sino para probar sus efectos adversos, según Preguntas y Respuestas sobre ensayos clínicos de medicamentos de BBC News de 16 de marzo de 2006.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los expertos dicen que el reclutamiento de sujetos para el ensayo de Parexel dejó mucho que desear. El sitio en la red que anunció el reclutamiento apenas mencionó los riesgos potenciales, pero entró en muchos detalles sobre la buena paga, la comida gratis y “mucho tiempo para leer o estudiar o simplemente descansar, con TV digital, mesa de pool, juegos de vídeo, reproductor de DVD y acceso libre a Internet.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Parexel también recluta colocando anuncios online o en periódicos locales donde, dicen los críticos, atraen la atención de jóvenes y pobres. Una vez registrados, los reclutas reciben a menudo ofertas automáticas. “Las ofertas llegan continuamente mediante mensajes de texto,” dijo Tom de Castella, un ex voluntario de Parexel, en la edición del 19 de marzo de 2006 de Times Online. "650 libras esterlinas por tres días aquí, 1.000 libras por una semana allá,” dijo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Eticistas que han visto el formulario de consentimiento de Parecel, que supuestamente describe el experimento y sus riesgos, declararon a Bloomberg News: “El documento no informa suficientemente a los participantes sobre los posibles peligros de la terapia o describe adecuadamente el tratamiento como un fármaco nuevo que puede perturbar el sistema inmunológico del cuerpo.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El formulario de 13 páginas también explotó la necesidad de dinero de los sujetos, dijeron, amenazando con retener el pago de 2.000 libras (3.500 dólares) si los hombres abandonaban el ensayo prematuramente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Técnicas altamente discutibles de reclutamiento también ocurren en USA. El 29 de noviembre de 2005, en Texas, la reportera del canal 42 de CBS News Nanci Wilson, reveló antecedentes que mostraron que personal de hospitales psiquiátricos en Texas ayudaron a reclutar a pacientes para estudios de medicamentos experimentales no aprobados por la FDA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En un hospital estatal en San Antonio, CBS News encontró 16 camas reservadas para permitir que las compañías farmacéuticas realicen estudios con pacientes psiquiátricos bajo cuidado estatal. CBS 42 pidió a la psiquiatra de Austin, Deborah Peel, que estudiara algunos de los antecedentes que obtuvo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La doctora Peel dijo que la situación provocaba diversas dudas sobre si es un tratamiento moral y ético: “Esencialmente convierten a la población del hospital estatal en sujetos de investigación,” señaló.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Funcionarios del hospital de Texas afirman que los pacientes enfermos mentales dan un consentimiento informado al firmar un formulario detallado que describe los riesgos y beneficios de los participantes en el estudio. Pero la doctora Peel dice: “Considero que existen dudas reales sobre cuán informado puede ser su consentimiento bajo esas situaciones, porque no se trata de gente que tenga los medios para decidir si va a otro sitio para recibir tratamiento, y por lo tanto, existe un poderoso elemento de presión, de coerción que debe sentir.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Una vez más,” subraya la doctora Peel, “tenemos gente que carece de medios, que depende del sistema estatal, y el sistema estatal trabaja en relación estrecha con corporaciones privadas.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En numerosos estudios, investigadores de CBS News determinaron que se había dejado de suministrar a los pacientes medicamentos que daban resultados y que, en el nuevo estudio, algunos pacientes recibieron el fármaco experimental mientras que otros recibieron un placebo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los críticos señalan que para pacientes que toman una nueva medicina, no existe garantía de que dará resultados, y que se desconocen los riesgos y los efectos a largo plazo: “El que se deje de suministrar una medicación cuando acaban de ser admitidos por una incapacidad funcional y podría haberse causado un daño para ellos u otros, me provoca serios reparos,” declaró la doctora Peel a CBC News.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo que es peor, dice, es que no informan a los pacientes si están tomando un placebo o un medicamento incluso cuando se les da de alta del hospital durante el estudio. Podrían desarrollar tendencias suicidas, dijo, o podrían dañar a otros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La FDA ha ignorado durante años atrocidades en la investigación con la participación de sujetos enfermos mentales. En 1998, un estudio de datos sobre fármacos antisicóticos atípicos presentado a la FDA, obtenido según la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) por Robert Whitaker, reveló numerosos problemas de seguridad para sujetos que participaron en los ensayos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El señor Whitaker estableció que entre 12.176 pacientes de USA y del exterior de la época en la que fueron presentados los datos, hubo 88 muertes, incluyendo 38 suicidios, lo que significa que hubo una proporción general de muertes de 1 de cada 138 pacientes, según su artículo en el Boston Globe del 17 de noviembre de 1998.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Se estableció que la tasa de suicidios en ensayos clínicos fue dos a cinco veces superior que la norma. En la literatura médica, informó el señor Whitaker, las tasas de suicidio para esquizofrénicos varían entre dos y tres muertes por 1.000 por año, mientras que la tasa en los ensayos clínicos fue de cerca de 10 por 1.000.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además, estableció que en cuanto a tres de los fármacos aprobados en el estudio –Zyprexa, Risperdal, y Seroquel- un 60% de los 7,269 pacientes que recibieron los medicamentos abandonaron antes del fin del estudio, que duró típicamente entre seis y ocho semanas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En los años noventa, la perspectiva de que fármacos antipsicóticos obtuvieran aprobación de la FDA, prometía un mercado importante para el Gran Farma y por ello las compañías farmacéuticas necesitaban reclutar rápidamente a sujetos para los ensayos. Y las compañías farmacéuticas estaban dispuestas a pagar altos precios a los investigadores por cada paciente reclutado. En el artículo en el Boston Globe, el señor Whitaker discute un caso criminal en Georgia que revela hasta dónde están dispuestos a llegar los investigadores para cumplir con sus objetivos de reclutamiento.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El doctor Richard Borison, presidente del departamento de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Georgia, y Bruce Diamond, un farmacólogo de la escuela, eran predilectos en cuanto a fármacos para esquizofrenia y tenían un truco para reunir rápidamente pacientes sicóticos para ensayos clínicos financiados por Eli Lilly, Janssen, Zeneca y Novartis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como miembros de la facultad, Borison y Diamond supuestamente debían obtener la aprobación para la investigación y los pagos por los ensayos clínicos debían ir supuestamente a la escuela. Pero según las autoridades de Georgia, que acusaron al dúo a comienzos de 1997, éste comenzó a hacer que los fabricantes de fármacos le pagaran directamente a partir de 1989.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Simplemente abrieron una oficina frente a la escuela, contrataron a un servicio comercial para que realizara reseñas éticas de sus estudios, y colocaron a su personal en la nómina de la escuela, pero se guardaron todo el dinero para sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por increíble que parezca el sistema funcionó durante unos 7 años. De 1989 a 1996, Borison y Diamond ganaron más de 10 millones, incluyendo más de 4 millones por fármacos para la esquizofrenia, según la acusación y el testimonio durante una investigación por el Hospital Augusta de Asuntos de Veteranos, donde Borison era jefe de psiquiatría.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además los individuos eran hábiles. Para reclutar a los pacientes, en su mayoría varones, contrataron a atractivas muchachas, que testificaron que recibían bonificaciones que ascendían a miles de dólares, y a una hasta le dieron un Honda Accord.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para hallar a sus reclutas, buscaban a pacientes mentalmente enfermos en estado estable que vivían en la comunidad y les ofrecían 150 dólares para que se registraran en el Hospital de Veteranos a fin de que pudieran participar en el estudio. A los pacientes que ya estaban en salas aisladas, les ofrecían cigarrillos para que participaran.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Coordinadores del estudio, muchos de ellos sin capacitación médica, determinaban si un paciente era apto para un estudio. Según una investigación de la FDA, personal no-capacitado extrajo muestras de sangre y ajustó las dosis de los medicamentos, y Borison y Diamond casi nunca veían a los pacientes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero los dos vivían como reyes, según las autoridades de Georgia. Extrajeron más de 5 millones de dólares en efectivo y valores, gastaron casi medio millón en antigüedades y manejaban vehículos Mercedes-Benz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero, como dice el proverbio, todo lo bueno tiene su fin. En diciembre de 1997, Diamond se declaró culpable de robo y soborno y fue multado con 125.000 dólares, sentenciado a 5 años de prisión, y al pago de 1,1 millones de dólares a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Borison se declaró culpable de robo y extorsión, fue sentenciado a 15 años de prisión, multado con 125.000 dólares, y al pago de 4,26 millones a la universidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para excluir todo peligro, con el paso de los años, el Gran Farma también se acostumbró a corromper el poder judicial.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo, el doctor Bruce Levine, psicólogo clínico y autor de “World Gone Crazy”, relata una historia de cómo Eli Lilly corrompió el proceso judicial en un caso que comenzó en 1989 cuando Joseph Wesbecker abrió fuego en su antiguo lugar de trabajo, matando a 8 personas e hiriendo a 12 más, antes de suicidarse, un mes después de comenzar a tomar Prozac. Las víctimas del tiroteo demandaron a Eli Lilly, afirmando que Prozac había desequilibrado al individuo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya es sabido desde hace tiempo que Prozac produce violencia en algunos pacientes, pero la FDA nunca exigió que Lilly mencionara la violencia en la etiqueta del fármaco. Pero resulta que cinco de los 9 miembros del panel asesor de la FDA que en 1991 investigó la asociación entre Prozac y la violencia y votaron contra una etiqueta de advertencia contra la violencia, tenían vínculos con el Gran Farma, y dos de ellos habían servido como investigadores jefe de estudios de Prozac financiados por Lilly.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El juicio de Wesbecker no tuvo lugar hasta 1994 pero, mientras tanto, según el doctor Lavine: “"Eli Lilly había estado llegando a arreglos en casos de violencia por Prozac tras puertas cerradas.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En realidad, dice, más de 150 demandas por Prozac habían sido presentadas a fines de 1994, así que “era había que buscar un juicio espectacular que se pudiera ganar.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un componente crucial de la estrategia legal de las víctimas en el caso Wesbecker fue que el jurado escuchara la historia de imprudente desdén de Lilly hacia los consumidores, especialmente respecto al medicamento Oraflex, introducido en 1982, pero retirado del mercado 3 meses después.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Una investigación del Departamento de Justicia de USA vinculó a Oraflex con el fallecimiento de más de 100 pacientes,” señala el doctor Lavine, “y concluyó que Lilly había engañado a la FDA.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lilly fue acusada finalmente por 25 puntos relacionados con la identificación incorrecta de efectos secundarios y se declaró culpable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el proceso Wesbecker, abogados de Lilly argumentaron que la información sobre Oraflex sería demasiado perjudicial para ser escuchada por el jurado y el juez estuvo inicialmente de acuerdo. Sin embargo, cuando los abogados de Lilly utilizaron a testigos para que testificaran sobre su espléndido sistema de colección y análisis de efectos secundarios, el juez dijo que Lilly había abierto la puerta para evidencia contraria y que por lo tanto permitiría que se introdujera información sobre Oraflex.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de todo, para estupefacción del juez, dice el doctor Lavine: “los abogados de las víctimas nunca presentaron la evidencia sobre Oraflex y Eli Lilly ganó el juicio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;”Más adelante se supo que Lilly logró corromper el proceso judicial en el caso al lograr un acuerdo secreto con los abogados de las víctimas para pagar a ellos y a sus clientes para que no presentaran la evidencia dañina sobre Oraflex.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, dice el doctor Lavine, el juez “olió algo sospechoso” y luchó para lograr una investigación, y en 1997, Lilly aceptó silenciosamente que se cambiara el veredicto de una victoria a “desestimado por haber sido resuelto.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los expertos legales están encontrando maneras de denunciar y castigar al Gran Farma por realizar investigación fraudulenta que no necesite la participación de las agencias regulatorias comprometidas de la nación. Barry Turner, profesor de derecho en la Escuela de Derecho en Leeds en el Reino Unido, es un gran partidario de la Ley de Afirmaciones Falsas en USA.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como abogado académico, ha estado involucrado durante años en litigación respecto a las actividades de la industria farmacéutica y durante los últimos dos años, ha participado en la preparación de la litigación por Qui tam.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Es fácil relacionar Qui Tam con los derechos humanos y temas de libertades cívicas,” dice el señor Turner. “Cuando el presidente Lincoln inició esta ley en 1863, fue porque soldados de la Unión iban al combate con botas y uniformes de pacotilla y equipados con rifles y munición que eran de tercera clase,” explica. “Todo porque ‘empresarios’ consideraban la guerra como una ocasión que había que aprovechar.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Qui tam," explica el señor Turner, “protege a los contribuyentes y ya que los ingresos tributarios son el alma de todo Estado, toda evasión de responsabilidad o el fraude deliberado de un contribuyente constituye un ataque contra todos los contribuyentes, y consecuentemente contra todos los ciudadanos.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Qui tam, en su prolongada historia, dice, ha exigido cuentas a muchos pillos que robaron al contribuyente de USA y se basa en que el ciudadano individual pueda presentar denuncias en beneficio de otros ciudadanos y del país.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La más reciente Ley Sarbanes-Oxley of 2002 (SOX), fue promulgada después de los escándalos Enron y WorldCom, y apuntaba a restaurar la confianza del inversionista en los mercados financieros de la nación, mejorando la responsabilidad corporativa mediante cambios en el manejo y las prácticas contables de las corporaciones y la protección del informante para empleados de compañías cotizadas en la bolsa que denuncien fraudes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;SOX contiene una disposición sobre el informante civil y penal. La sección 806, crea una causa civil de acción para empleados que han sido objeto de represalias por informar, y la sección 1107 hace que sea un delito que alguien tome represalias a sabiendas o emprenda una acción dañina contra cualquier persona, incluyendo la interferencia con su empleo, por suministrar información verídica en relación con la perpetración o posible perpetración de un delito federal.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según el señor Turner, SOX no se limita a los accionistas de una compañía. “Lo que hay que comprender,” dice, “es que muchos millones de personas que no poseen acciones son permanentemente defraudadas en estafas.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Los que contribuyen a fondos de pensión son vulnerables a chanchullos financieros, no sólo por parte de gerentes de los fondos sino de los consejos de administración de compañías,” explica, “y de los jefes de compañías que no controlan las políticas de compañías que en algunos casos alientan activamente el fraude y las prácticas empresariales irresponsables.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;SOX fue implementada para impedir esos chanchullos financieros, dice. Subraya que: “Los potentados podrán perder una pequeña parte de su parte en cualquier estafa, pero los de abajo pueden perderlo todo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;”Una de las características de SOX, señala, es la posibilidad de presentar una demanda contra los que manejan irresponsable y fraudulentamente el dinero de los accionistas. El Gran Farma, y su servil psiquiatría, señala, se basan en el fraude.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ejemplo, explica el señor Turner, el fraude de Ritalin consiste en identificar a millones de niños como casos perdidos sobre la base de una investigación fraudulenta y del consenso de los intereses creados.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“El fraude de los SSRI [antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina, N.d.T.],” informa: “extiende la depresión al mundo de la experiencia humana normal para sobre-extender la comercialización de tratamientos a menudo inútiles y frecuentemente peligrosos.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En otros casos, dice, mucha gente pobre y de edad carece de fármacos que pueden salvar su vida porque los presupuestos de Medicare y Medicaid son desangrados por compañías farmacéuticas para medicamentos ‘para todos’ que en muchos casos son superfluos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Incluso si hay alguna justificación para el uso de esos fármacos,” explica, “existe un impulso para aumentar constantemente la dosis por sobre el mínimo efectivo porque una “dosis mínima efectiva” significa para la compañía farmacéutica un beneficio mínimo efectivo.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Cuando se distrae dinero del suministro de una verdadera atención sanitaria, a una industria codiciosa de beneficios, que fabrica una enfermedad que corresponda al fármaco,” señala, “en lugar de suministrar medicamentos para enfermedades genuinas, se pone en máximo peligro los más esenciales derechos constitucionales: “Vida, Libertad y la Búsqueda de la Felicidad.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda dosis innecesaria de Ritalin, Prozac, Paxil, y otros fármacos psiquiátricos, recetados y pagados con dólares del contribuyente, dice, priva a pacientes que dependen de los programas de salud pública, de medicamentos que necesitan para el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardíacas y otras condiciones graves.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Además, señala el señor Turner: “la comercialización de esos fármacos y la definición cada vez más amplia del desorden psiquiátrico que forma parte de esta estrategia comercial, discrimina contra, y estigmatiza, a cientos de miles de ciudadanos usamericanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Es, por cierto, una ironía dramática,” dice, “que en muchos de estos casos el contribuyente de USA financia una industria que actúa de un modo tan ajeno a los ideales de la Constitución de USA.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En cuanto a la litigación, “a sabiendas” es definido como: (1) Conocimiento real de la información falsa; (2) Actuación que ignora deliberadamente la verdad o la falsedad de la información; o (3) Actuación con un menosprecio irresponsable de la verdad o la falsificación de la información.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por lo tanto, según el señor Turner, “el que se induzca a la gente a invertir en compañías que emprenden actividades ilegales e irresponsables, constituye una violación de SOX.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“El que se induzca a la gente a tomar grandes cantidades de fármacos de los que se sabe que son dañinos y que se oculten deliberadamente los peligros conocidos es una violación de SOX,” afirma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Un día este edificio se derrumbará,” dice, “¿y que dirán entonces los inversionistas en el ‘Gran Farma’?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A la luz del desastre de Vioxx, dice el señor Turner, tal vez deberíamos interrogar a los que invirtieron en Merck.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Los que están arriba en esa compañía,” señala, “jugaron con las vidas de pacientes y el dinero de los accionistas con la misma mala fe, cuando se lanzaron a una conducta fraudulenta y deshonesta que permitió que se comercializara un fármaco peligroso.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Los que trafican en nuestras sociedades con medicamentos para enfermedades ficticias y promocionan medicinas peligrosas e inútiles para los niños” advierte “hacen precisamente esto.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Merck actuó con un menosprecio irresponsable por la verdad, porque tenía conocimiento previo de los efectos adversos de Vioxx. Lo mismo vale para Eli Lilly y su conocimiento previo de la falta de eficacia de Prozac y el conocimiento previo de GlaxoSmithKline sobre la concepción suicida de Paxil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al mismo tiempo que ocultaban estudios negativos, estas compañías lanzaron al mercado fármacos de los que se sabía que eran defectuosos de uno u otro modo. Todos estos medicamentes han costado caro a los contribuyentes, aparte de los sufrimientos personales que han infligido de otras maneras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al considerar otros actos de fraude, el señor Turner consideró las obras benéficas patrocinadas por el Gran Farma, que se basan en la investigación fraudulenta, para ver qué leyes federales pueden estar violando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“Ya que una serie de enfermedades imaginarias se basan en esta investigación amañada y ya que una serie de obras benéficas se basan en las ‘enfermedades imaginarias’ que resultaron de la investigación imaginaria,” dice, “basta con conectar los puntos.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como las obras benéficas reciben ventajas fiscales, dice, las obras benéficas fraudulentas defraudan a los contribuyentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;“El fraude en esta industria no se divide entre lo que lesiona por sobre-dosificación y lo que estafa a los contribuyentes y a los accionistas al quitarles su dinero,” explica. “Son las dos caras de la misma moneda falsa.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El señor Turner dice que debemos encararlas en conjunto, y que los abogados en USA deberían buscar activamente clientes que han perdido dinero debido a estos fraudes y presentar ahora mismo el caso ante la Comisión de Valores de USA [SEC].&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En “Lawyers and Settlements” se encuentra información para partes afectadas:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.lawyersandsettlements.com/articles/Pharma.html" target="blank"&gt;http://www.lawyersandsettlements.com/articles/Pharma.html&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fuente: by courtesy &amp;amp; © 2006 Evelyn Pringle&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://americas.mediamonitors.net/content/view/full/31818" target="blank"&gt;http://americas.mediamonitors.net/content/view/full/31818&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Evelyn Pringle.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Traducido por Germán Leyens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;¡¡¡Estremecedor!!!. Cabe suponer que en España pasa más de lo mismo, como mínimo. ¡Hasta se denuncia en la serie de Tele5 "Hospital Central"!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-1893182998889867385?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=721&amp;lg=es' title='El chanchullo de la investigación del Gran Farma.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/1893182998889867385/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=1893182998889867385' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1893182998889867385'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1893182998889867385'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/el-chanchullo-de-la-investigacin-del.html' title='El chanchullo de la investigación del Gran Farma.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-2207098334432266819</id><published>2006-11-03T10:33:00.000+01:00</published><updated>2006-11-03T11:48:20.061+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Rebuscando...'/><title type='text'>El Gran Farma.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras10.0.jpg"&gt;&lt;strong&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras10.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;strong&gt;John Le Carré, espía al servicio de su Majestad británica durante su juventud y autor de éxito de novelas de espionaje en su madurez, analiza en este artículo el asombroso poder de la industria farmacéutica y lo señala como uno de los ejemplos más elocuentes de lo que él considera el gobierno de las grandes corporaciones económicas. Arguye que su enorme capacidad de hacer el bien se ha visto apagada por su lado más oscuro: la corrupción, la avaricia y la hipocresía que la rodean. La prepotencia de estas gigantescas transnacionales forma parte de la trama de la última novela de Le Carré que Plaza y Janés pondrá a la venta en España en la primera quincena de marzo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tiempos han cambiado desde la guerra fría, pero ni la mitad de lo que nos gustaría creer. La guerra fría ofrecía la excusa perfecta a los Gobiernos occidentales para saquear y explotar el Tercer Mundo en nombre de la libertad; para amañar sus elecciones, sobornar a sus políticos, nombrar a sus tiranos y, utilizando los más complejos instrumentos de persuasión e injerencia, detener la aparición de las jóvenes democracias en nombre de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras actuaban así -ya fuera en el sureste asiático, Centroamérica y Suramérica o África- fue tomando cuerpo una idea ridícula con la que seguimos cargando hoy. Es una noción muy querida tanto para conservadores como, en mi país, el Reino Unido, para el nuevo laborismo. Una idea que convierte en hermanos siameses a Tony Blair, Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Bill Clinton y George W. Bush. Se trata de la convicción de que, hagan lo que hagan las grandes empresas comerciales a corto plazo, en última instancia se mueven por razones éticas y, por consiguiente, su influencia es beneficiosa para el mundo. Y cualquiera que piense lo contrario es un hereje neocomunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En nombre de esta teoría contemplamos, aparentemente sin poder hacer nada, cómo desaparecen cada año millones de kilómetros cuadrados de selvas tropicales, las comunidades agrícolas nativas se ven sistemáticamente despojadas de sus formas de vida, desplazadas y sin hogar, se ahorca a los que protestan y se dispara contra ellos, se invaden y profanan los rincones más encantadores del mundo y los paraísos tropicales se convierten en páramos en descomposición, cuyo centro lo ocupan megalópolis desmesuradas e infestadas de enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando empezaba a buscar una historia que ilustrase este argumento para mi última novela, me pareció que el ejemplo más elocuente de todos estos crímenes del capitalismo salvaje me lo ofrecía la industria farmacéutica. Podría haber abordado el escándalo del tabaco con aditivos, elaborado por los fabricantes occidentales para producir adicción y, de paso, cáncer en comunidades del Tercer Mundo ya asoladas por el sida, la tuberculosis, la malaria y la pobreza en una medida que pocos de nosotros podemos imaginar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría haberme ocupado de las compañías petroleras y la impunidad con la que Shell, por ejemplo, desencadenó una inmensa catástrofe humana en Nigeria al desplazar a tribus, contaminar su tierra y provocar un levantamiento que desembocó en juicios irregulares y la vergonzosa tortura y ejecución de hombres muy valientes a manos de un régimen totalitario perverso y corrupto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el mundo de las multinacionales farmacéuticas me atrapó al entrar en él, y ya no pude dejarlo. El Gran Farma, como se lo conoce, tenía de todo: las esperanzas y los sueños que depositamos en él; su enorme potencial -en parte llevado a la práctica- de hacer el bien, y su lado más oscuro, alimentado por inmensas cantidades de dinero, una hipocresía rampante, corrupción y avaricia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llevaba sólo un par de días investigando el Gran Farma oí hablar del frenético reclutamiento de voluntarios del Tercer Mundo como conejillos de Indias baratos. Su papel, aunque quizá nunca lo sepan, es el de experimentar fármacos cuyas pruebas no se han aprobado todavía en Estados Unidos, y que ellos no podrán jamás comprar, incluso aunque las pruebas den -que está por verse- resultados razonablemente seguros. Después, esas personas desaparecen. Los voluntarios, por cierto, resultan caros. En Estados Unidos cuesta una media de 10.000 dólares por paciente realizar una prueba clínica; en Rusia cuesta 3.000 dólares, y en las regiones más pobres del mundo, todavía menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También descubrí que el Gran Farma norteamericano había convencido al Departamento de Estado de que amenazara a los Gobiernos de los países pobres con sanciones comerciales para impedir que fabricasen sus propias formas baratas de esos fármacos vitales y patentados que podrían aliviar la agonía de los 35 millones de hombres, mujeres y niños seropositivos del Tercer Mundo; el 80% de ellos, en el África subsahariana. En la jerga farmacéutica, esos medicamentos de imitación y no patentados se llaman genéricos. Al Gran Farma le gusta criticarlos sin reparos, con la insistencia en que no son seguros y se administran de forma descuidada, pero la realidad demuestra que no es cierta ninguna de las dos cosas. Sencillamente, salvan las mismas vidas que podría salvar el Gran Farma, pero a un coste mucho menor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el Gran Farma no inventó esos fármacos salvadores que después ha patentado y a los que ha dado un precio arbitrario y excesivo. Los antirretrovíricos los descubrieron, en su mayor parte, proyectos de investigación norteamericanos financiados con fondos públicos y dedicados a estudiar otras enfermedades, y sólo posteriormente se confiaron a las compañías farmacéuticas para su comercialización y explotación. Una vez que las multinacionales se hicieron con las patentes, decidieron cobrar lo que supusieron que un mercado occidental desesperado por el sida podría soportar: entre 12.000 y 15.000 dólares anuales para unos compuestos cuya fabricación sólo cuesta unos cientos. Se asignó un precio y Occidente, en general, se lo tragó. Nadie dijo que era un abuso de confianza a gran escala. Nadie señaló que África tiene el 80% de los pacientes de sida de todo el mundo, pero sólo el 1% del mercado del Gran Farma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es lo que oigo? ¿La vieja y manida excusa de las farmacéuticas de que necesitan tener grandes beneficios con un fármaco para poder financiar la investigación y el desarrollo de otros? Entonces, que alguien me diga, por favor, ¿cómo es que invierten el doble en comercialización que en investigación y desarrollo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También oí hablar de la costumbre de librarse de medicamentos inadecuados o pasados de fecha mediante las donaciones caritativas, para quitarse de encima las reservas imposibles de vender, evitar los costes de la destrucción y obtener beneficios fiscales. Y me enteré de que se amplían deliberadamente las especificaciones de un medicamento para poder tener más mercado en el Tercer Mundo. Así, por ejemplo, un fármaco que en Europa occidental o Estados Unidos sólo tendría autorización para dolores extremos en casos de cáncer, en Nairobi puede venderse como simple remedio contra el dolor de cabeza, y a un precio varias veces superior al de París o Nueva York. Y lo más probable es que no figure ninguna contraindicación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, además, está el propio asunto de las patentes. Un compuesto puede tener una docena o más de patentes. Se patenta el proceso de fabricación. Se patenta el método de administración: pastillas, líquido o suero. Se patenta la dosificación, que puede ser diaria, semanal o quincenal: cada una puede generar otra nueva patente. Se patenta, si es posible, cada paso insignificante en la vida del fármaco, desde el laboratorio hasta el paciente. Y, por cada día que la compañía logra mantener a raya al fabricante de genéricos, gana una fortuna, porque el margen de beneficios, mientras tiene la patente en sus manos, es astronómico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el Gran Farma tiene planeado algo más, algo que, a largo plazo, podría ser más catastrófico que todo lo anterior. Está empeñado en la corrupción consciente y sistemática de la profesión médica, país por país, en todo el mundo. Está invirtiendo una fortuna en influir, contratar y comprar las opiniones científicas, hasta el punto de que, de aquí a unos años, si prosigue su camino sin que nadie le controle, será difícil encontrar un juicio médico imparcial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez se nos ocurre preguntar a nuestro médico de cabecera -en Gran Bretaña, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Italia, Francia, España o Portugal-, cuando nos receta una medicina, si la compañía farmacéutica le paga para que la recete? Por supuesto que no. Estamos pensando en nuestro hijo. En nuestra esposa. En nuestro corazón, o nuestro riñón, o nuestra próstata. Y por ahora, gracias a Dios, la mayoría de los médicos rechazan el cebo. Pero otros no, y la consecuencia es, en los peores casos, que sus opiniones médicas no pertenecen a sus pacientes, sino a sus patrocinadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Portugal, hace poco, un empleado del gigante farmacéutico alemán Bayer dio a los periódicos los nombres de 2.500 médicos a los que, aseguraba, se les pagaba para que recetasen los fármacos de la compañía. Se llama Pequito. A pesar de la protección de la policía, Pequito ha sido apuñalado dos veces en el curso de pocos meses. Tras el segundo ataque necesitó 70 puntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez pedimos a nuestros Gobiernos que nos digan qué pagos en dinero y en especie ofrecen las compañías farmacéuticas a médicos de familia, cirujanos y especialistas? ¿Los seminarios y cursillos de formación en lugares de vacaciones, con viaje pagado para ellos y sus parejas y, ya de paso, también el alojamiento? Me han dicho que los preferidos son los que más recetan. Y, si no recetan mucho cuando llegan, es de esperar que lo hagan cuando regresen.&lt;br /&gt;¿Alguna vez le preguntamos a nuestro farmacéutico, cuando nos da el último medicamento contra el dolor, todo nuevo y poderoso, por qué cuesta seis veces más que un bote de aspirinas y qué hace exactamente que la aspirina no pueda hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nuestro tío tiene que someterse a una operación para sustituirle la cadera, ¿le preguntamos al cirujano: '¿Por qué esta cadera artificial en concreto? ¿Le dan una comisión, unas vacaciones gratis?'. Claro que no. Estamos demasiado inseguros, tenemos demasiado miedo, somos demasiado perezosos y educados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez nos detenemos a preguntarnos, en Gran Bretaña, cuántos miembros de los denominados comités de vigilancia que examinan la seguridad y la selección del Servicio Nacional de Salud tienen vínculos con las compañías farmacéuticas? Un tercio del comité británico para la seguridad en las medicinas ha declarado tener vínculos económicos con empresas farmacéuticas sobre cuyos productos deben emitir una opinión. En caso de posible parcialidad es el presidente del comité quien debe decidir. ¿Le tranquiliza este sistema a la opinión pública? ¿Es un método seguro contra el ejército creciente de vendedores, grupos de presión y compradores de influencia que infestan el mundo de la medicina? A ver quién se atreve a decir nada. Una decisión reciente del Ministerio de Salud británico prevé la posibilidad de que en los hospitales puedan recetar fármacos las enfermeras. ¿También ellas estarán sujetas a las presiones comerciales?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pensemos qué ocurre con la investigación médica académica, supuestamente imparcial, cuando los gigantes farmacéuticos hacen donación de edificios enteros para biotecnología y dotan cátedras en las universidades y los hospitales en los que se prueban y desarrollan sus productos. En los últimos años ha habido un goteo de casos alarmantes a propósito de hallazgos incómodos que se han suprimido o se han reelaborado, y a cuyos responsables se les ha acosado hasta echarles de sus centros, después de arruinar sistemáticamente sus reputaciones profesionales y personales mediante las maquinaciones de departamentos de relaciones públicas a sueldo de las farmacéuticas. En mi novela The Constant Gardener he unido varios de estos desafortunados casos en una persona a la que he dado el nombre de Lara. Lara es una investigadora química en Canadá, perseguida por la empresa farmacéutica que la contrató y por los colegas científicos cuyo pan, como el de ella, depende de la compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último bastión, cabría razonablemente esperar, debería ser el de las publicaciones científicas objetivas. Sin embargo, también aquí, por desgracia, tenemos que ser precavidos, como lo son ellas. The New England Journal of Medicine, la publicación más prestigiosa de Estados Unidos, confesaba recientemente, con pesar, haber descubierto que varios de sus colaboradores tienen conexiones no confesadas con la industria farmacéutica. Otras revistas menos poderosas, que no tienen ni la influencia ni los recursos para investigar los intereses ocultos de sus colaboradores, se han convertido quizá en poco más que escaparates para las empresas que quieren dar publicidad a sus productos. Y se sabe de más de un creador de opinión -es decir, catedrático de investigación- que ha prestado su nombre a un artículo que había escrito por él en la empresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prensa general, por el contrario, ha empezado a prestar al público un servicio mucho mejor que antes, sobre todo en Estados Unidos. El año pasado, una investigación de once meses llevada a cabo por The Washington Post sobre las conductas incorrectas de compañías farmacéuticas estadounidenses y multinacionales en países pobres culminó con una serie de artículos demoledores que deberían proporcionar a sus autores un Premio Pulitzer, el agradecimiento de todas las personas decentes y el odio descarnado de la industria. Una de sus consecuencias inmediatas fue la creación de un comité nacional para supervisar las actividades de dichas compañías en el extranjero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro artículo reciente, asimismo espléndido, de Tina Rosenberg en The New York Times Magazine ponía a Brasil como modelo, con razón, y nos mostraba las restricciones legales al control de las compañías farmacéuticas sobre sus propias patentes. En pocas palabras, Brasil ha dado más importancia a la supervivencia de su pueblo que a las quejas y protestas del Gran Farma. Ha fabricado sus propios antirretrovíricos a un precio de 700 dólares por el suministro de un año, frente a los 10.000, como mínimo, de las versiones patentadas. Y los está repartiendo a cualquier brasileño que los necesite, pueda pagarlos o no. Y el Gran Farma no ha ido corriendo y gritando a pedir ayuda a sus abogados y defensores o al Departamento de Estado norteamericano, sino que ha encajado el golpe y ha bajado sus precios para poder competir. A lo mejor resulta, después de todo, que las farmacéuticas no son tan poderosas como se creen. Desgraciadamente, con George W. Bush no es muy probable que lo averigüemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George W. Bush llegó al poder apoyado por una serie de gentes llenas de codicia, entre ellas el Gran Farma, que donó millones para su campaña, más del doble de la cantidad que dio a los demócratas. Varios de los padrinos y abuelos que crearon y promovieron a George W. tienen vínculos muy íntimos con la industria farmacéutica. Al acercarse al final de su segundo mandato, Clinton había aprendido a resistir frente a las presiones del Gran Farma -cuyo lobby cuenta con una financiación anual de 75 millones de dólares- y empezó a defender la distribución de fármacos genéricos contra el sida a la población del Tercer Mundo, que está muriéndose a millones por carecer de ellos. Sin embargo, todo parece indicar que George W. se ha comprometido a dar marcha atrás y volver al punto de partida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Siguen los Gobiernos al frente de los países? ¿Siguen los presidentes al frente de los Gobiernos? En la guerra fría corría una frase en Berlín: 'Perdieron los buenos, pero ganaron los malos'. Durante un instante, a principios de los noventa, pudo suceder algo maravilloso: un plan Marshall, una reconciliación generosa de viejos enemigos, una reconstrucción de alianzas y, para el Tercer Mundo y el Cuarto, un compromiso de enfrentarse a los verdaderos enemigos de la humanidad: el hambre, las enfermedades, la pobreza, la destrucción ambiental, el despotismo y el colonialismo, bajo todas sus acepciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ese deseo iluso contaba con que las naciones adelantadas hablasen como naciones adelantadas, no como portavoces contratados por empresas multinacionales y multimillonarias que consideran que la explotación de los enfermos y moribundos de la Tierra es un deber sagrado para con sus accionistas. Todo parece indicar que George W. Bush apoya a esas empresas. Mejor dicho, ellas le apoyan a él. Tina Rosenberg, en su artículo de The New York Times, proponía una de esas soluciones tan extraordinariamente sencillas que, por supuesto, son demasiado obvias y lógicas para que los burócratas de la salud de la comunidad mundial las consideren aceptables: que la Organización Mundial de la Salud se enfrente al sida en el mundo de la misma forma que el Unicef ha abordado las vacunaciones, una práctica que salva tres millones de vidas al año y previene enfermedades devastadoras en decenas de millones de personas. Rosenberg calculaba que el coste sería de unos 3.000 millones de dólares, una cifra -sugería- no demasiado terrible si de lo que se trata es de evitar el derrumbe de un continente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría haber añadido -y tal vez lo hizo mentalmente- que la capitalización de mercado de una sola de las grandes compañías farmacéuticas, Pfizer, asciende a cientos de miles de millones de dólares.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por John Le Carré. &lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Es curioso, este artículo se publicó en El País en el año 2001. Ha pasado mucho tiempo y aparentemente poco ha cambiado la situación de la industria farmacéutica; si acaso, a peor (para nosotros los mortales, claro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-2207098334432266819?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.elpais.es/suplementos/domingo/20010218/farma.html' title='El Gran Farma.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/2207098334432266819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=2207098334432266819' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2207098334432266819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2207098334432266819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/el-gran-farma.html' title='El Gran Farma.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-1830791522887077654</id><published>2006-11-02T18:36:00.000+01:00</published><updated>2006-11-03T10:09:49.539+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La globalización neoliberal ha convertido la enfermedad en un negocio.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras3.1.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras3.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La industria farmacéutica ha convertido la enfermedad en un negocio. La globalización ha permitido el desarrollo de una nueva forma de poder, la farmacocracia, capaz de decidir qué enfermedades y qué enfermos merecen cura. El 90% del presupuesto dedicado por las farmacéuticas para la investigación y el desarrollo de nuevos medicamentos está destinado a enfermedades que padecen un 10% de la población mundial.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A pesar de que la ayuda internacional ha aumentado y los precios de los medicamentos han descendido en las últimas décadas, un tercio de la población mundial carece de los cuidados médicos adecuados. La codicia de las multinacionales farmacéuticas, las trabas burocráticas, los aranceles, y la corrupción de los propios gobiernos de los países empobrecidos hacen que más de 2.000 millones de personas se vean privadas de su derecho a la salud.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Millones de personas en Asia, Africa y Sudamérica sufren las llamadas enfermedades olvidadas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Enfermedades como la filiarsis linfática, el dengue hemorrágico, la enfermedad del sueño, la oncocercosis o el mal de chagas, que afectan a más de 750 millones de personas y acaban con la vida de más de medio millón cada año. Enfermedades causadas en general por parásitos, transmitidas por medio de agua insalubre o por picaduras de insectos. Pandemias que caen en el olvido porque sólo afectan a las comunidades más pobres, víctimas que no tienen el dinero suficiente para pagar un tratamiento que es muy caro, ineficaz o, en muchas ocasiones, inexistente.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En la prestigiosa revista Foreign Policy se publica un reportaje titulado medicina rebelde en el que se narran diferentes historias de médicos valientes que, cansados por la situación, tratan de encontrar solución a las enfermedades olvidadas. Una de ellas es la del profesor Chaisson, un científico que ha estudiado la tuberculosis durante las dos últimas décadas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde el descubrimiento de los antibióticos, hace más de 50 años, la tuberculosis ha dejado de ser una enfermedad incurable en los países desarrollados, pero aún afecta a más de 14 millones de personas en los países empobrecidos. El profesor Chaisson descubrió que el moxifloxacin, un antibiótico desarrollado por Bayer para combatir la neumonía, acababa con las bacterias de la tuberculosis. Después de probar con ratas la eficacia de este medicamento llamó a Bayer para recibir los permisos necesarios para experimentar el moxifloxacin con pacientes humanos. Nadie le cogió el teléfono, así que decidió ir a la Agencia del Medicamento Estadounidense (FDA) y entregar sus estudios grapados al package insert- documento con información sobre las propiedades y la composición de los medicamentos- que Bayer había entregado en la propia FDA en 1998 para que autorizase el moxifloxacin como tratamiento contra la neumonía. Chaisson recibió la autorización de la FDA y una ayuda de 1,3 millones de dólares para realizar sus ensayos con enfermos en Brasil. Bayer alega que se necesitaba un estudio a largo plazo que diese las garantías suficientes de calidad y eficacia, según sus propias investigaciones, el moxifloxacin necesitaba combinarse con otras medicinas para actuar contra la tuberculosis.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Chaisson sigue pensando que si Bayer hubiera catalogado este antibiótico para la lucha contra la tuberculosis, muchos médicos hubieran dejado de emplearla para enfermedades como la neumonía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al ser organizaciones empresariales que necesitan rentabilizar sus investigaciones y sus productos, las farmacéuticas han convertido la salud en algo por lo que se debe pagar. Si gastan tiempo y dinero tienen que ver su trabajo reflejado en balances con exageradas cifras positivas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El caso del sida es un claro ejemplo de la diferencia que se les da a unas enfermedades o a otras según el nivel adquisitivo de quienes la padecen. En sus inicios, fue una enfermedad mortal de la que pocos habían escuchado hablar. Pero cuando comenzó a afectar a personas de los países desarrollados con capacidad de hacerse escuchar, asociarse y reclamar su derecho a la salud, las farmacéuticas desarrollaron medicamentos que convierten al Sida en una enfermedad crónica y no mortal. Aún así, más de cinco millones de personas mueren cada año por el VIH; la mayoría de los enfermos- nueve de cada diez infectados viven en países empobrecidos- no pueden pagarse los tratamientos adecuados.La vacuna del Sida podría llevar años encerrada bajo llave en la caja fuerte de alguna multinacional farmacéutica. Para ninguna sería rentable comercializarla, sobre todo si tenemos en cuenta que las personas que están más expuestas a esta enfermedad no podrían pagarla y que los enfermos de los países desarrollados ya pagan importantes sumas de dinero para pagar su tratamiento. Hasta en el mundo de los negocios existe una ética que no se puede olvidar, máxime en el campo de la salud, del dolor y de la enfermedad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Alberto Sierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-1830791522887077654?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://alexisrojas.blog.com.es/2006/09/30/la_globalizaciasn_neoliberal_ha_converti~1173589' title='La globalización neoliberal ha convertido la enfermedad en un negocio.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/1830791522887077654/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=1830791522887077654' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1830791522887077654'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1830791522887077654'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-globalizacin-neoliberal-ha.html' title='La globalización neoliberal ha convertido la enfermedad en un negocio.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-6027508078223960283</id><published>2006-11-02T18:02:00.000+01:00</published><updated>2006-11-03T10:11:41.847+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>El manual DSM criticado por sus nexos con las compañías farmacéuticas.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras7.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Recientemente, noticias importantes en diarios como The New York Times, USA Today y The Wall Street Journal publicaron artículos denunciando el hecho que los psiquiatras que deciden qué “enfermedades mentales” son incluidas en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM por sus siglas en inglés), publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana (APA), tienen nexos con las compañías que manufacturan psicofármacos para “tratar” estos trastornos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;Condiciones que se “votan en existencia”&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El DSM ha crecido de tan sólo 119 conductas en 1968 a 886 en su última edición e incluye categorías tan amplias que cualquiera puede ser diagnosticado de “mentalmente enfermo.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A diferencia de otras enfermedades medicas, no hay prueba objetiva de ningún químico o causa biológica de ningún trastorno del DSM. No obstante, miles de millones de dólares en drogas psiquiátricas son recetados para “tratar” estas condiciones cada año —condiciones que comprenden síntomas que los psiquiatras, literalmente, votan para incluirlos en el DSM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;El nexo DSM-compañía farmacéutica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Puede parecer difícil de creer cómo es que tanto psicotrópico (droga que altera la mente) puede recetarse para tratar condiciones que no existen físicamente —hasta que uno se percata que la misma gente que define los “trastornos” tiene nexos financieros con las compañías farmacéuticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un estudio publicado este abril de 2006 en Psychotherapy and Psychosomatics reveló la relación incestuosa entre la industria farmacéutica y el DSM. Lisa Cosgrove, psicóloga de la Universidad de Massachussets, y Sheldon Krimsky, profesor en la Universidad Tufts, realizaron un estudio titulado “Nexos Financieros entre los Miembros del Panel del DSM-IV y la Industria Farmacéutica.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El estudio reveló que más de la mitad de los 170 miembros del panel responsables del DSM tenían nexos financieros ocultos con la industria. Más alarmante aún es que el 100 por ciento de los “expertos” de los panales sobre el rubro de trastornos de la personalidad del DSM estaban involucrados con la industria de drogas lícitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los “trastornos de la personalidad”, que incluyen la “depresión”, el trastorno “bipolar” y al “esquizofrenia” son tratados con la más grande venta de drogas del mundo: en 2004 las ventas ascendieron a $20.3 mil millones de dólares para antidepresivos y $14.4 mil millones para los llamados neurolépticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El estudio también mostró que en 2003 la industria le dio $7.5 millones a la revista de la APA en publicidad, incrementando esa cantidad el 22% en un año hasta $9.1 millones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La doctora Cosgrove dijo que el público “está inconsciente de qué tan flagrante es el nexo financiero en el campo de la psiquiatría” hacia la industria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;FDA-cabala farmacéutica psiquiátrica&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El público tampoco está consciente de los nexos entre la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA en sus siglas en inglés) con la industria. El renombrado grupo de “tanques pensantes” de Washington llamado Public Citizen realizó un estudio subsecuente que determinó que el comité consultor de miembros de la FDA también tenían nexos con la industria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esto hace que los resultados de la doctora Cosgrove sean todavía más preocupantes dado que, como asevera, la FDA “no aprobará un psicofármaco para tratar enfermedad mental a menos de que la condición exista en el DSM. Las compañías de psicofármacos pueden así venderlos a los consumidores”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;No existen pruebas de sangre para condiciones inventadas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En las entrevistas de los medios de comunicación, la doctora Cosgrove confirmó que CCHR y otros han estado declarando por décadas que “No existen pruebas de sangre sobre los trastornos del DSM. Estos se basan en juicios de practicantes que, a su vez, se basan en ese manual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;”Se hicieron críticas al DSM en otro estudio en la revista Public Library of Science, publicada por una asociación civil, que acusó a la industria de "traficante de enfermedades", inventado enfermedades tales como "síndrome de las piernas inquietas," "trastorno de ansiedad social" y "Trastorno premenstrual deprimente."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dra. Lisa Cosgrove, University of Massachusetts, Boston.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-6027508078223960283?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://lapsiquiatriamata.blogspot.com/2006/10/el-manual-dsm-criticado-por-sus-nexos.html' title='El manual DSM criticado por sus nexos con las compañías farmacéuticas.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/6027508078223960283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=6027508078223960283' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6027508078223960283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6027508078223960283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/el-manual-dsm-criticado-por-sus-nexos.html' title='El manual DSM criticado por sus nexos con las compañías farmacéuticas.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-8143172729205267290</id><published>2006-11-02T14:07:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:04:37.480+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Un compromiso ineludible de la industria farmacéutica.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras8.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras8.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los tiempos están cambiando. Están cambiando para la profesión farmacéutica, y también para la distribución, para la industria, para todos los agentes de la cadena del medicamento. Y en muchos sentidos, si no en todos, están cambiando para mejor, porque se está reforzando la posición del ciudadano como centro del sistema, no de forma retórica, sino de una manera práctica y concreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las transformaciones han sido tan profundas que, en cierta forma, los profesionales farmacéuticos estamos teniendo que reinventar nuestra labor y función sanitaria, evolucionando desde los tiempos dominados por la formulación y los más recientes de eclosión del gasto en medicamentos, hasta un presente dinámico marcado por la Atención Farmacéutica, por nuestra participación en labores de seguimiento farmacoterapéutico, prevención y divulgación, etc., así como por nuestro compromiso con la sostenibilidad del sistema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para la industria, también éstos son tiempos distintos, tiempos que se alejan de la época dorada del mercado farmacéutico mundial, cuando este sector, con crecimientos anuales superiores al 12 por ciento, se mostraba como el más pujante del mundo, tanto por sus niveles de rentabilidad como por la evolución de sus cotizaciones bursátiles. Era la compensación que recibían las grandes industrias farmacéuticas por aportar soluciones satisfactorias a los nuevos desafíos de salud planteados en nuestra civilización o, al menos, en sus países más desarrollados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Las cosas son diferentes hoy. La innovación farmacéutica aparece bastante estancada, incapaz todavía de consolidar un nuevo paradigma biofarmacéutico que tome el relevo del que tan buenos resultados le reportó en las últimas décadas del pasado siglo, y cuyo agotamiento está teniendo su correspondiente reflejo bursátil y su inevitable incidencia en los mercados, que han desacelerado intensamente sus ritmos de crecimiento. Eso, junto a la transferencia de las competencias sanitarias a ámbitos de decisión más próximos al ciudadano, crea un escenario totalmente diferente también para la industria, en el que situaciones del pasado que todavía se mantienen parecen tener próxima su fecha de caducidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una de esas situaciones se relaciona con la falta de reciprocidad entre lo que la industria recibe de algunos mercados y sus contrapartidas en valores añadidos para el desarrollo económico, social y científico. Las grandes corporaciones farmacéuticas tienen en España un significativo volumen de negocio, sin que se les reprochase hasta ahora que su contribución al desarrollo local no se correspondiera con sus niveles de facturación. Después de todo, los laboratorios son empresas que se mueven según la lógica del mercado, y si esa lógica les permitía prescindir de una mayor implicación en el desarrollo económico y tecnológico de la sociedad española, mejor para ellos. El problema se plantea cuando la propia evolución de las sociedades impulsa nuevas demandas de responsabilidad social corporativa, como sucede especialmente en aquellos territorios europeos llamados a comprometerse con la denominada "Agenda de Lisboa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lo que consideramos desde el Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos, como muchos analistas internacionales, es que ese tipo de estrategias ya no podrán sostener el crecimiento de la industria, y que a los laboratorios ya no les bastará con el esfuerzo de promoción que vienen realizando. Es más, el ciudadano español ya no comprenderá que la industria farmacéutica gaste en nuestro territorio mucho más en publicidad y promoción que en I+D, como hasta ahora, y desde luego no comprenderá que la industria gaste en I+D en nuestro mercado mucho menos que en otros que le aportan menos volumen de negocio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Por qué en España la industria farmacéutica sólo gasta en I+D un 4,9 por ciento de sus ventas interiores, cuando en Europa la media es casi de un 20 por ciento? Ésa es la pregunta que está en el aire en un mercado cada vez más sensibilizado ante la responsabilidad social corporativa, que implica que las empresas deben crecer en armonía y sostenibilidad con su entorno. Se impone, pues, un profundo cambio de disposición para los laboratorios que aspiran a seguir creciendo en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ese cambio de actitud resulta aún más ineludible en Andalucía, donde la postergación en actividades farmacéuticas de I+D es doble: a la general de toda España se suma otra específica para Andalucía respecto al conjunto del Estado (como, por otra parte, también sucede en otros territorios). Nuestra comunidad representa casi el 20 por ciento del mercado farmacéutico nacional, y sin embargo recibe menos del 2 por ciento del gasto total en I+D que la industria realiza en nuestro país. En el Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos pensamos que ha llegado el momento de que la industria replantee sus prioridades y comprenda que su crecimiento futuro en Andalucía tiene que estar vinculado también a sus contribuciones al progreso económico y tecnológico de la sociedad andaluza, lo que pasa inevitablemente por su compromiso con la capacidad local de innovación y desarrollo tecnológico. Ha llegado el momento de que la industria farmacéutica se comprometa en la superación de la doble postergación de Andalucía en I+D, que por otra parte, también comienza a resultar una imposición de los cambios que se están produciendo en los equilibrios del mercado farmacéutico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta invitación a la industria se incluye dentro de los contenidos propuestos por este Consejo Andaluz para el Contrato Social por la Farmacia Andaluza que hemos ofrecido a la sociedad civil andaluza y a todos los agentes implicados en el servicio farmacéutico, y tenemos la esperanza de que la industria asuma que sólo hay futuro para los laboratorios que logren ganarse la complicidad de aquellas sociedades que sustentan sus mercados principales.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Manuel Arenas, Presidente del Consejo Andaluz de Colegios de Farmacéuticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-8143172729205267290?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.elglobal.net/articulo.asp?idcat=21&amp;idart=221900' title='Un compromiso ineludible de la industria farmacéutica.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/8143172729205267290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=8143172729205267290' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/8143172729205267290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/8143172729205267290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/un-compromiso-ineludible-de-la.html' title='Un compromiso ineludible de la industria farmacéutica.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-2091452023302457896</id><published>2006-11-02T12:49:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:05:21.998+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noticias'/><title type='text'>Las industria farmacéutica tirita.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras9.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras9.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Según publica el blog &lt;a href="http://etc.territoriocreativo.es/" target="blank"&gt;http://etc.territoriocreativo.es/&lt;/a&gt;, Michael Moore, autor de documentales incendiarios como "Bowling for Columbine" (contra la cultura de las armas) y "Fahrenheit 9/11" (sobre el 11-S) o "Roger and Me" (sobre General Motors), pretende tocar el tema del sistema de salud pública y la industria farmacéutica en su próximo documental, que se titulará Sicko. Las grandes marcas de productos farmacéuticos parecen haberse puesto un poco nerviosas, según comenta &lt;a href="http://adage.com/article?article_id=111424" target="blank"&gt;AdAge&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El anuncio del rodaje del documental ha provocado diversas reacciones de las farmacéuticas, que creen que para criticar el sistema sanitario habría que hacer una investigación objetiva y bien fundada, algo que según ellas no se puede esperar de Moore. Un portavoz de una de las diez primeras farmacéuticas afirma que el documental será “parcial y tendencioso, como el resto de sus documentales”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los laboratorios Pfizer, AstraZeneca y GlaxoSmithKline han aconsejado a sus empleados que no se presten a hablar con Moore, cuando comience sus investigaciones para el documental. Otra empresa, que no ha querido revelar su nombre y que pertenece al top 10 de la industria farmaceútica, ha declinado participar en el documental pues este tipo de publicaciones no se relaciona con su línea editorial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En tanto, Moore ha declarado que las empresas del sector se están cuidando mucho y que si se decidiera a tener familia jamás tendría que preocuparse por los problemas de salud, todos tendrían atención sanitaria gratuita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El director ha declarado que “Sicko es una comedia que trata de 45 millones de personas que habitan el país más rico de la tierra y no tienen atención de salud”. Michael Moore ha reunido 19 mil cartas testimoniales de personas que relatan sus experiencias con el sistema de salud de Estados Unidos, y en esas historias basará el documental.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;A mi me gustaría más que hiciera el documental en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-2091452023302457896?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://andrescanton.blogspot.com/2006/10/farmaceticas-tiriten-michael-moore-is.html' title='Las industria farmacéutica tirita.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/2091452023302457896/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=2091452023302457896' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2091452023302457896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2091452023302457896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/las-industria-farmacutica-tirita.html' title='Las industria farmacéutica tirita.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-1705702365444499090</id><published>2006-11-02T12:37:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T16:58:10.518+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Continúa el conflicto de los trabajadores de propaganda médica.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras6.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras6.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La Asociación de Agentes de Propaganda Médica de la República Argentina (AAPM-CTA) ratificó la continuidad durante septiembre de su plan de lucha que determinó en asamblea medidas de fuerza y protestas progresivas que se llevarán a cabo debido a la falta de respuestas en paritarias de las tres Cámaras empresarias del sector CILFA y Cooperala(Laboratorias nacionales) y CAEME(Extranjeros). Esto se debe al fracaso en las paritarias entre las 3 cámaras empresarias farmacéuticas y los trabajadores de propaganda médica luego ya de 9 meses de negociaciones. Los principales reclamos de los trabajadores de propaganda médica de la industria farmacéutica continúan siendo aumento de salario básico hoy en 600 pesos, mejoras en las condiciones de trabajo, inclusión de cláusulas en género y discapacidad, recomposición salarial de 500 pesos para todos los trabajadores del sector, acceso a la información real de la productividad y ventas en base a lo cual se calculan los premios y comisiones, entre otros puntos convencionales. Mañana a las 12:30 horas habrá una nueva ronda de negociaciones. A su vez, el gremio AAPM confirmó para este miércoles al mediodía una reunión especial con la Comisión de Legislación Laboral de la Cámara de Diputados de la Nación que esta investigando la situación de la actividad, día en que también habrá una nueva cita paritaria en el Ministerio de Trabajo de la Nación(sede Callao). No se descarta un paro de actividades para trabar el sistema de comercialización de medicamentos de la industria y escraches a Congresos impulsados por los laboratorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Los datos históricos marcan un gran retroceso en los derechos laborales y salariales para el sector", confirmó Secretario General Adjunto de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica(AAPM-CTA), Ricardo Peidro. En 1975 la AAPM firmó su última paritaria considerada como tal, incluyendo los items salariales y de condiciones de trabajo, disponiendo de la categoría de salarios complejos (integrados por diferentes variables). Entre 1989 y 1992 hubo paritarias en las que sólo se logró acordar mejoras en la grilla salarial a los efectos indemnizatorios. Desde entonces la industria farmacéutica se niega a poner en discusión salarios y condiciones de trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;“No podemos creer tanta autoritarismo desde las Cámaras empresarias. En la reunión de paritarias no vieron a mejorar las condiciones laborales y salariales sino a decirnos que no quieren distribuir las ganancias con los trabajadores. O se, más de lo mismo: su no a dialogar ni a negociar. Esta claro que no podemos dar un paso atrás en la defensa de nuestros derechos y lograr un Convenio Colectivo de trabajo que contenga todas nuestras demandas. A su vez, avanzaremos en un plan de denuncias sobre las irregularidades y fraudes de la industria farmacéutica que tenemos constatados. Avazaremos en profundizar el plan de lucha y no descartamos ninguna medida de fuerza o acción”, consideró Secretario General Adjunto de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica(AAPM-CTA), Ricardo Peidro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"El diagnóstico es muy sencillo: estamos frente a la poderosa industria farmacéutica que desde la devaluación del 2002 hasta la fecha incremento sus facturaciones de 3300 a 6200 mil millones de pesos al año. Esto claramente arroja un nicho de ganancias extraordinarias para un sector que no quiere distribuir un mínimo de esa abultada rentabilidad para los trabajadores del sector. Meses negociando y como respuesta tenemos los oídos sordos de las 3 cámaras empresarias CAEME, CILFA y Cooperala. Incluso todos sabemos que durante los ´90 tuvieron costos congelados por la convertibilidad y de todos modos los medicamentos tuvieron un incremento exponencial de más del 150%. Esto demuestra que es una industria que tuvo un negocio super rentable durante la década pasada, y que a partir de la devalución redujo el volumen de ventas pero mantuvo ampliamente los márgenes de ganancias extraordinarias. Frente a este mapa, no dar un aumento salarial es sumamente injusto y resulta indignante para los trabajadores del sector por eso comenzamos un plan de lucha con acciones directas y no descartamos ninún tipo de medida de fuerza", adelantó el Secretario General Adjunto de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica(AAPM-CTA), Ricardo Peidro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Hace más de 9 meses que venimos negociando sin ningún tipo de resultado concreto, inclusive trabando el correcto desarrollo de las paritarias para los trabajadores de propaganda médica. Hoy tenemos un salario básico de 600 pesos, que en realidad es el principal mecanismo para despidos baratos bajando los costos laborales. Pero además es una perfecta arma de disciplinamiento para atemorizar a los trabajadores AAPM para que no luchen por sus derechos, ya que su despido no le cuesta nada a los grandes laboratorios de la industria farmacéutica", explicó el Ricardo Peidro, referente de AAPM y Secretario de DD.HH. de la CTA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Asociación de Agentes de Propaganda Médica(AAPM) nuclea a 5000 trabajadores de propaganda ý visitadores médicos de todo el país. Tiene representación en todos los laboratorios nacionales(asociados a las cámaras empresarias CILFA y Cooperala) y en los extranjeros(CAEME). AAMP representa a los trabajadores de propaganda por ejemplo de Abbott, Roche, Roemmers, Bagó, Pfizer, Astra Zeneca, Merck, Boehringer Ingelheim, BAYER, Northia, entre otros. Sus referentes son el Secretario General Salvador Agliano y el Sec. Gral. Adjunto Ricardo Peidro, también Secretario de Derechos Humanos de la CTA Nacional. AAPM es un sindicato que pertenece a la Central de Trabajadores Argentinos (CTA).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Otra vez en la Argentina. En España, ¿están todos tan contentos?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-1705702365444499090?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://wwwprotagonistascomar.blogspot.com/2006/09/continua-conflicto-de-los-trabajadores.html' title='Continúa el conflicto de los trabajadores de propaganda médica.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/1705702365444499090/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=1705702365444499090' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1705702365444499090'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1705702365444499090'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/contina-el-conflicto-de-los.html' title='Continúa el conflicto de los trabajadores de propaganda médica.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-2134766805999247088</id><published>2006-11-02T12:20:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:01:37.544+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>35.000 personas mueren diariamente por falta de acceso a medicamentos existentes.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras10.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras10.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La organización humanitaria Médicos sin Fronteras denunció ayer que cada día mueren en el mundo más de 35.000 personas por falta de acceso a medicamentos existentes en los países llamados ricos, y lamentó que las compañías farmacéuticas pasan por alto las necesidades de los pacientes de países en vías de desarrollo porque las enfermedades que padecen "no son rentables". El capitalismo tiene sus reglas de oro, esa es una de ellas, un negocio que no obtenga beneficios, no se hace. Y ni la salud ni la educación son una excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La organización humanitaria Médicos sin Fronteras denunció hoy que cada día mueren en todo el mundo más de 35.000 personas por falta de acceso a medicamentos existentes en los países ricos y lamentó que las compañías farmacéuticas pasan por alto las necesidades de los pacientes de países en vías de desarrollo porque las enfermedades que padecen "no son rentables".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por ello, MSF reclamó en rueda de prensa a los Gobiernos que se reunirán el lunes en la Asamblea Mundial de la Salud que examinen la forma en que se prioriza y financia la investigación y desarrollo en materia de salud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, respaldó la resolución "histórica" presentada por Kenia y Brasil, en la que se propone la creación de grupos de trabajo para lograr un "marco global sobre I+D esencial en salud". Esta iniciativa obligaría a los Gobiernos a financiar públicamente y a través de alianzas público-privadas las necesidades prioritarias de los países más pobres, y se podrían producir nuevos fármacos para las llamadas enfermedades "olvidadas".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Según esta organización, las enfermedades olvidadas afectan sobre todo a los países en desarrollo y comercialmente "no representan un mercado viable para las compañías farmacéuticas". Sólo el uno por ciento de los medicamentos que han salido al mercado en las últimas tres décadas van dirigidos a tratar enfermedades olvidadas, como la enfermedad del sueño, el kala azar, el dengue o la tuberculosis. Además, el 90 por ciento del dinero que se gasta en investigación de salud se invierte en problemas de salud que afectan a menos del 10 por ciento de la población mundial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El responsable de comunicación de MSF, Javier Sancho, explicó que el objetivo de la resolución es "no dejar la I+D en manos de compañías farmacéuticas privadas exclusivamente".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En este sentido, la portavoz de la campaña de acceso a medicamentos esenciales, Carmen Pérez, destacó el impulso dado en los últimos años a las PDP, consorcios públicos y privados que tienen como objetivo desarrollar nuevos medicamentos, pruebas diagnósticas y vacunas para enfermedades olvidadas. Se estima que en el próximo lustro podrían sacar al mercado cerca de una decena de medicamentos. Pérez lamentó que sólo el 18 por ciento de su financiación procede de los gobiernos y el resto, de organizaciones filantrópicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;Reticencias&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sancho destacó que existen reticencias por parte de algunos países para sacar adelante esta resolución, así como por parte del propio Secretariado de la OMS, que trata de "frenar" su aprobación. En el caso del Gobierno español, la responsable de relaciones institucionales de MSF, Consuelo López Zúñiga, dijo que la posición es "bastante incierta" y que a día de hoy no ha habido respuesta a la solicitud de apoyo que le realizó Médicos sin Fronteras para la citada resolución. Por ello, instó al Ejecutivo español a apoyar esta iniciativa en línea con la política de cooperación impulsada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Finalmente, MSF destacó que algunos ejemplos recientes han demostrado "hasta qué punto la voluntad política puede asegurar la asignación de recursos para investigar y desarrollar medicamentos". En concreto, se refirió al brote de SARS, la falsa alarma por el ántrax en Estados Unidos o la reciente amenaza de la gripe aviaria, "una urgencia que desafortunadamente desaparece cuando se trata de enfermedades de pacientes pobres de países en vías de desarrollo".&lt;br /&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-2134766805999247088?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.webislam.com/default.asp?idn=5852' title='35.000 personas mueren diariamente por falta de acceso a medicamentos existentes.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/2134766805999247088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=2134766805999247088' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2134766805999247088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2134766805999247088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/35000-personas-mueren-diariamente-por.html' title='35.000 personas mueren diariamente por falta de acceso a medicamentos existentes.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-3692174076776477517</id><published>2006-11-02T11:57:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:03:00.687+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Los peligros del márketing de la industria farmacéutica.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras11.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras11.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Los médicos estamos sometidos a una presión permanente de la industria farmacéutica para que prescribamos sus productos. Suelen utilizar un material y una bibliografía, en bastantes ocasiones, tendenciosa y de escaso o nulo valor científico: estudios no controlados, manipulación de gráficas, silencios respecto a efectos secundarios, ocultación de aquellos ensayos clínicos que no son claramente favorecedores y utilización abusiva de aquellos que le son favorables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta, por ello, cada vez más difícil mantener la objetividad frente a una presión de marketing tan determinante y bien planificada. De otra parte, delante de nosotros tenemos a los pacientes, y sus familias, con sus problemas de salud que demandan soluciones terapéuticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Internet ha abierto una “enciclopedia” sobre los distintos tratamientos en donde el control de calidad es totalmente ausente. La información se suele presentar como cierta y no todos los padres tienen la formación suficiente para poder discernir entre la verdad a medias, las mentiras descaradas y las limitaciones de algunas verdades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Creo que el caso concreto de los psicoestimulantes y el TDAH, la administración sanitaria debería ser más intervencionista. El diagnóstico del TDAH es más que la presencia, o ausencia, de un determinado listados de síntomas o conductas. Si fuera así no sería necesario un especialista, ya que podría ser sustituido por un ordenador que, no solo proporcionaría el diagnóstico, sino que ya podría darnos por impresora la receta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La presión de la industria farmacéutica para que los pediatras de Atención Primaria puedan realizar el diagnóstico de TDAH y prescribir los psicofármacos, me parece una medida peligrosamente frívola. Yo daría un solo argumento: Sabemos la alta comorbilidad que suele presentarse en el TDAH y para diagnosticarla se necesita de unos conocimientos de psicopatología infantil especializados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Quiero concluir admitiendo que, si bien la prescripción a veces no está correctamente indicada, también es cierto que hay una cierta morbilidad que aún no está diagnosticada y que necesita de tratamiento.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dr. Joaquín Díaz Atienza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-3692174076776477517?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.paidopsiquiatria.com/miblog/?p=7' title='Los peligros del márketing de la industria farmacéutica.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/3692174076776477517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=3692174076776477517' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3692174076776477517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3692174076776477517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/los-peligros-del-mrketing-de-la.html' title='Los peligros del márketing de la industria farmacéutica.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-7693906107172278266</id><published>2006-11-02T11:06:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:06:19.618+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La industria farmacéutica ha convertido problemas cotidianos en enfermedades.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras14.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras14.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Oviedo, Rafael SARRALDE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La industria farmacéutica ha convertido en gran negocio la promoción de nuevas enfermedades que hasta hace poco eran simples problemas asociados al hecho de vivir: el envejecimiento, la tristeza o la soledad. Esta tesis es el punto de partida de «La invención de trastornos mentales», un libro que se publicará en las próximas semanas de Marino Pérez y Héctor González, catedrático y profesor titular, respectivamente, de Psicología de la Universidad de Oviedo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Existe paranoia, una obsesión desmedida por la salud?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;HÉCTOR GONZÁLEZ: En cierto modo sí, porque se promocionan determinadas enfermedades. Ahora todo el mundo está enfermo. No hay nadie sano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;MARINO PÉREZ: A la gente le gusta plantear los problemas cotidianos en términos de trastornos psicológicos. Para que sea así influye la industria farmacéutica, interesada en enseñar a la gente a adoptar un lenguaje clínico para sus problemas y entender esos problemas como resolubles desde un punto de vista médico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Por interés económico?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Claro. Hay una disciplina llamada «marketing farmacéutico» cuyo objetivo expreso es promover medicamentos. A veces se promueven enfermedades que luego necesitarán los fármacos que curiosamente ofrecen las mismas empresas promotoras. La industria farmacéutica ha llegado a definir la timidez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Como fobia o ansiedad social. Pero nosotros entendemos que si una persona tiene &lt;a href="http://actad.org/" target="blank"&gt;fobia social&lt;/a&gt;, la mejor solución para superar sus problemas de timidez pasa por el análisis de sus relaciones interpersonales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;O sea, que los tímidos son un negocio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Al nombrar la timidez como fobia social ya se supone que tiene una categoría clínica y que precisa de medicación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Se habla sin criterios científicos de una base biológica de la timidez, de unas alteraciones cerebrales que hay que tratar con fármacos. Para algunas personas esos fármacos pueden ser terapéuticos pero para otras pueden ser contraproducentes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿De qué fármacos hablan?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los antidepresivos, como el Prozac, son los más conocidos, pero también hay muchos antipsicóticos de nueva generación para prevenir posibles trastornos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué les sugiere la sentencia de que la depresión va a ser la gran epidemia del siglo XXI?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: La depresión puede ser un trastorno diagnosticado con mucha frecuencia. Pero sabemos que eso se debe a una cultura de la enfermedad. La gente ha interiorizado un vocabulario en términos de depresión para entender los problemas cotidianos y concibe estos problemas como trastornos mentales que supuestamente tienen origen biológico y para los que la farmacología encuentra una solución mágica. Uno de los mercados que se está abriendo ahora es el de los psicofármacos en China. Se ha calculado que unos cien millones de chinos pueden estar deprimidos sin saberlo. Dentro de diez años, esos chinos van a aprender un lenguaje para descubrir su trastorno mental.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Vivimos en una sociedad sobremedicada?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Sin duda. En España los psicofármacos se han convertido en los medicamentos más vendidos por detrás de los medicamentos para problemas cardiovasculares o la hipertensión.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Hay una tendencia a convertir problemas normales en depresión. Antes era un trastorno más raro y menos grave. Se hablaba de trastorno depresivo. Tenía el rango de adjetivo, no de sustantivo como ahora. En los últimos veinte años, con el lanzamiento del Prozac, que se ha convirtió en fenómeno social, se extendieron los criterios de diagnóstico a la población en general. No dudamos de la existencia de la depresión sino que ésta se deba a una alteración bioquímica que no es conocida ni tampoco es necesario suponerla porque las propias condiciones de la vida tienen circunstancias que explican a menudo que uno tenga reacciones de tristeza o desánimo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿El Prozac es contraproducente?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Puede causar una alteración excesiva, ataques de ira, inducir al suicidio. En Estados Unidos hay juicios por casos así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: El Prozac fue vendido en su día como un medicamento limpio porque aparentemente no tenía efectos secundarios. Ahora se sabe que no es así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Se ha llegado a promocionar como una forma de vida que cambia la personalidad. Unos se hacen la cirugía para mejorar físicamente y otros toman el Prozac para mejorar psíquicamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La Viagra es otro medicamento «milagroso».&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Era una medicación para un trastorno específico (la disfunción eréctil) y ahora se utiliza como droga recreativa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Otro fenómeno del que hablamos es que hay medicamentos que no están diseñados para curar determinadas enfermedades sino para estar mejor que bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Interesa más el fármaco que el paciente?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: El clínico pregunta al paciente en función del fármaco. No se escucha al paciente, no interesan las circunstancias de su vida, sus problemas personales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Escuchar al paciente requiere mucho más esfuerzo. Además, a veces, el propio paciente está contento de concebir su problema en términos bioquímicos. De esta forma, quedan eximidos de la responsabilidad que ellos tienen acerca de cómo les va la vida. Piensan: «Algo va mal en mi cerebro y yo no tengo la culpa». Justifican lo que a uno le pasa por una causa moralmente neutra, que es el cerebro. Al final, culpar al cerebro tranquiliza al paciente, a su familia y al médico.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Ocurre a menudo en la escuela, con el llamado trastorno de hiperactividad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Otro problema inventado?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Es otro problema desmesurado al convertirse en un asunto médico cuando no está clara su naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Cualquier niño con un problema escolar acaba siendo diagnosticado como hiperactivo y se le trata a base de fármacos. Hay un problema añadido: muchos de esos fármacos sólo se han probado hasta ahora con adultos y se desconocen los efectos en los niños. También se están dando antipsicóticos a niños de 4 años que son muy agitados en clase y que acaban siendo diagnosticados con trastorno bipolar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cuál es el peligro de medicar a niños tan pequeños?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Muchos fármacos alteran el crecimiento y el desarrollo cerebral. Pueden ser muy tóxicos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Dan más problemas que remedios al sistema nervioso. Y tienen un problema social: impiden que los padres o el profesor adopten las soluciones relevantes para el desarrollo de la personalidad o para el futuro desarrollo de adultos responsables.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Su libro es un alegato contra la psiquiatría?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: No. En todo caso, sería un alegato contra la psiquiatría biológica.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Es un libro contra determinada psiquiatría obcecada en entender los trastornos mentales como enfermedades y la medicación como su principal tratamiento. La psiquiatría es plural y en ella hay tendencias muy críticas con la psiquiatría biológica y que defienden un punto de vista psicosocial, un punto de vista contextual o ambiental, que es el que nosotros defendemos. También criticamos todo enfoque psicológico que trate de ser individualista e interiorista.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Cuánto dinero se mueve con todo este tinglado?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Billones. Las farmacéuticas son un «lobby» de presión político e industrial. Todo es escandaloso. Se manipulan los ensayos clínicos, se ocultan los resultados de algunos fármacos, las estadísticas de gente que se suicida por culpa de algunos medicamentos, se vende gato por liebre a las mejores revistas médicas. Hasta un 50% de los artículos los firman escritores-fantasma, «free-lance» que cobran por lanzar un fármaco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Ha disminuido nuestro nivel de tolerancia ante las frustraciones de la vida?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Sin duda. Muchísima gente va por ahí diciendo que tiene o ha tenido depresión y se refiere a aspectos que la generación anterior no sólo consideraría normales sino como una oportunidad de madurar en la vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;H.G.: Se habla del síndrome premenstrual: determinados problemas de ansiedad antes de la regla que acaban siendo tratados farmacológicamente. Lo increíble es que desde hace sesenta años no se han descubierto novedades farmacológicas que tengan eficacia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;M.P.: Desde los años ochenta, los fármacos de última generación son lanzamientos comerciales. No obedecen a descubrimientos médicos o científicos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-7693906107172278266?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://fobiasocial-infoansiedad.blogspot.com/2006/09/la-industria-farmacutica-ha-convertido_14.html' title='La industria farmacéutica ha convertido problemas cotidianos en enfermedades.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/7693906107172278266/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=7693906107172278266' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/7693906107172278266'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/7693906107172278266'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-industria-farmacutica-ha-convertido.html' title='La industria farmacéutica ha convertido problemas cotidianos en enfermedades.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-5257544414803586659</id><published>2006-11-02T10:40:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:08:10.591+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Enfermedades inventadas.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras13.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras13.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;b&gt;El avance social y sanitario conseguido en los países desarrollados durante estas décadas, ha sido el responsable de un aumento en la esperanza de vida del hombre actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se da la paradoja de que también nos encontramos en una de las épocas de la Historia de la humanidad donde más enfermedades se han detectado, muchas de ellas nuevas. ¿Estamos cada vez más enfermos? Para un grupo numeroso de médicos e investigadores se trata de enfermedades inventadas. Un suculento negocio de las industrias farmacéuticas, que no han tenido escrúpulos en convertir nuestra salud en un valor de mercado.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;¿Una sociedad cada vez más enferma?&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Desde 1990 hasta ahora el gasto sanitario público ha crecido de manera continuada. Sólo en el 2003 a través de recetas oficiales se gastaron 8.491 millones de euros. Se calcula que para el 2015 el desembolso sea totalmente insostenible. ¿Estamos cada vez más enfermos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Consumimos más medicamentos de los que deberíamos? Este es un tema que no sólo trae de cabeza a la Sanidad Pública de todos los países, sino que también es objeto de estudio de muchos médicos e investigadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La farmacéutica Arancha Desojo, experta en cooperación sanitaria, advierte que "son las empresas farmacéuticas las que se empeñan en ofrecer una visión pesimista de la salud del mundo, cuando la realidad es que las enfermedades mortales son cada vez menores y la esperanza de vida se alarga hasta los 80 años". ¿Cómo se explicaría entonces el aumento del gasto farmacéutico? "Un buen número de médicos y algunas compañías farmacéuticas se han empeñado en hacernos creer que la actualidad es una de las épocas con más enfermedades, muchas de ellas nuevas, de la historia de la Humanidad. Han convertido en estados patológicos procesos que no lo son con el fin de poder someter a tratamiento a pacientes con síntomas reales que conforman falsas dolencias. Cuando se consulta con los especialistas, éstos se empeñan en defender que, efectivamente, se trata de enfermedades a las que hasta ahora no se había concedido importancia pero que la han adquirido con la mayor exigencia de la población por su bienestar o la menor tolerancia a la mínima incomodidad. Síntomas leves se confunden con una enfermedad, y se le asocia a factores de riesgo para que automáticamente sea obligatorio seguir un tratamiento que, en el mejor de los casos, será infructuoso". ¿Son pues enfermedades inventadas? Se trataría de procesos o problemas humanos que algunos -léase empresas farmacéuticas- han decidido que sean médicamente relevantes para poder asignarle un tratamiento. El científico y periodista Jörg Blech desenmascara los intereses ocultos de la industria farmacéutica en su libro, Los inventores de enfermedades, número uno de ventas en Alemania. En él explica cómo funciona este negocio multimillonario de difícil acceso: "Los grupos farmacéuticos contratan a cientos de empresas especializadas en realizar ensayos, las cuales por su parte, colaboran con miles de médicos. Estos son finalmente los que reclutan a las personas en las salas de espera y reciben primas a cambio. Es la industria farmacéutica quien tiene en estos momentos un papel clave en la medicalización". Primero se crea el medicamento en cuestión; luego se redefine la dolencia y se organizan congresos donde invitan a médicos para informarles de los últimos estudios -realizados por ellos mismos- y hablarles de esa nueva enfermedad-; y luego explican a qué pacientes va dirigido. Paralelamente se ponen en marcha campañas publicitarias, aparecen artículos en los periódicos sobre esa nueva enfermedad. En una palabra, empieza a llegar de manera insistente información al ciudadano "para hacerle creer que la suya es una enfermedad de importancia cuando, la mayoría de las veces, es una cuestión de carácter, de disconformidad con sus circunstancias vitales o de conducta impropia. Esta confusión aumenta la disconformidad con la propia vida y aumenta falsamente el número de enfermos", asegura Arancha Desojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de recurrir a los fármacos hay otras prioridades. La osteoporosis es crónica, no se cura con medicamentos pero sí se pueden combatir los factores de riesgo. Obliga a llevar una vida sana con ejercicio moderado, alimentación rica en lácteos, vitaminas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Algunas "no enfermedades"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada enfermedad tiene su propio medicamento y cada medicamento tiene su propia enfermedad. En los últimos tiempos, procesos normales de la vida como el envejecimiento, el embarazo, el parto, la infelicidad o la muerte, tienen un fármaco a su servicio. En cuanto a los pacientes... se libran muy pocos. Porque, quién no ha sufrido alguna vez fatiga o cansancio, ha pasado una temporada deprimido sin ganas de nada o tiene kilos de más... Luego, sólo se trata de unir síntomas, convencer a la gente de que tiene algo hasta ahora desconocido, preparar una campaña de información (periódicos, televisiones, testimonios de gente famosa) y tendremos en marcha una "enfermedad inventada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No debemos de olvidar aquí la importancia de los números. "La mayoría de los datos de la población relativos a la salud -apunta Blech en su libro- se recogen por orden de empresas y clínicas y llegan a los medios de comunicación a través de agencias de relaciones públicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prácticamente nunca es posible verificar los datos y las cifras de las noticias de prensa. Estos datos, en el mejor de los casos, se basan en pruebas aleatorias sobre las que se realiza un cómputo aproximado aplicado a toda la población. Pero con bastante frecuencia, la cifra defendida de los casos clínicos se reduce a estimaciones arbitrarias". Después de introducida la enfermedad en la mente colectiva, serán ya los pacientes y la Seguridad Social quienes paguen los "nuevos" medicamentos y tratamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles podrían considerarse enfermedades inventadas, nos preguntamos. Blech señala cinco variantes del comercio con enfermedades que nos pueden dar una pista. Vender un proceso normal de la vida como un problema médico (la caída del cabello, por ejemplo); vender problemas personales y sociales como un problema médico (un estado de ánimo pasajero); vender un riesgo como una enfermedad (la eterna lucha contra el colesterol); vender síntomas poco frecuentes como epidemias de extraordinaria propagación (disfunción eréctil o disfunción sexual femenina); y por último, convertir síntomas leves en indicio de una enfermedad grave (síndrome del colon irritable). Podrían incluirse en ese listado de "no enfermedades", la menopausia, el estrés, el tabaquismo, la depresión, el sobrepeso, la osteoporosis, alergias, impotencia, insomnio, la dermatitis, la calvicie, la celulitis, pecas y manchas, el embarazo, el parto, y un largo etcétera que podría añadirse. Detengámonos en alguna de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de calificar a la osteoporosis como la epidemia del siglo XXI, basándose en un dato: cada 30 segundos se produce en Europa una fractura a consecuencia de esta enfermedad. Esta declaración convierte en pacientes a 2 millones de mujeres y 750.000 hombres, sólo en España. La osteoporosis -disminución de la masa ósea y alteración de la estructura de los huesos- es un efecto secundario natural de la vejez que amenaza especialmente a mujeres después de la menopausia. Es crónica, no se cura con medicamentos pero sí se puede prevenir, evitar y combatir los factores de riesgo. Obliga a llevar una vida sana con ejercicio moderado, alimentación rica en lácteos -leer los articulos sobre la leche de vaca-, vitaminas, etc. Antes de recurrir a los fármacos hay otras prioridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se calcula que este año cerca de 7,5 millones de mujeres en España tendrán 50 años, edad media de la llegada de la menopausia. El 52% de los españoles padece ya andropausia (disminución de la producción de testosterona que puede conllevar alteraciones físicas). Aunque son dos cuestiones diferentes, en el mercado existen un listado de productos que intentan paliar los efectos de ambos procesos naturales a los que se les ha colgado el cartel de "enfermedad". Parches transdérmicos, píldoras, geles, inyecciones intramusculares e incluso implantes subcutáneos, son algunos de los compuestos hormonales recetados en ambos casos. La publicidad de estos fármacos hablan de aumento de bienestar, incremento de apetito sexual, aumento de la densidad ósea, pero apenas informan de los importantes efectos secundarios. La menopausia y la andropausia han pasado de ser etapas que exigen cambios y renovación en la forma de vida, a ser un cúmulo de factores de riesgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colesterol está presente en todas las células y es necesario para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. En un 80% es fabricado por nuestro organismo aunque también lo asimilamos a través de determinados alimentos. La cantidad exacta de colesterol "necesario" es muy difícil de determinar ya que los parámetros varían en función de la edad, sexo, y luego, no todo el mundo elimina las grasas de la misma forma. Con ello, las últimas investigaciones dan un nuevo enfoque sobre el tema al demostrar que el colesterol no es uno de los principales factores de riesgo cardiovasculares como nos dan a entender comúnmente, lo que pone en tela de juicio ese vivir obsesionado por el control del colesterol como norma general. Y en el caso que fuese necesaria esa vigilancia recomiendan utilizar en primer lugar fórmulas naturales antes que recurrir directamente al fármaco. El médico e investigador alemán Matías Rath que lleva años estudiando el tema y ha escrito libros al respecto, denuncia que "las campañas de marketing lanzadas para la venta de fármacos que reducen el colesterol convierten este factor de riesgo en el 'chivo expiatorio'. Hoy en día millones de personas utilizan el más reciente descubrimiento de este tipo de fármacos, las estatinas, que bloquean la síntesis del colesterol, con la esperanza de recibir un tratamiento para su enfermedad. Sin embargo, la debilidad subyacente de las paredes arteriales sigue sin recibir tratamiento alguno. Además, según la edición del 3 de enero de 1996 de JAMA, estos fármacos producen cáncer y tienen otros efectos secundarios graves así que hay que evitarlos siempre que sea posible".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blech también recoge en su libro abundantes testimonios de médicos que apuntan en esta línea. El cardiólogo alemán Harald Klepzig lanzó un reto: "Nos consideraríamos afortunados si se pudiera presentar un solo estudio médico controlado que demostrara que la vida humana se salvará con la reducción del colesterol. Sin embargo no resulta difícil seleccionar diez estudios que muestren que una reducción de las grasas va incluso acompañada de una mortalidad más alta".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuántos millones de pastillas se están ingiriendo diariamente para controlar el colesterol por norma? Todos ellos insisten en señalar que hay que tratar los riesgos, no el nivel de colesterol.&lt;br /&gt;Por supuesto, no se trata de prescindir de los medicamentos sino de consumir con lógica, de informarnos, y sobre todo de entender que la salud también es cosa nuestra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de este listado de "no enfermedades con tratamiento", llama la atención la aparición de los denominados "síndromes". Tomen nota de algunos: Síndrome de las piernas inquietas, síndrome de Sisí, síndrome de la depresión del paraíso, síndrome del colon irritable, síndrome del déficit de atención en los niños, síndrome de la feminidad, síndrome de Zappelphilipp (niños hiperactivos), etc. Todos ellos cuentan con cuadros clínicos completos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este proceso de marketing la figura de los visitadores médicos es esencial. Nos referimos a esos señores/as trajeados de punta en blanco y con maletín, que aparecen en la sala de espera de las consultas y sin esperar turno, se cuelan -no sin antes disculparse- prometiendo que sólo va a ser un minuto. Pues estos señores tendrían que ser en teoría quienes informasen al médico de los últimos productos que ha sacado al mercado la multinacional a la que representan. La realidad es que como además son vendedores, sus argumentos giran más hacia esta segunda faceta. En sus manos tienen la posibilidad de ofrecer a los facultativos dinero, regalos, viajes, a condición de que receten su línea de medicamentos. Mientras los médicos aseguran que los regalos que reciben -en muchos casos sólo de propaganda-, no les influyen a la hora de recetar, las cifras que manejan las multinacionales parecen decir otra cosa. Una multinacional farmacéutica puede gastarse hasta tres mil millones de dólares en publicidad y regalos promocionales de un nuevo medicamento que quieran sacar al mercado. Por supuesto, éste no será nunca un dinero perdido, sino invertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La consecuencia de este tipo de prácticas no tiene por qué afectar a la salud del enfermo. A veces se trata de recetar una marca comercial concreta porque por ella el médico recibe un beneficio y por otra no. Hay también medicamentos muy caros que el enfermo no los compraría nunca pero si un médico le expande una receta oficial, ese medicamento llega al paciente abonando sólo un porcentaje o nada si se trata de un pensionista. Por esto también el médico es remunerado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego está también la figura del farmacéutico encargado de compras en un determinado centro (hospital, clínica, residencias). En manos de esta persona está la inversión en material clínico, así como las marcas que se van a consumir en todo el hospital, mientras que cada médico será el que libremente determine el tipo de medicamento a prescribir. Ni que decir tiene la importancia que para las farmacéuticas representa este personaje y la presión que ejercen sobre él para hacerse con ese mercado. Hay que señalar que este tipo de actuación no condiciona la calidad del producto que al final recibe el paciente, ya que sólo es una cuestión de marcas. Se trata "sólo" de un fraude social. ¿Esta práctica es habitual en todos los médicos? ¿Todos los visitadores son iguales? No, pero estamos hablando de un comportamiento que está ahí y es más habitual de lo que nos suponemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Nuestro sistema sanitario&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Si estos fraudes son habituales y también conocidos, ¿nadie puede poner fin a ello? "La Administración, consciente de que el gasto sanitario es una especie de agujero negro capaz de devorarlo todo, trata de tomar medidas. Y una de las más últimas -copiada de una recién implantada en EEUU- que ha levantado mucha polémica es sobre las relaciones entre visitadores y médicos", explica en su artículo Corrupción en el sistema sanitario español(1), Antonio Muro, colaborador de Discovery DSalud. "Esta normativa prohíbe a los visitadores mantener reuniones con un solo facultativo, regula los horarios de visitas y estipula que esa actividad 'no perturbe' la atención de los pacientes. Con ello, es la propia Administración quien indirectamente reconoce la existencia de ese problema oculto dejando entrever lo que es un clamor sordo: que la actual relación visitador-médico se ha convertido en muchos casos en una relación viciada en la que los laboratorios aprovechan la lamentable situación sociolaboral de muchos médicos para 'alquilar' voluntades y conciencias".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿las farmacéuticas han ganado el pulso a los sistemas sanitarios nacionales? Las Administraciones se están rebelando y estudiando medidas. "No deja de ser paradójico -apunta Muro- que las alarmas hayan comenzado a sonar no por los efectos reales de los medicamentos o por la adecuación de los mismos, no por el hecho de que la gran mayoría de los nuevos medicamentos sean sólo variantes de otros ya existentes en el mercado pero más caros, sino a consecuencia del constante aumento del gasto presupuestario". El tema va a ser difícil de atajar a no ser que se realice una renovación muy profunda ya que hay muchas cuestiones que incluso están por encima de la propia Administración. Asegura Campoy que "buena parte de los miembros del actual Parlamento Europeo son ex ejecutivos de las grandes multinacionales farmacéuticas. Los han puesto ellas allí. Como también están en los gabinetes jurídicos de los ministerios de Sanidad, en la Policía, en los servicios de inteligencia y hasta en la Judicatura. Están en todas partes. No son muchos pero sí poderosos. Prácticamente imbatibles salvo que la gente empiece a entender que está siendo vilmente engañada, que su salud depende de cada uno y no de un médico, un fármaco o un sistema sanitario".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios datos que dan para pensar: En el año 2002, un año de crisis generalizada, los beneficios de las diez empresas farmacéuticas más grandes crecieron más de un 13%. La industria de la salud ganó en EEUU, según la revista Forbes, más de cien mil millones de dólares limpios el pasado año. Casualmente, esta misma industria farmacéutica(2) fue la que costeó parte de la maravillosa ceremonia de inauguración de George W. Bush. Su generosidad en este acto de "coronación", confirmó el interés que la industria farmacéutica ha puesto en la reelección del republicano. De las contribuciones electorales, su partido se llevó el 75% del total, frente al 25% que se fue al partido Demócrata. La farmacéutica Lourdes Girona, miembro de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Salud Pública(3) explica que "por su contribución a la victoria de Bush, los fabricantes farmacéuticos esperan detener el movimiento para regular el coste de los medicamentos prescritos con patente, frenar la fabricación de sustitutivos genéricos y evitar la reimportación de medicamentos 'cuya pureza y eficacia no puedan ser garantizadas'. Todo un ideario que conviene conocer, ya que es la industria americana la que domina el mercado farmacéutico mundial".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda con esos millones se pueden comprar muchas cosas en muchos estamentos. "Quizás algún día a alguno de nuestros políticos -en el poder o en la oposición- le dé por plantear la necesidad de regular el antes y el después de la trayectoria profesional de quienes en algún momento, ejerciendo altos cargos en la Administración, tienen en su mano la posibilidad de beneficiar o no en un momento dado determinados intereses", apunta Muro.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(1) &lt;a href="http://www.desalud.com" target="blank"&gt;www.desalud.com&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.rebelion.org" target="blank"&gt;www.rebelion.org&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(2) British Medical Journal de 27 de enero de 2005&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(3) &lt;a href="http://www.fadsp.org" target="blank"&gt;www.fadsp.org&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ver también: &lt;a href="http://www.revistafusion.com/2005/marzo/temac138.htm" target="blank"&gt;http://www.revistafusion.com/2005/marzo/temac138.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Texto: Mariló Hidalgo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-5257544414803586659?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://fguirado.blogspot.com/2006/09/enfermedades-inventadas_22.html' title='Enfermedades inventadas.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/5257544414803586659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=5257544414803586659' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/5257544414803586659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/5257544414803586659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/enfermedades-inventadas.html' title='Enfermedades inventadas.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-2971951591500778192</id><published>2006-11-02T10:33:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:09:42.090+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Crímenes farmacéuticos.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras12.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras12.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;En ‘El jardinero fiel’, John le Carré nos describe una trama criminal contra la esposa de un diplomático británico en Kenia, cuando está a punto de descubrir las peligrosas experimentaciones de una industria farmacéutica con seres humanos en África. En sus novelas, este autor inglés acostumbra a situar su genial intriga en un contexto de realidad contrastada. Así lo hizo, por ejemplo, cuando en ‘Nuestro Juego’, nos describió con lúcida anticipación el desastre que se cernía sobre las antiguas repúblicas soviéticas del Cáucaso, superado después por la brutal tragedia chechena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien, las denuncias contra las industrias farmacéuticas del planeta deberían motivar alguna reflexión política más de fondo, si no fuera por el ejército de ‘lobbies’ que influyen en todo el mundo para que no se produzca. Los neoliberales, y los fundamentalistas del mercado en general, se oponen hasta la exageración a cualquier intervención del Estado en el libre juego de la oferta y la demanda. En los últimos años, la presencia pública en la actividad económica se ha reducido a aquellos servicios que no interesan al mercado y cuando se trata de servicios básicos para la comunidad (energía, telecomunicaciones, servicios financieros, etcétera) el Estado se limita a intervenir mediante órganos reguladores que tratan de asegurar el interés general, dejando a las empresas privadas la propiedad y la gestión de esos servicios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto a menudo por qué las industrias farmacéuticas están libres de intervención pública y por qué los intereses lucrativos y mercantiles de esas poderosas corporaciones se anteponen e imponen a los intereses generales de la ciudadanía, tratándose, como se trata, de una materia fundamental en el derecho humano por excelencia, que es el derecho a la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 2001, el grupo de Médicos sin Fronteras (MSF) para el estudio de las enfermedades olvidadas, publicó un informe titulado ‘Desequilibrio fatal’ que impactó a la opinión pública. El informe concluyó que las enfermedades que afectan principalmente a los pobres no tienen demasiadas opciones terapéuticas disponibles y casi no se investigan, a pesar de que afecten de forma grave o mortal a millones de personas y sean potencialmente curables. Las enfermedades que afectan principalmente a los pobres se investigan poco y las enfermedades que afectan sólo a los pobres no se investigan nada. Algunas de estas últimas no tienen opción terapéutica alguna, como la fase crónica de la enfermedad de Chagas, una infección que afecta a millones de personas en Latinoamérica. El título del informe, ‘Desequilibrio fatal’, se refiere al hecho de que sólo el 10% de la investigación sanitaria mundial (la de las compañías farmacéuticas más la de todos los gobiernos y universidades del mundo) está dedicada a enfermedades que afectan al 90% de los enfermos del mundo y el 90% de los recursos sanitarios están dedicados a investigar las enfermedades que afectan sólo al 10% de los enfermos (los del Primer Mundo). Este dato se conoce como ‘desequilibrio 10/90′. Según el mismo informe de MSF, en 2001 la mayor parte de los esfuerzos financieros e intelectuales de la investigación sanitaria de todo el mundo fueron destinados a investigar la impotencia, la obesidad y el insomnio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso de los medicamentos anti-sida en África es otro buen ejemplo de lo que denunciamos. Según informes de la ONU del año 2003, más de 30 millones de personas están infectadas con el VIH en el África subsahariana. En el estado de Botswana, por ejemplo, el 40% de las mujeres están infectadas por VIH, y en el de Lesotho lo está un tercio del total de la población. Por falta de medicamentos antirretrovirales, tres millones de africanos mueren todos los años de sida.&lt;br /&gt;Para el tratamiento de esta inmensa población enferma, es fundamental la industria india de genéricos, que aprovechando determinadas brechas legislativas de la internacionalización de patentes ha venido desarrollando una industria de fabricación de medicamentos genéricos que abaratan a la décima parte sus costes. Pues bien, las multinacionales farmacéuticas han presionado a los países occidentales para reforzar internacionalmente las patentes y a través de diversos acuerdos OMC han conseguido eludir la competencia de los genéricos, de manera que todos los medicamentos creados a partir de 1995 estarán protegidos por las patentes respectivas, con lo que su precio puede encarecerse sin límite, al no tener competencia libre de genéricos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teresa Forcades i Vila, una monja benedictina doctora en medicina, ha publicado un pormenorizado estudio de estas denuncias en el &lt;a href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2006/8803.pdf" target="blank"&gt;nº 141 de los cuadernos de ‘cristianisme i justicia’&lt;/a&gt;, el Centro de Estudios de la Compañía de Jesús en Cataluña. El documento es escalofriante, poniendo ante nuestros ojos una situación impropia de una sociedad civilizada.&lt;br /&gt;Se han publicado recientemente varios e importantes informes sobre estas cuestiones. Uno de ellos -ya citado- ‘Desequilibrio fatal’, de Médicos sin Fronteras, y otro surgido como consecuencia de un análisis realizado por una comisión de expertos del Parlamento Inglés (2005). El diagnóstico y las propuestas de medidas planteadas en todos ellos abordan las cuestiones citadas y muchas más. En general se estima que la influencia de la industria farmacéutica sobre las agencias reguladoras públicas es exagerada y perturba la independencia de la intervención pública, en EEUU y en todo el mundo. Se considera igualmente que las compañías farmacéuticas tienen demasiada influencia en la educación médica de la ciudadanía y la agresividad de su marketing contribuye a que se receten y administren medicamentos de forma inadecuada. Se alerta sobre las nuevas técnicas publicitarias de la industria farmacéutica para vender medicamentos inventando enfermedades. Se insiste en la necesidad de que las patentes y otros derechos de monopolio se compatibilicen con la necesidad de atender las enfermedades de los pobres del mundo. Para ello se propone que los gobiernos exijan que los medicamentos sean accesibles y asequibles a los países pobres como condición del dinero público invertido en la investigación o bien que se potencie la producción de esos medicamentos en los países pobres o bien que un organismo internacional -¿La OMS o Naciones Unidas?- elaboren un plan para que las enfermedades olvidadas, como las llama Médicos sin Fronteras, puedan dejar de serlo de verdad. Igualmente se propone a los gobiernos financiar los estudios de alternativas terapéuticas no farmacológicas que la industria farmacéutica ignora porque no le son rentables.&lt;br /&gt;Los informes citados, recomiendan un catálogo enorme de medidas, imposible de resumir aquí. Pero una característica es común a todas ellas: la necesidad de intervención política es un mercado esencial para un derecho -nunca mejor dicho- vital.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por Ramón Jáuregui Atondo, portavoz del PSOE en la Comisión Constitucional del Congreso&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(EL CORREO DIGITAL, 17/09/06)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-2971951591500778192?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.almendron.com/tribuna/?p=11624' title='Crímenes farmacéuticos.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/2971951591500778192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=2971951591500778192' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2971951591500778192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/2971951591500778192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/crmenes-farmacuticos.html' title='Crímenes farmacéuticos.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-6188028611071587758</id><published>2006-11-02T09:51:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:11:28.817+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Venta de enfermedades.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/medicamentos2.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/medicamentos2.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;El esperpento en el ámbito de la salud es tal que hay compañías farmacéuticas cuya estrategia es inventarse enfermedades para luego tratarlas con medicamentos preparados a la carta. El hecho ya ha sido denunciado ampliamente pero ahora dos científicos de la Universidad de Newcastle (Australia), David Henry y Ray Moynihan, acaban de publicar en Public Library of Science Medicine una investigación donde denuncian que actualmente se presentan ya como enfermedades a tratar con fármacos desde la menopausia al exceso de colesterol pasando por las disfunciones sexuales temporales, el llamado síndrome de piernas inquietas, el síndrome del intestino irritado... En suma, exagerando problemas menores para darles la categoría de enfermedades y se traten con fármacos.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La salud enferma. Nuestra obsesión por revivir el mito de Fausto y conseguir la eterna juventud eludiendo además la enfermedad a toda costa ha terminado por convertir nuestra salud en un puro objeto comercial en manos de las grandes corporaciones farmacéuticas que, con la misma lógica con la que hoy nos venden un móvil de tercera generación o un ordenador más potente, nos venden un nuevo medicamento. Es decir, primero crean la necesidad en el consumidor y después le ofrecen satisfacerla. Pues bien, teniendo en cuenta esa estrategia hoy algunas farmacéuticas buscan "conjuntos de síntomas" -bautizados como "síndromes"- para luego etiquetarlos como "enfermedades". Y a continuación se desarrolla el tratamiento "específico" para cada una de esas "nuevas" enfermedades "descubiertas" -tratamiento al que llaman "protocolo"-, normalmente un fármaco o serie de fármacos que en realidad sólo palian o alivian algunos de los síntomas elegidos para cada síndrome. Fármacos que inevitablemente provocan efectos secundarios adversos que no se tenían antes y que normalmente terminan convirtiendo al paciente -¿por qué cree usted que se llama a los enfermos pacientes?- en un consumidor crónico de los mismos. Efectos adversos negativos que se califican de inevitables para tratar la enfermedad principal y que dan lugar a la ingesta de nuevos fármacos que los palien... con el riesgo de provocar nuevos problemas. Problemas que... Se entra así en un círculo vicioso en el que una vez se entra es difícil salir. Y el negocio está asegurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y quede bien claro -en ello coinciden todos los que denuncian este problema- que en el extremo de cada situación siempre habrá alguien cuyos padecimientos quizás sí hagan necesaria la atención especializada y farmacológica. Dicho lo cual no es menos cierto que la necesaria atención de unos pocos no justifica la medicalización a que se está sometiendo hoy a la mayoría de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hace una década Lynn Payer -periodista científica preocupada por las distintas soluciones que sobre los mismos problemas médicos había en diferentes países desarrollados y que estaban en función de sus distintas visiones culturales y sociales- escribió un libro titulado Disease Mongering. Acuñaba así públicamente por primera vez una expresión que podríamos traducir como Tráfico de enfermedades y que sirve en la actualidad para definir -todavía con cierta ambigüedad- uno de los principales problemas que hoy -y aumentarán en el futuro- deben afrontar las personas de nuestra sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Payer describía muy bien en ese libro la confluencia de intereses entre las compañías farmacéuticas y los medios de comunicación para exagerar la severidad de las enfermedades y la capacidad de los medicamentos para curarlas. "Dado que la enfermedad es un concepto social -escribió- los proveedores pueden crear su propia demanda, esencialmente ensanchando las definiciones de enfermedades de tal manera que incluyan el mayor número de personas e hilando nuevas enfermedades". Desde entonces las evidencias de que ya está pasando así no han hecho más que crecer. En la misma medida, paradójicamente, en que se hace cada vez más difícil encontrar soluciones para las dolencias realmente preocupantes. Ser mujer, por ejemplo, es ya hoy -desde el punto de vista de los grandes laboratorios y, por ende, de los médicos, básicamente "formados" por las multinacionales una vez salen de las facultades de Medicina- una especie de "enfermedad continua". Toda mujer es hoy candidata a alguna de las muchas y nuevas patologías psiquiátricas de la niñez, víctima propiciatoria de la anorexia y la bulimia en la adolescencia o persona sufriente de "problemas menstruales" o de los derivados de la concepción en la etapa adulta. En suma, ha sido convertida en objetivo fácil de toda clase de "padecimientos" en la premenopausia, en la menopausia y en la postmenopausia. Sin contar las posibles "disfunciones sexuales" que muchos están empeñados en generalizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Afortunadamente desde que Payer escribió su obra ha habido cada vez más voces que denuncian la medicalización de nuestra sociedad. Es el caso de Kalman Applbaum, profesor de Antropología Médica en la Universidad de Wisconsin y estudioso del tema: "En nuestra persecución de la promesa utópica de una perfecta salud hemos dado libertad a las corporaciones industriales para tomar el control de los verdaderos instrumentos de nuestra libertad: la objetividad en la ciencia, la ética y la honestidad en el cuidado de la salud, y el privilegio para dotar a la Medicina de autonomía para cumplir su juramento de trabajar en beneficio del enfermo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;ESTRATEGIAS Y ALIANZAS&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues bien, hay que decir que con el congreso internacional celebrado en Newcastle (Australia) los pasados días 11 y 13 de abril el problema comienza a mostrar su verdadera dimensión y proyección mundial. Y es que el Programa encabezaba su presentación con el siguiente titular: "Un provocativo simposium sobre la venta de enfermedades". No dejando dudas sobre la trascendencia del problema: "La capacidad de la industria para la innovación, esencial para sostener una alta rentabilidad, se ha extendido discutiblemente más allá de la invención de nuevos productos a la creación de nuevas enfermedades, desórdenes y trastornos; y a la expansión de las ya conocidas. Mediante alianzas informales con médicos y grupos de pacientes, y la ayuda de expertos en relaciones públicas, las compañías farmacéuticas fabrican las condiciones de las nuevas enfermedades de la misma manera que fabrican las medicinas. Los ejemplos de desórdenes que se han representado de esa manera son tan diversos como las disfunciones sexuales en el hombre y la mujer, el desorden de ansiedad social o la alopecia".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El periodista Ray Moynihan y el profesor del Farmacología Clínica David Henry -autores del libro Selling Sickness: How the World's Biggest Pharmaceutical Companies Are Turning Us All into Patients (Vendiendo enfermedades: cómo las compañías farmacéuticas más grandes del mundo están convirtiéndonos a todos en pacientes)- se encargaron de abrir el congreso añadiendo nuevas "enfermedades" a las reflejadas a modo de ejemplo en el programa: "Aspectos de la vida ordinaria como la menopausia -denunciaron- están siendo medicalizados. Problemas benignos están siendo tratados como enfermedades graves como ha ocurrido en la promoción financiada por una compañía farmacéutica del síndrome del colón irritable. Y meros factores de riesgo como el nivel alto de colesterol en sangre o el bajo nivel de densidad de los huesos se presentan ya como enfermedades. Hay una confluencia de intereses tras la presentación de ciertos problemas de salud como severos y tratables con píldoras, como ha pasado recientemente con el desorden de ansiedad social".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Obviamente no son las compañías farmacéuticas las únicas responsables de lo que está sucediendo. Nada podrían hacer sin otros personajes imprescindibles en este juego de intereses ocultos. "Las compañías farmacéuticas -señalaron Moynihan y Henry- no son los únicos actores de este drama. A través de nuestro trabajo como periodistas de investigación hemos aprendido cómo las alianzas informales de corporaciones farmacéuticas, compañías de relaciones públicas, grupos de médicos y organizaciones de pacientes promueven sus intereses ante el público y los diseñadores de las políticas sanitarias utilizando a menudo a los medios de comunicación de masas para presionar sobre su particular visión de los problemas. Y está ocurriendo en un momento en el que las compañías farmacéuticas tienen problemas para construir y mantener mercados para sus productos más vendidos y cuando las perspectivas de obtener nuevas y genuinamente innovadoras medicinas son débiles".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En resumen, la herramienta básica de esta estrategia es crear estados de opinión capaces de dirigir la política sanitaria y farmacéutica. "Una estrategia importante de las alianzas -contaron Moynihan y Henry en su conferencia- es suministrar a los medios de comunicación historias diseñadas para crear miedo sobre una condición o enfermedad y atraer la atención sobre el último tratamiento. La compañía se encarga para ello de suministrar paneles asesores de 'expertos independientes' que avalan tales historias, crean o patrocinan grupos de enfermos que proporcionan las 'víctimas' y, finalmente, las empresas de relaciones públicas se ocupan de garantizar el giro positivo hacia sus puntos de vista de los medios de comunicación sobre los últimos 'medicamentos descubiertos'".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;JÖRG BLECH Y "LOS INVENTORES DE ENFERMEDADES"&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Jörg Blech, periodista científico especializado en Medicina y que no está considerado alguien contrario al sistema ha escrito sin embargo una obra titulada Los inventores de enfermedades en la que aborda precisamente cómo se lleva a cabo la creación de nuevas enfermedades. Y en la introducción de su libro escribe: "Lo que me une a los médicos críticos -a aquellos a los que disgusta la actual transformación de sus consultas en locales de venta de medicinas- es que no estoy en absoluto contra la industria farmacéutica ni contra la medicina moderna. Me vacuno contra la gripe y cumplo las pautas de prevención contra el cáncer. El dilema radica en que la Medicina ha ampliado su radio de acción de tal forma que se hace cada vez más difícil identificar la propia salud. Escribí este libro porque quiero seguir siendo una persona sana".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues bien, Blech ofrece numerosos ejemplos en su libro de cómo se fabrican las enfermedades. Explicando por ejemplo cómo hasta ¡la timidez! pasó un día a convertirse en "enfermedad". Porque aunque el lector lo ignore resulta que en 1980 la FDA la introdujo en el manual de enfermedades como trastorno de ansiedad social clasificándola como de muy rara aparición. Y cuenta cómo en 1998 la empresa SmithKline Beecham solicitó autorización para tratarla poniendo en el mercado un fármaco, el Páxil, indicado para tratar "la fobia social". "Cuando el fármaco se encontraba en pleno proceso de admisión -escribe Blech- la empresa farmacéutica empezó a dar a conocer el potencial patológico de la timidez. La misión de establecer el trastorno de ansiedad social como 'estado patológico serio', según la revista del sector PR News, le fue encomendada a la agencia de comunicación Cohn &amp; Wolf. Un poco más tarde la empresa encontró un eslogan que aludía a que algunas personas reaccionan alérgicamente a otras personas: 'Imagine Being Allergic to People' (Imagina que fueras alérgico a las personas)".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Diseñada la estrategia en las paradas de autobús empezaron entonces a aparecer carteles en los que se veía a un hombre joven deprimido y junto a él una leyenda: "Te pones rojo, sudas, tiemblas, hasta te cuesta respirar. Eso es lo que produce el trastorno de ansiedad social". Con esa simplificación de unos síntomas comunes a millones de personas sanas pretendía conducirlas a identificarse con una condición patológica, hasta ese momento "de muy rara aparición". Es decir, se estaba "ensanchando" el campo de la "enfermedad" y con ello el número de potenciales clientes. Sutilmente, en los anuncios no se hacía referencia a ningún medicamento psicotrópico pero sí a una Asociación contra el trastorno de la ansiedad social compuesta por tres grupos aparentemente de utilidad pública y una asociación de pacientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Sólo que las partes interesadas -escribe Blech- no se habían reunido espontáneamente. La coalición había sido financiada por el laboratorio SmithKline Beecham. Y la empresa de relaciones públicas Cohn &amp;amp; Wolf fue la encargada de contestar a los medios por encargo de esa coalición". Luego, a través de la agencia, emitieron una nota oficial afirmando que el trastorno de ansiedad social "afectaba" al 13'3 % de la población. Es decir que de repente el "trastorno de ansiedad social" se había convertido en la tercera enfermedad psiquiátrica en Estados Unidos -tras la depresión y el alcoholismo- cuando poco antes los psiquiatras hablaban de un 3% de "afectados" como máximo. ¿Cómo era posible? De forma muy simple: un pequeño grupo de psiquiatras había convertido la timidez en una enfermedad social que afectaba a millones de personas eliminando un criterio restrictivo del diagnóstico -"el deseo imperioso de evitar algo"- y creando un nuevo subtipo general.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Y cómo se tragaron algo así los medios de comunicación y la sociedad? Pues para que los medios de comunicación "entendieran" la importancia del recién descubierto trastorno usaron la opinión de un psiquiatra autorizado: Jack Gorman. Psiquiatra que según las investigaciones del diario británico The Guardian resultó que trabajaba para SmithKline Beecham y un mínimo de doce empresas farmacéuticas más como asesor a sueldo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La campaña fue todo un éxito. En los dos años anteriores a la autorización del Paxil sólo medio centenar de informes sobre el "trastorno de ansiedad social" habían llegado a los medios. Pero en mayo de 1999, cuando el medicamento llegó al mercado, llegaron centenares. Y a finales del 2001 el Paxil, el nuevo remedio contra la fobia generalizada y social, se había puesto en ventas a la altura del antidepresivo más conocido y consumido de Estados Unidos: el Prozac.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En resumen, una enfermedad inexistente, inventada, ha hecho ganar una gigantesca fortuna a sus inventores. Sobre ello cuenta Blech en otro capítulo del libro: "Para poder mantener el enorme crecimiento de los años anteriores la industria de la salud tiene que tratar cada vez a más personas que en realidad están sanas. Los grupos farmacéuticos que operan globalmente y las asociaciones de médicos conectadas internacionalmente definen de nuevo nuestra salud: los altibajos naturales de la vida y los comportamientos normales son tergiversados de forma sistemática y convertidos en estados patológicos. Las empresas farmacéuticas patrocinan la invención de cuadros clínicos completos y consiguen así nuevos mercados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;UN PLAN PERFECTO&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Otro ejemplo que nos permite entender cómo se gesta y desarrolla este nuevo tráfico de enfermedades nos lo proporcionan los antes mencionados Ray Moynihan y David Henry quienes junto a Iona Health publicaron un artículo contándolo en la revista British Medical Journal. El objetivo en este caso era aumentar la venta del Lotronex, un fármaco de GlaxoSmithKline. Y el medio consistía en crear otra enfermedad: el "síndrome de colon irritable".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Lo que para muchas personas es un desorden funcional menor -explican en el artículo- que requiere poco más que la certeza sobre su curso natural benigno está siendo actualmente reestructurado como una enfermedad seria que requiere una etiqueta y un medicamento con todos los costes y daños asociados". En su trabajo de investigación los autores accedieron al proyecto concebido por una compañía de comunicaciones médica -In Vivo Communications- especializada en proporcionar educación médica. Y ésta, en lo que eufemísticamente describe como "programa de educación médica", definió una estrategia a tres años para crear una nueva percepción del síndrome de colon irritable como "una enfermedad creíble, común y concreta". Según los documentos el principal objetivo del "programa de educación" quedaba perfectamente definido: "El SCI (síndrome del colon irritable) debe establecerse en las mentes de los doctores como un significativo estado de enfermedad". Por supuesto, no se olvidaron de los pacientes: "Deben ser convencidos de que el SCI es un desorden médico común y reconocido". El otro objetivo del plan consistía en promover la "nueva terapia clínica probada": el Lotronex.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Paso fundamental para todo esto era preparar un panel asesor con un líder de opinión de cada estado de Australia a fin de conocer su opinión y "las posibilidades para formarla". La estrategia pasaba después por convencer al mercado especializado de que el SCI es una "enfermedad seria y creíble".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La agencia In Vivo recomendaba para convencer a los médicos publicar una serie de anuncios en las principales revistas médicas ofreciendo también entrevistas con miembros del panel asesor de la compañía ya que "la credibilidad de los miembros del panel es inestimable para tranquilizar a los médicos generales de que el material que reciben es clínicamente válido". Otros grupos destinados a recibir el material promocional incluían farmacéuticos, enfermeras, pacientes y una fundación médica a la que se la reconocía una "relación cercana" con In Vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Más allá de la integridad o competencia de los profesionales -escriben los autores del artículo- o de los grupos de pacientes involucrados, y sin buscar minimizar la importancia del desorden para algunos individuos, este plan muestra que personal y organizaciones financiadas por una compañía de medicamentos están ayudando a formar a la opinión médica y pública sobre una condición que la compañía considera objetivo comercial para su nuevo producto. Aunque GlaxoSmithKline ha defendido que su patrocinio de la educación puede mejorar los hábitos de prescripción de los doctores (comunicación de 7 de marzo del 2002) el conflicto de interés es obvio y potencialmente peligroso".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Finalmente la campaña propuesta se detuvo debido a que el Lotronex fue retirado del mercado cuando la FDA constató sus graves efectos secundarios (en algunos casos mortales).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;LA ALOPECIA Y EL "PROPECIA"&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un proceso similar se siguió para tratar de vender un producto de los laboratorios Merck para el crecimiento del pelo: Propecia. ¿Cómo? Pues convirtiendo un proceso ordinario y sin ninguna importancia médica como es la falta de pelo en poco menos que un problema médico de graves consecuencias. La estrategia ya la conocemos: coincidiendo con el momento de la puesta en el mercado del producto comenzaron a aparecer en los medios de comunicación informes sobre los traumas emocionales asociados con la pérdida de pelo. Y en un artículo de cuatro páginas dedicado al tema se ofrecían los datos de un "estudio" que sugería que un tercio de los hombres experimentaba algún grado de pérdida de cabello sugiriendo a continuación que ello podía llevarles al pánico y a otros problemas emocionales. Incluso tener un impacto en su búsqueda de trabajo y en su bienestar mental. Y para apoyar la credibilidad de lo que se decía se hablaba de la reciente creación del International Hair Study Institute. Lo que en el artículo no se decía es que tanto el "estudio" como el instituto estaban financiados por los ya mencionados laboratorios y que los expertos citados habían sido proporcionados por la agencia de relaciones públicas Edelman De más está decir que la compañía justificó su actuación en el derecho de las personas a ser conscientes de las opciones existentes para detener la pérdida del cabello. Lo que no justifica en modo alguno, sin embargo, que asociaran descaradamente paro, pánico, traumas y otros problemas emocionales con la pérdida del cabello hasta hacer aparecer la alopecia como una patología.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;b&gt;HAY MUCHAS ENFERMEDADES INVENTADAS&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y no crea el lector que se trata de unos pocos ejemplos no significativos. En los próximos meses vamos a ir desgranando las conclusiones más importantes presentadas durante el congreso que antes mencionamos sobre las enfermedades que pueden incluirse en la lista de lo que muchos consideran enfermedades inventadas. Así se presentó también, por ejemplo, el llamado Trastorno Sexual Femenino que se afirma padece el 43% de las mujeres norteamericanas. En su ponencia, Leonore Tiefer -profesora de Psiquiatría en la Escuela Universitaria de Medicina de Nueva York- la definió como "un caso de libro de texto de enfermedad inventada por la industria farmacéutica y otros". "Recientemente -señaló- la industria farmacéutica ha mostrado un interés agresivo por el sexo usando agencias de relaciones públicas, anuncios directos al consumidor, la promoción de prescripciones para usos diferentes de los aprobados y otras tácticas para crear un sentido de insuficiencia sexual extendida y así centrar el interés sobre los tratamientos de nuevos medicamentos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El llamado Trastorno Eréctil fue otra de las áreas de preocupación resaltada en la conferencia. Joël Lexchin -de la School of Health Policy and Management de la Universidad de York (Toronto)- manifestó su convicción en la eficacia y seguridad del Viagra para tratar esa patología cuando se debe a causas como la cirugía de próstata o la diabetes. Sin embargo sostuvo que su fabricante, Pfizer, había cambiado su estrategia de mercado ampliando sus objetivos. Y recordó que mientras en sus anuncios de televisión iniciales la multinacional utilizó la imagen del antiguo senador y aspirante a la carrera presidencial Bob Dole -de 70 años- en la actualidad utiliza la imagen de un corredor de la fórmula NASCAR y la de un jugador de béisbol de los Texas Ranger de 39 años. Para Lexchin la publicidad manda un claro mensaje: "Todos, a cualquier edad, pueden necesitar alguna vez un poco de mejoría; y cualquier desviación de una función eréctil perfecta significa un diagnóstico de Trastorno Eréctil que hay que tratar con Viagra (…) Cada vez más el perfil de edad de hombres que usan Viagra refleja un público más joven aunque Pfizer niega que sea su objetivo. Entre 1998 y 2002 el grupo que más aumento experimentó en el uso de Viagra fue el de los hombres entre edades de 18 y 45". Por supuesto, Pfizer ha manifestado reiteradamente que sólo promueve sus medicamentos de prescripción entre los profesionales médicos y no se dirige al público en general. Y que tampoco recomienda o promueve el uso de Viagra más allá de sus indicaciones terapéuticas. Y hay ingenuos que se lo creen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También participó David Healy -del Department of Psychological Medicine de la Universidad de Cardiff en Gales- quien criticó una campaña de publicidad en televisión que tras reflejar distintas situaciones de cambio de humor -sin mencionar ningún medicamento- anima luego a los espectadores a que se dirijan a un centro de ayuda bipolar patrocinado por los fabricantes de un medicamento antipsicótico líder de ventas. Healy explicó luego que cada vez más niños menores de 13 años están siendo diagnosticados en Estados Unidos como maníacos depresivos. Y denunció que se estaba prescribiendo a niños de preescolar antidepresivos. "En el caso de los adultos -dijo- hay ya potencial para crear una 'epidemia' de desorden bipolar porque se está diagnosticando esa condición a muchas personas con criterios operacionales que dependen de juicios subjetivos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;También hubo una ponencia sobre el llamado Síndrome de Déficit de Atención e Hiperactividad del que en este mismo número de la revista volvemos a ocuparnos. Christine Phillips -de la Australian National University Medical School- alertó sobre lo que ella considera "una penetración organizada de la industria farmacéutica asociada con el SDAH en los ámbitos de la educación". Phillips criticó que las compañías farmacéuticas no proporcionen programas de educación sobre autismo y dislexia, otras dos condiciones que también afectan a la actuación educativa pero que sin embargo no se tratan con medicamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Agregaremos que aunque los problemas de tipo sexual y psiquiátricos son los más proclives a ser convertidos en "enfermedades" también simples factores de riesgo como la baja densidad de los huesos (osteoporosis) o el alto nivel de colesterol -entre otros muchos- están incluidos entre situaciones normales exageradas hasta darlas categoría de enfermedad. Y de ellas nos iremos ocupando en los próximos números.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En suma, la gran industria farmacéutica está medicalizando vergonzosamente a la sociedad instando a la gente a comprar medicamentos para todo. Fármacos en la inmensa mayoría de los casos innecesarios e ineficaces -en muchos casos psicotrópicos- que encima provocan efectos secundarios más o menos graves y que pueden terminar generando la aparición de enfermedades reales. Y no sólo eso. "La medicalización inadecuada - señalan Ray Moynihan y David Henry- conduce a situaciones peligrosas, tratamientos pobres, enfermedades iatrogénicas y pérdidas económicas; así como otros costes indirectos derivados del desvío de recursos que hubieran servido para tratar o prevenir enfermedades más serias. A un nivel más profundo puede ayudar a alimentar obsesiones enfermizas, a disimular o envolver en el misterio las explicaciones sociológicas o políticas de los problemas de salud y a enfocar indebidamente la atención sobre soluciones farmacológicas, individuales o privadas. Más tangiblemente y de forma inmediata los costes de nuevos fármacos destinados a personas esencialmente saludables están amenazando la viabilidad del sistema de seguro de salud universal públicamente consolidado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vivimos pues -al menos quienes tenemos la fortuna de hacerlo en países desarrollados- en un mundo aparentemente mejor pero del que, como ocurriera con la Caja de Pandora, no dejan cada año de salir nuevas enfermedades de las que nuestros abuelos ni siquiera habían oído hablar o de las que no tienen ni idea en países con menos recursos porque como allí no son negocio para qué van a promocionarse...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es tal ya la gravedad del problema que publicaciones como New Scientist han entrado decididamente en la denuncia. En un concluyente editorial titulado Parar el tráfico de enfermedades la revista decía en su número del pasado mes de abril: "Los gobiernos han permitido a los fabricantes de medicamentos ser los principales educadores de políticos, médicos y público en general sobre muchos problemas médicos. Y muchas personas que se sientan en los paneles oficiales que deciden sobre las enfermedades reciben fondos de la industria. Grupos de pacientes, desesperados por encontrar soluciones, a menudo con el apoyo de compañías farmacéuticas, reclaman tratamientos para los que hay pocas o ninguna evidencia científica. Determinados pacientes pueden llegar a sus médicos armados con información dudosa sacada de Internet. Y hay médicos ávidos por probar los tratamientos con medicamentos de moda aunque no hayan sido probados o se hayan aprobado para otros desórdenes; o utilizarlos como la manera más fácil de aplacar a un paciente preocupado. En el centro de esta tela de araña están las compañías farmacéuticas. Para ellas dedicar sus esfuerzos a políticos, médicos y consumidores puede ser un camino más barato para incrementar ventas que crear nuevas medicinas pero eso no es una excusa. Junto al mantra de la Sala de Juntas de 'incrementar los dividendos de los accionistas' debería sentarse la conocida máxima médica 'Ante todo no hacer daño'. El tráfico de enfermedades está dañando a la gente y a los servicios de salud. Es un monstruo que necesita ser detenido".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y tiene razón. Porque, ¿cómo si no es con el calificativo de monstruosos puede definirse comportamientos como los que describe en su libro Los inventores de enfermedades Jörg Blech: "El Instituto de Salud Mental está financiando un estudio clínico en las guarderías con más de 300 niños que acaban de dejar los pañales. Los sujetos del ensayo, cuya edad oscila entre tres y cinco años, deberán tomar metilfenidato -droga, medicamento psicotrópico, estupefaciente en Alemania, sustancia clasificada junto a la cocaína en Estados Unidos- durante tres años bajo supervisión científica".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Nos hemos vuelto locos?.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Leído en Discovery Salud. &lt;a href="http://www.dsalud.com/numero84_2.htm"&gt;http://www.dsalud.com/numero84_2.htm&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-6188028611071587758?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://www.dsalud.com/numero84_2.htm' title='Venta de enfermedades.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/6188028611071587758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=6188028611071587758' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6188028611071587758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/6188028611071587758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/las-multinacionales-se-inventan.html' title='Venta de enfermedades.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-8595996755569428357</id><published>2006-11-02T09:40:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:12:16.221+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La tasa farmacéutica.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras4.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La &lt;a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l29-2006.html" target="_blank"&gt;Ley de Garantías y Uso Racional del Medicamento&lt;/a&gt; continúa amparando el pago por parte de los laboratorios de una cantidad económica proporcional a sus ingresos al Sistema Nacional de Salud. Para la Ley este pago es una "aportación por volumen de ventas", mientras que para la industria biomédica se trata de un impuesto de dudosa legitimidad. Es la 'tasa farmacéutica' que grava los beneficios de los laboratorios farmacéuticos.&lt;br /&gt;&lt;a id="more53401" name="more53401"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La legislación actual en materia de medicamentos establece el desembolso de una cantidad de dinero que debe pagar el sector de la investigación biomédica a la sanidad pública según los ingresos que acumule. En la &lt;a href="http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l29-2006.t10.html#da6" target="_blank"&gt;Disposición adicional sexta &lt;/a&gt;de la nueva Ley del Medicamento se estipula lo siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"[Quienes] se dediquen en España a la fabricación, importación u oferta al Sistema Nacional de Salud de medicamentos y/o productos sanitarios que, financiados con fondos publicos, se dispensen, a través de receta oficial del SNS, en territorio nacional, deberán ingresar con carácter cuatrimestral las cantidades que resulten de aplicar sobre su volumen cuatrimestral de ventas a través de dicha receta, los porcentajes contemplados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esos porcentajes de los que habla el reglamento son los siguientes: hasta tres millones de euros de ventas cuatrimestrales los laboratorios deberán pagar un 1,5% de esos ingresos; y desde esta cifra en adelante tendrán que desembolsar un 2%. Este punto se ha modificado con respecto a la anterior legislación de 1990, que llegaba a pedir hasta un 5% de los ingresos por ventas. Las alegaciones de la industria a este precepto, que consideraban excesivo, resultaron en un relajamiento del 'impuesto'.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los abogados consultados por los laboratorios incluso observaron algunos puntos de inconstitucionalidad en la anterior 'tasa farmacéutica' que obligaron a rebajar la petición de dinero. Estas supuestas inconstitucionalidades, según el abogado del despacho Garrigues, Antonio Molins, se basaban en:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"La vulneración de los principios de capacidad económica (se contabilizaban los ingresos brutos, sin tener en cuenta los gastos), de no confiscatoriedad, de igualdad y de la prohibición de la indefensión".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como recompensa, la ley contempla reducciones de estas aportaciones para los laboratorios que demuestren una excelencia en su actividad, aunque &lt;a href="http://www.farmaindustria.es/Index_secundaria_quien.htm" target="_blank"&gt;la patronal del sector, Farmaindustria&lt;/a&gt;, considera que esta 'tasa' perjudica su capacidad de investigación, ya que les niega unos ingresos que podrían destinarse a la inversion en labores de I+D.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-8595996755569428357?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://blogs.periodistadigital.com/industriafarmaceutica.php/2006/10/31/un_impuesto_escondido' title='La tasa farmacéutica.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/8595996755569428357/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=8595996755569428357' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/8595996755569428357'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/8595996755569428357'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-tasa-farmacutica.html' title='La tasa farmacéutica.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-3141321077939493688</id><published>2006-11-01T19:58:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:14:53.434+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>Las pastillitas de la felicidad.</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras5.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras5.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;CÓMO LOS LABORATORIOS PROPICIAN LA PRESCRIPCIÓN DE PSICOFÁRMACOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fiestas para psiquiatras&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://soydondenopienso.wordpress.com/files/2006/08/tablets.jpg"&gt;&lt;/a&gt;“Desde adentro”, un joven médico psiquiatra se refiere a “un tema que está ahí, que todos conocen, pero del que no se habla”: los métodos que, en la Argentina, laboratorios fabricantes de psicofármacos utilizan para incidir en los “hábitos de prescripción” de los profesionales de la psiquiatría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por Federico Pavlovsky * (Médico psiquiatra. Artículo publicado en la revista Topía, agosto de 2006, dossier: “Ciento cincuenta años del nacimiento de Freud. Por qué el psicoanálisis en el siglo XXI”.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas acabo de terminar la residencia de psiquiatría en un hospital general y puedo revelar que, a lo largo de estos pocos años, distintos laboratorios me han dado: viajes a congresos de psiquiatría –traslado y alojamiento en hoteles para los sucesivos congresos de APSA (Asociación de Psiquiatras Argentinos) en Mar del Plata–, desayunos, almuerzos y cenas múltiples, botellas de champagne, biromes, lapiceras, cuadernos, más viajes y más becas a congresos.&lt;br /&gt;En los dos congresos de psiquiatría argentinos –el de AAP (Asociación Argentina de Psiquiatras) y el de APSA–, más del 90 % de los inscriptos son becados por los laboratorios; el tesorero se sorprendería si un psiquiatra hiciese el intento de pagar su inscripción, lo consideraría un extravagante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos congresos de psiquiatría cuentan con el apoyo masivo de la industria farmacéutica, que desembolsa fuertes sumas de dinero en concepto de becas, armado de stands, de actividades “científicas”, fiestas para los médicos, cenas y en hoteles. La inmensa mayoría de los 250 psiquiatras argentinos –cantidad sorprendente– que viajaron hace dos meses al Congreso Mundial de Psiquiatría, en Canadá, con pasaje aéreo y hotel incluido, lo hicieron gracias al “apoyo” de los laboratorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Argentina es un país rentable para los laboratorios. Una reciente investigación (“Consumo de psicofármacos en la población general de la ciudad de Buenos Aires”, por E. Leiderman, J. Mugnolo, N. Bruscoli y J. Massi, Vertex, Revista Argentina de Psiquiatría, 2006) muestra que el 15 % de un total de 276 encuestados en la ciudad de Buenos Aires consume psicofármacos: tal prevalencia es una de las más altas a nivel mundial, superando el 3,5 % del Reino Unido, el 5,5 % de Estados Unidos, el 6,4 % de Europa, el 7,2 % de Canadá o el 10,1 % de San Pablo, Brasil.&lt;br /&gt;El gasto de medicamentos en la Argentina significa entre el 25 y el 30 % del gasto de salud, casi el doble de países como Estados Unidos, Alemania y Canadá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La industria farmacéutica actúa estableciendo relaciones personales directas con cada uno de los médicos desde el mismo día que ingresan al hospital a hacer su residencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo primer día le piden la matrícula, se presentan y comienza el trabajo de adiestramiento. Desde el semillero (centros formativos de especialistas como lo son las distintas residencias médicas) hasta las grandes figuras de la profesión, la industria ha implementado una estrategia eficaz de venta y promoción de sus productos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Philippe Pignarre, en su libro &lt;a href="http://www.agapea.com/El-gran-secreto-de-la-industria-farmaceutica-n134625i.htm" target="blank"&gt;El gran secreto de la industria farmacéutica&lt;/a&gt;, revela que este sector es, por lejos, la industria capitalista más rentable: los márgenes brutos giran en torno del 70 % y hasta el 90 % y su tasa de ganancias es la más elevada de todas, también por encima de la actividad financiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También señala Pignarre que los “ensayos clínicos” –única vía oficial para medir la eficacia y tolerabilidad de un fármaco–, en la década de 1960 eran instrumento de control del Estado hacia la industria farmacéutica. Años más tarde, este control fue delegado a la industria farmacéutica, y lo que había sido un factor de monitoreo pasó a ser, y continúa siendo, una herramienta para introducir nuevos fármacos y extender su uso lo más posible, aumentando progresivamente el número de pacientes a los que se los prescribe e induciendo en los médicos nuevos “hábitos de prescripción”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los primeros días en el hospital comencé a notar la importancia que tienen los Agentes de Propaganda Médica (APM). Primero son los que te dan muestras gratis para los pacientes, luego te invitan a actividades “formativas” y, cuando tienen más confianza, llegan incluso a hacer ofrecimientos explícitos de “retorno”, es decir –hablo, por supuesto, en primera persona–, ofrecen una suma de dinero a cambio de una cantidad de recetas de una droga específica que haya lanzado tal o cual laboratorio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de prueba, uno tiene que entregar una lista con los pacientes que está atendiendo y consignar allí la medicación (incluida la marca comercial, por supuesto) que están tomando.&lt;br /&gt;Por fuera de estos ofrecimientos a psiquiatras particulares, ¿cómo sabe un laboratorio si un psiquiatra receta o no una droga con su marca comercial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los laboratorios compran a las farmacias sus registros, violando las leyes vigentes de privacidad, y así confeccionan una “auditoría” con la que hacen un fiel diagnóstico de cuánto, cómo, dónde y qué receta cada uno de los médicos psiquiatras. Esta es una manera de ponerse en contacto con los grandes prescriptores de drogas, que, siguiendo la lógica instalada, serán también los mayores receptores (en caso de que acepten, por supuesto) de regalos, dinero o premios de distintas características.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, un APM me dijo: “Te está dando mal la auditoría”. El buen hombre me decía que yo estaba recetando poco las drogas del laboratorio al que representa. Hacía su trabajo. Lo curioso es que en ese momento me sentí culpable y hasta ¡casi me disculpo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno va ganando experiencia en este terreno, comprende algo muy simple: la industria farmacéutica es un negocio y toda ayuda, beca o esponsoreo forman parte de una estrategia sostenida por conceptos teóricos de mercadotecnia dirigidos a promover generaciones de médicos psiquiatras que dependan de los laboratorios. Los viajes a los congresos de psiquiatría en el exterior o incluso a las jornadas nacionales son casos cotidianos donde los psiquiatras les pedimos “ayuda” a los laboratorios…&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;Ésto ocurre en la Argentina. ¿Y en España?... Cuéntanos lo que sepas, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-3141321077939493688?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://soydondenopienso.wordpress.com/2006/08/25/las-pastillitas-de-la-felicidad/' title='Las pastillitas de la felicidad.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/3141321077939493688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=3141321077939493688' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3141321077939493688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3141321077939493688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/las-pastillitas-de-la-felicidad.html' title='Las pastillitas de la felicidad.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-1836469087544826297</id><published>2006-11-01T19:11:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:16:04.932+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La industria farmacéutica gasta miles de millones de euros en actividades de promoción.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras3.0.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras3.0.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; LA INVENCIÓN DE ENFERMEDADES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La industria farmacéutica gasta miles de millones de euros en actividades de promoción para que los médicos prescriban, las farmacias vendan y los sujetos consuman los productos que fabrica. Pero los laboratorios farmacéuticos no se limitan a hacer publicidad de sus fármacos, sino que además promocionan las enfermedades a las que se dirigen. La promoción de las enfermedades tiene por objetivo convertir a la gente sana en pacientes, desperdiciando recursos enormes y causando en muchas ocasiones un daño secundario. Convertir problemas y situaciones comunes de la vida, como el envejecimiento, la timidez, la menopausia, la tristeza o la soledad, en enfermedades que pueden tratarse con fármacos es una de las argucias utilizadas por la industria farmacéutica para vender mejor sus productos. La industria farmacéutica ha encontrado una mina con su filón de oro. Las estrategias de mercado que se utilizan suponen un reto global a los agentes interesados en salud pública. A final no son sólo los médicos, sino los ciudadanos y los gobiernos los que demandarán también una respuesta global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas de las campañas de salud patrocinadas por la industria farmacéutica están diseñadas generalmente para vender fármacos más que para informar o educar sobre la prevención de la enfermedad y la promoción de un estado de vida saludable. De esta manera, muchos signos y síntomas han sido elevados a la categoría de enfermedades importantes, como es el caso del síndrome del intestino irritable, el colesterol elevado o la osteoporosis. De esta manera, la publicidad consigue medicalizar casi toda la experiencia humana y alienta el consumo de medicamentos para condiciones físicas, molestias o circunstancias vitales que no los requieren o no se benefician consumiéndolos. Eso significa que las personas necesitarían atenciones médicas sistemáticas por el simple hecho de que van a nacer, están recién nacidas, en la infancia, en su menopausia o en la edad avanzada. El resultado final es lo que otros han denominado "construcción corporativa de la enfermedad" que difunde condiciones clínicas como subdiagnosticadas o no suficientemente reconocidas, alarmando a la población para que consulten a los médicos y les alienten a identificar o bien su malestar o bien el tratamiento farmacológico deseado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría que preguntarse si puede evaluarse la promoción o publicidad de los productos farmacéuticos con los mismos parámetros que la de otros productos comerciales. En principio, existen algunas diferencias. Por lo pronto, el que escribe la receta no es el que paga la factura. Podemos también cuestionar la validez de utilizar recursos propagandísticos para los medicamentos argumentando que, si bien una compañía telefónica puede persuadirnos de usar más el teléfono, no es apropiado que una compañía farmacéutica obligue a prescribir un medicamento que de otro modo no prescribiríamos. También debería evaluarse si los medicamentos son bienes comerciales de igual categoría que los perfumes o los coches. Si bien las compañías farmacéuticas son empresas con fines comerciales legítimos y no se trata de cuestionar al sector en su conjunto, sí es necesario revisar sus estrategias de promoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero las compañías farmacéuticas no son los únicos protagonistas de este drama. El periodismo de investigación ha descubierto que existen alianzas entre las grandes corporaciones farmacéuticas, empresas de relaciones públicas, grupos influyentes de médicos a nivel nacional o internacional y algunas asociaciones de pacientes que promueven estas ideas para forzar un determinado punto de vista en el público y en los responsables políticos y sanitarios sobre un "problema de salud" a través de programas en la radio o en la televisión, generalmente bien disfrazados como programas científicos. En la actualidad, estas alianzas están funcionando con varios medios de comunicación para popularizar situaciones muy poco conocidas, como el síndrome de piernas inquietas y la disfunción sexual femenina, para hacer creer cifras muy altas de prevalencia de estas anomalías. En el caso de la disfunción sexual femenina, ha habido un serio intento, contestado duramente por la comunidad científica, para convencer al público de que cerca de la mitad de las mujeres viven con este problema. Quien lea la prensa económica, no le sorprenderá que todo esto ocurre en un momento en el que las compañías farmacéuticas llevan muchos años sin descubrir grandes medicamentos y buscan desesperadamente mantener sus mercados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cirujano Sherwin Nuland, ganador del American Book Award en 1994, habla de la tenacidad del cuerpo humano, capaz de servirnos por seis, siete y hasta ocho décadas porque es difícil enfermarse, y el 90% de las personas que van a un médico o no tienen nada serio o mejoran por sí solas. Hacia el final de la vida, nuestro cuerpo nos envía señales algunas veces claramente reconocibles de que el momento ha llegado: tener la valentía de reconocerlas nos proporciona alivio y consuelo, y hasta nos permite morir de la misma forma que lo hacían nuestros abuelos, en paz y rodeados del amor de sus cercanos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;JESÚS VILLAR (La Provincia.es)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-1836469087544826297?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://turcon.org/drupal/?q=node/410' title='La industria farmacéutica gasta miles de millones de euros en actividades de promoción.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/1836469087544826297/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=1836469087544826297' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1836469087544826297'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/1836469087544826297'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/la-industria-farmacutica-gasta-miles-de.html' title='La industria farmacéutica gasta miles de millones de euros en actividades de promoción.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-3955644900480790456</id><published>2006-11-01T11:00:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:17:02.381+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He leído...'/><title type='text'>La mentira del colesterol: desmontando engaños.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras2.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Este libro apunta contra uno de los más amplios engaños universales que se extiende en el campo de la Medicina en forma de oleada controlada por la industria «anticolesterol» y que persisten aunque existan argumentos científicos en contra de las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con este fin, esta publicación pretende hacer una recopilación de los trabajos de los más reconocidos científicos europeos y americanos expertos en colesterol y el resultado de unas 6.000 revisiones que, sobre el mismo tema, ha realizado el autor.&lt;br /&gt;Una industria, perfectamente identificada, ha pagado muy bien a personalidades sospechosas de las facultades de Medicina e instituciones pseudomédicas para conseguir el logro de sus objetivos (la demonización del colesterol) a base de mensajes sobre el colesterol que, aun siendo profanos&lt;br /&gt;y con frecuencia insensatos, tienen un significativo sentido para los patrocinadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resultan funestas en especial las estadísticas manipuladas, gestionadas por estas industrias a nivel universal y recogidas por un gran numero de entidades médicas carentes de espíritu crítico; en especial los datos falseados sobre los niveles de colesterol abren la posibilidad a los médicos de convertir a cada paciente en un «cliente para toda la vida» y, sobre todo, a poder reajustar sus exigencias en cuanto a los honorarios que les pagan los seguros médicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para mantener esta falsedad, organizada de forma propagandística para hablar mal del colesterol, los fabricantes de margarina y, sobre todo, la industria farmacéutica fabricante de medicamentos contra la colesterolemia, pagan entre 50 y 75 millones de euros por estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Merece la pena que sepas que todos los resultados negativos de la rebaja del nivel de colesterol obtenidos a lo largo de estudios estadísticos destinados a encubrir y acentuar la influencia del colesterol en el infarto de miocardio, no están inscritos en ninguna estadística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ha intentado engañar al cuerpo médico con respecto al gran número de personas participantes en los experimentos. Así, se afirma que en el Estudio Framingham participaron 5.450 personas, en el Estudio Simvastatin (4-S-Studie) lo hicieron 4.444 y en el&lt;br /&gt;Estudio Multifactorial Finlandés se había revisado a 2.000 personas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un instituto americano (el National Heart, Lung and Blood Institute) afirmaba que había controlado a ¡¡¡650.000 personas a las que se supervisó entre 10 y 50 años!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas estadísticas, a las que también se llama «estudios» y que en el capítulo 5 son sometidas a una escrupulosa revisión por científicos críticos, citan, fuera del ámbito científico de médicos y publicaciones especializadas en Medicina, pruebas de que el colesterol es un factor&lt;br /&gt;desencadenante del infarto de miocardio, cuando, de hecho, ocurre lo contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se suelen silenciar los Daños en la salud debidos al descenso de los niveles de colesterol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayoría de los estudios no están basados en investigaciones científicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acontinuación hacemos una breve reseña de las más importantes estadísticas y de su valor informativo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) En el desacreditado Estudio Simvastatin (4-SStudie) fueron controladas 4.444 personas. El resultado que se registró fue el siguiente: «Un nivel elevado de colesterol no tiene ninguna influencia en el desarrollo de arteriosclerosis o infartos de miocardio. Carece de sentido el&lt;br /&gt;tratar de reducir el colesterol y de ahí que no esté indicado ».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) El Estudio multifactorial finlandés, con el examen de los valores de colesterol de 2.000 personas, mostró que en los sujetos tratados con medicación reductora del colesterol se había&lt;br /&gt;observado el triple de infartos y un tercio más de casos de fallecimiento que en el grupo de control que no había recibido el tratamiento medicamentoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) En el Estudio del Corazón Helsinki I (1987) realizado sobre 700 personas, al rebajar los índices de colesterol se registró un 40% más de efectos secundarios fatales que los que se observaron en el grupo de control;&lt;br /&gt;en el Estudio Helsinki II (1993), realizado cinco años más tarde, ese aumento llegó hasta el 50%. Es significativo también el aumento de casos de fallecimiento por cáncer al disminuir los niveles de colesterol: en el Estudio Helsinki II alcanzó un valor del 43%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) En el Estudio Framingham&lt;br /&gt;se buscó probar la utilidad de los medicamentos reductores del nivel de colesterol a base de un experimento con 4.500 sujetos; no se obtuvo ningún éxito y al rebajar los niveles de colesterol se registró un notable incremento de los casos de fallecimiento por cáncer.&lt;br /&gt;Skrabanek describe de la siguiente forma los esfuerzos de la industria farmacéutica: «Es muy probable que no haya nada tan bien contrastado enel campo de la Medicina como el fracaso de estas intervenciones (estadísticas) en su intento de hacer responsable al colesterol del&lt;br /&gt;desarrollo de las cardiopatías coronarias», y Skrabanek agrega:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;«La industria farmacéutica busca “retorcer” las estadísticas hasta que lleguen a satisfacer sus deseos e ilusiones, pues estas estadísticas les han supuesto un coste de 150 millones de dólares que no debe quedar sin rendir ningún provecho a la industria».&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece ser que el riesgo de cáncer y de infarto de miocardio se incrementa a&lt;br /&gt;consecuencia de la ingesta de medicamentos destinados a rebajar los niveles de colesterol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) El Estudio Clofibrat controló el efecto de medicamentos de nombres parecidos, reductores del&lt;br /&gt;nivel de colesterol, sobre 1.000 personas. Un alarmante incremento de los fallecimientos por cáncer forzó a la suspensión y prohibición del estudio.&lt;br /&gt;El centro estadounidense National Heart, Lung and Blood Institute realizó una&lt;br /&gt;investigación sobre la eficiencia del colesterol, extendida a 650.000&lt;br /&gt;personas y prolongada durante muchos años.&lt;br /&gt;No se pudo encontrar ninguna relación del colesterol con la arteriosclerosis o el infarto de miocardio. Cuanto más altos son los niveles de colesterol, menor incidencia se observa de casos de cáncer y también disminuyen los casos de fallecimiento condicionados por otras enfermedades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos cinco ejemplos científicos arrojan un resultado unánime:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) El colesterol no tienen ninguna influencia en el desarrollo de la arteriosclerosis o el infarto de miocardio.&lt;br /&gt;2) Los valores altos del nivel de colesterol están asociados a una alta esperanza de vida y a una menor frecuencia de los casos de cáncer.&lt;br /&gt;3) La disminución del nivel de colesterol está asociada a numerosos fallecimientos y a una elevada incidencia en la aparición de cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La industria farmacéutica manipula las estadísticas.&lt;br /&gt;Alto nivel de colesterol – Bajo riesgo de cáncer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni una sola estadística está realizada con criterios de integridad y esmero, pues de la revisión de los valores de colesterol debe formar parte la investigación de las sustancias que se desarrollan a partir de él, como las hormonas esteroides, y las alteraciones que se pueden provocar en los&lt;br /&gt;valores de proteínas, minerales y vitaminas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni una sola de estas investigaciones se plantea de forma suficiente la revisión de los valores de colesterol. Lo único seguro es que la bajada de los niveles de colesterol es infructuosa, genera una propensión al riesgo de padecimiento de enfermedades y, con frecuencia, resulta mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apesar de los claros resultados y de las advertencias que resultan ante cualquier reducción de colesterol, la mayor parte de la clase médica se muestra indiferente; según mi experiencia, eso también depende de que son totalmente erróneos los conocimientos que tienen los médicos en cuanto a sus actuaciones profesionales, así como también sobre los importantísimos&lt;br /&gt;procesos metabólicos que se generan a partir de las sustancias que contienen colesterol y de las que resultan alteraciones en las relaciones de proteínas, minerales, hormonas y vitaminas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejercicio de la medicina es, ante todo y cada vez más, un negocio montado alrededor de la salud de la población. Yo retiraría inmediatamente mi confianza a cualquier médico que se mostrara crítico con mis niveles de colesterol, incluso a cualquier otro que quisiera comenzar su actuación a partir de medir esos niveles. En caso de duda puede consultarsecon una clínica importante, es igual que sea municipal o universitaria. En su mayor parte constituyen una garantía por disponer de unos médicos bien formados y críticos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;HARTERNBACH, WALTER&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-3955644900480790456?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='related' href='http://rafapal.blogspot.com/2006/10/el-verdadero-peligro-de-reducir-el.html' title='La mentira del colesterol: desmontando engaños.'/><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/3955644900480790456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=3955644900480790456' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3955644900480790456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/3955644900480790456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/11/el-verdadero-peligro-de-reducir-el.html' title='La mentira del colesterol: desmontando engaños.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-36831449.post-116220879176879786</id><published>2006-10-31T14:13:00.000+01:00</published><updated>2006-11-02T17:18:20.914+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Editoriales'/><title type='text'>El porqué de este blog.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/1600/pildoras.4.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger2/217/4496/200/pildoras.3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Leo en blogger.com lo siguiente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;"Un blog es un diario personal. Una tribuna de orador. Un espacio de colaboración. Un estrado político. Una fuente de noticias impactantes. Una colección de vínculos. Un medio para expresar sus opiniones personales. Comunicados para todo el mundo.&lt;br /&gt;Su blog será como usted quiera que sea. Existen millones de ellos con diferentes formas y tamaños. No debe seguirse ningún patrón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un blog puede definirse de forma sencilla como un sitio Web donde el usuario escribe periódicamente sobre cualquier tema. Los últimos escritos se muestran en la parte superior para que las personas que visitan el sitio sepan cuál es la información más reciente. Una vez leída esta información, pueden comentarla, enlazar con ella o escribir un mensaje al autor, aunque también pueden optar por no hacer nada de esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el lanzamiento de Blogger, hace prácticamente cinco años, los blogs han transformado Internet, han influido en la política, han revolucionado el periodismo y han permitido a millones de personas expresar sus opiniones y ponerse en contacto entre sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estamos prácticamente convencidos de que esto es sólo el comienzo."&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Personalmente opino que los "blogs" son la quintaesencia de la democracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy más que harto de que los españoles no podamos, de verdad, expresarnos libremente; siempre mediatizados o atemorizados por algo o alguien (políticos, jueces, sindicatos, prensa, radio, televisión, la Casa Real...). Por eso he decidido crear este "blog". En él podrás hacer lo que te dé la real gana ya que el único responsable serás tú. Podrás ampararte en el anonimato o dar la cara, lo que tú prefieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Industria Farmacéutica me ocupa y me preocupa desde hace mucho. Nuestra salud depende hoy por hoy de los medicamentos que ellos investigan o fabrican. Y tienen un tremendo poder económico y quién sabe si de otros tipos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frecuencia somos bombardeados con mensajes contradictorios: en España los medicamentos son muy caros o son los más baratos de Europa, curan o no curan, hay enfermedades nuevas por que la Industria Farmacéutica las inventa o realmente las que hay son las que existen, a la Industria le preocupa de forma altruista nuestra salud o sólo les interesa obtener cada vez mayores dividendos, nos usan de alguna manera como conejillos de Indias o por el contrario la investigación está siempre perfectamente documentada, contrastada y persigue el bien de los pacientes, los trabajadores de la Industria Farmacéutica están contentos o se encuentran presionados, se cumplen los principios éticos exigibles o por el contrario campan por sus respetos. Todo depende de quién te lo cuenta... Y está involucrada mucha, muchísima gente: médicos, farmacéuticos, abogados, Gobierno, gobiernos autonómicos, jueces, compañías de seguros, trabajadores en general, incluidos los de la Industria Farmacéutica, en definitiva, estamos todos implicados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ¿cuál es la VERDAD del asunto? o al menos, ¿cuál es tu verdad?...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referente a esta Industria me gustaría que opines, apoyes, cuestiones, denuncies, aportes, insultes, colabores, participes, ames, odies... pero escríbelo aquí, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciudadano, gracias por tu colaboración.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;&lt;hr /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;"&gt;Luis Ricardo Borriquero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/36831449-116220879176879786?l=industriafarmaceutica.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/feeds/116220879176879786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=36831449&amp;postID=116220879176879786' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/116220879176879786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/36831449/posts/default/116220879176879786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://industriafarmaceutica.blogspot.com/2006/10/el-porqu-de-este-blog.html' title='El porqué de este blog.'/><author><name>Luis Ricardo Borriquero</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07052112210157614210</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
